“EL PESAR NUESTRO DE CADA SEMANA”
En su edición de hoy se honra en presentarle a usted
estimado lector:
“México: El 2 de octubre no se olvida”
Esta vez sin sarcasmos, sin referencias hacia gente absurda, sin burlas
para evitar las lágrimas, sólo por hoy seriedad absoluta.
Esta columna de opinión se la quiero dedicar a los que fueron, somos y
serán estudiantes.
Hoy es 2 de octubre, el día 275 de este año, quedan 90 días para que
finalice 2012. Para muchos otros países hoy es un día de conmemoración como el
natalicio de Mahatma Gandhi, en España
el día de los ángeles custodios, para la ONU es el día internacional de la no
violencia, en Argentina el día del encargado de los edificios.
Pero en México no es un día de celebración,
debería ser un día de esos que se les llama “de luto” porque un día como
hoy pero de 1968, no hubo una fiesta, hubo una masacre. Para los que piensan
que las cosas se dieron de un día para otro, temo decirles que no es así, el
hecho del 2 de octubre tiene sus antecedentes en julio de ese año, cuando
comenzaron pequeños disturbios a cargo de estudiantes de preparatorias
incorporadas al IPN y UNAM, disturbios justificados en base a que el gobierno
de Díaz Ordaz bajó drásticamente el presupuesto de las universidades para
financiar los juegos olímpicos del año incurso.
Además días después hubo más incidentes, como la irrupción y destrozos que los granaderos generaron a instalaciones la
preparatoria 1 (San Ildefonso, edificio más que histórico), y la detención de
varios alumnos, ante esto el entonces rector de la UNAM, condenó los
hechos pero además manifestó su apoyo a
los alumnos.
Durante los meses siguientes se dieron más marchas, en agosto una de ellas
llegó al zócalo de la Cd. de México y allí lanzaron insultos al presidente a
escasos días del informe de gobierno de este. Ante la amenazante actitud de los
estudiantes que además estaban siendo apoyados por catedráticos, trabajadores,
profesionistas y amas de casa, se creó el “Batallón Olimpia” para contener las
manifestaciones. A finales de septiembre
el ejército hizo acto de presencia en instalaciones de ciudad universitaria y
del IPN.
Para el 1º de octubre el ejército se retiró de las instalaciones escolares.
El 2 de octubre miles de personas se reunieron en la plaza de las 3 culturas en
Tlatelolco, el gobierno vigilaba esto porque cerca de allí se encontraba la
torre de la secretaría de relaciones exteriores.
Militares, ciudadanos y estudiantes estaban allí reunidos, unos para
protestar y otros para “proteger la zona de disturbios”, lo que no sabían los
civiles es que allí también estaban presentes francotiradores del Batallón
Olimpia que tras la señal de una bengala comenzaron a disparar, lo que hizo
pensar a los militares que la agresión la habían iniciado los civiles y por las
circunstancias se vieron “obligados” a “repeler la agresión” y comenzaron a
disparar. Muchos jóvenes, profesionistas, maestros, trabajadores, en pocas palabras:
civiles, fueron atacados, muchos murieron, y los pocos que lograron escapar se
escondieron en los edificios aledaños a la plaza, pero eso no fue impedimento
para el ejército quienes penetraron en los apartamentos y no sólo se llevaron
estudiantes, asesinaron a personas cuyo error fue esconderlos en sus hogares.
En su momento y como siempre pasa, el gobierno supo utilizar los medios de
información para disminuir la importancia de lo que sucedió, para esconder el
número de muertos, después de un largo tiempo “aceptaron” que fueron alrededor de
20, al fin y al cabo estarán de acuerdo que el chiste era no “echar por la
borda los juegos olímpicos”.
Padres buscando a sus hijos, hijos buscando a sus padres, amas de casa
asustadas, trabajadores y estudiantes desaparecidos, torturados, chicas
violadas, e infinidad de atrocidades
cometidas contra los sobrevivientes, y para los que apoyaron la masacre
recompensas por su lealtad al gobierno ¿por qué no decirlo?
Pasaron los años y la justicia abandonó a los familiares de los muertos, la
justicia fue ciega para con las almas de
aquellos fenecidos.
Después de mucho tiempo se comenzó a hablar no de decenas sino de centenas
de muertos, en diversos trabajos de investigación y testimonios, se hablaba de
que los cuerpos fueron llevados en camiones de basura, y eso si se lograba
encontrar el cadáver deseado.
