La engañifa de la médium del más allá
Ciudadanía | 11/10/2012
El próspero negocio de Anne Germain, la médium televisiva del más allá, ha sido chafado y desactivado por el testimonio de un espíritu carnal del más acá. Con voz de jaca tierna, careto aporcelanado, y simulada inocencia parapsicológica, la falsa médium inglesa, aprovechando la tontuna de estrellas y estrellatos, ha conseguido un montón de pingües y lustrosos beneficios que para sí querrían todos los profesionales juntos del juego para catetos de la adivinanza.
El cachondeo ha sido mayúsculo. Tan mayúsculo como los dramas de lagrimeo que provoca en sus parodias televisivas, con derroche de morbo, a costa de interesados voluntarios con ansias de pasta y popularidad. Las escenas conmovedoras que consigue provocar Anne Germain con los protagonistas de la parodia, especialmente con las voces de los espíritus relatando pasajes y recuerdos íntimos de vida, es prácticamente imposible que pudieran ser consideradas por los inducidos como espontáneas, auténticas y provenientes del más allá. Hay que ser muy simples y bobalicones para creer que todo ese espectáculo entre luces y cámaras responde a la realidad.
Ha tenido que ser precisamente un extrabajador del programa, conocedor de la manipulación y de la burda trama, el encargado de desmontar la timada. Desconozco los motivos que le han llevado a denunciar los hechos, pero creo que el arranque de sinceridad ha tenido que venir provocado por las consecuencias hirientes que estos espectáculos pueden causar en la sensibilidad de las personas confiadas. Quizás hasta tenga remordimientos de haber tardado tanto tiempo en desfacer el entuerto.
Según los detalles de algunas informaciones, esta médium de pacotilla que asegura contactar con los muertos, trabaja con dossieres detallados y confidencias de cada uno de los personajes que se someten a la parodia. Previo al espectáculo, miembros del equipo de Germain se reúnen con el propuesto al esperpento con el fin de informarse de aspectos destacados de su vida. Con esos datos, tras su análisis y estudio, Anne Germain ya tiene materia para simular su comunicación con el espíritu que toque.
Hay que ser muy simples y bobalicones para creer que todo ese espectáculo entre luces y cámaras responde a la realidad
Con todas estas engañifas, la de los supuestos poderes paranormales ha ganado en una temporada, y sin contar su autobiografía escrita, cerca del millón de euros. Además de la televisión, esta engañabobos con su equipo actúan en distintas localidades españolas.
Es difícil comprender como algunas personas, inteligentes y con formación sólida, se pueden mostrar crédulas y confiadas ante este tipo de parodias que se ofrecen. Confieso mi desconfianza y nula credibilidad a los espectáculos de médium, parapsicología, paranormales, adivinos, cartomancia y resto de retahílas que aprovechan el candor de los ilusos para hacer caja.
Me hubiera gustado observar la cara de asombro, de espanto, o quizás de nada, al enterarse todos esos famosillos del trinque de que el paripé que ofrecieron ante las cámaras, entre lagrimeo y sollozos moquiteros al recibir via Anne Germain la voz de sus espíritus, todo era puro cuento.
Puede ser también que las escenas de la comedia sean pactadas con los protagonistas.