A lo que voy es a lo siguiente: hoy en día las circunstancias son “opuestamente
similares” sonará a contradicción, lo sé, pero así es, los tiempos cambian, los
estudiantes, las familias, la sociedad, todo cambió, y es un hecho que hoy en
día el 2 de octubre un día que se supone tendría que ser de reflexión social,
es pretexto para disturbios sociales. Es la verdad cuantas veces no hemos visto
en las noticias estudiantes que hoy rompen ventanas, asaltan locales, pintan
paredes, hacen paro de labores, sabotean el transporte público, cuantos
desmanes no se producen hoy bajo el pretexto y errante aplicación de la frase: “ EL 2 de octubre no se olvida, únete pueblo” , cuántos
de nosotros nos hemos sentido amenazados de alguna manera ante las protestas ya
no sólo de hoy sino de los estudiantes en general; que si se suben al metro y
avientan petardos, que si rompen ventanas o cometen vandalismo rayando casas y
edificios públicos, o pretenden realizar tomas de instalaciones de escuelas.
Aquí el tema de reflexión es: ¿verdaderamente
los estudiantes están honrando la memoria de la sangre derramada en 2 de
octubre? Sus actos de vandalismo están fundamentados en lo que pasó ese trágico
día? La respuesta a mi parecer es un ROTUNDO NO. Los estudiantes están
realizando todo lo contrario, ¿por qué si se supone que es un día marcado por
la violencia y la agresión, repiten estos patrones? ¿No es caer en una
contradicción?
Por supuesto que sí ¡ yo no estoy
contra las marchas, las respeto puesto que tenemos un país libre, pero no estoy
de acuerdo con que causen daño o disturbios, más allá de incomodar al gobierno
ellos incomodan a la sociedad que en vez de brindarles su apoyo sólo les da la
espalda,¿ no sería más fácil convencer a la sociedad de nuestra causa?, ¿no
sería mejor poner en claro que queremos para este hermoso país y que es los que
defendemos?
Porque esa es otra pregunta que me atrevo a realizar, ¿a estas alturas qué
defienden los estudiantes que realizan actos violentos, vandálicos? ¿Qué
ideales tienen?
¿En qué momento los estudiantes decidieron que el camino de la violencia
era el más “efectivo” en su cruzada por la no represión? , ¿No son culpables
los mismos estudiantes de la aversión que les tiene la sociedad? Yo creo que
sí, no digo que todos sean unos vagos, o que pierden el tiempo, y sólo hacen
destrozos, hay de todo en este ambiente, pero es un hecho que desde hace algún
tiempo muchos de nuestros estudiantes están perdidos en su realidad, creen que
haciendo paro de labores o disturbios conseguirán sus objetivos sin darse
cuenta de que los únicos afectados son ellos.
Honestamente creen ustedes que al gobierno (del país que sea) le afecta que
los estudiantes no tengan clases? Por supuesto que no, hasta se han de reír,
por ser nosotros mismos quienes cierran las puertas de la educación.
En qué momento la nueva era estudiantil que prometía un cambio y esperanza
se desmoronó y perdió relevancia (y me refiero a los chicos de Yo soy 132, que de un momento a otro han ido
desapareciendo de la escena político-social, por traspiés que ellos mismos se
pusieron, al irse desintegrando poco a poco por intereses partidistas y
apartidistas, aunque me lluevan comentarios en contra).
Mi apuesta con todos estos comentarios va enfocada a que los estudiantes de
hoy no deben ver el 2 de octubre como un día para realizar disturbios y otras
acciones, debe ser un día para honrar la memoria de todos los que ese día
murieron en busca de defender todo aquello en lo que ellos creían, todo aquello
que defendían: el derecho a la educación de calidad.
Si queremos realizar un verdadero cambio no hay de otra, lo único que nos
queda es prepararnos con un arma que es más que mortal para los políticos: la
verdad. Si esa palabra que acabo de mencionar, porque teniendo argumentos y
acciones coherentes podremos hacer de este país lo que queremos que sea, el
lugar que nos merecemos que sea, pero todo a base de trabajo, inteligencia,
personas que sean capaces de llevar a este país hacia adelante, sólo así preparándonos
todos lograremos demostrarle a nuestros políticos que su época de gloria a base
de la ignorancia de los demás se ha terminado, que los civiles estamos hartos
de lo que pasa en la sociedad y ojo ¡ que no totalmente culpable el gobierno eh
¡ también nosotros hemos contribuido a la ruptura de nuestra nación con
nuestras pequeñas o grandes acciones llámense de corrupción, impunidad,
complicidad, etc.
En fin si quieren marchar, no ir a la escuela, no hacer la tarea, etc. Piénsenlo
porque los únicos afectados serán ustedes, pero finalizo con algo que espero
les sea alentador:
A mis amigos estudiantes les quiero decir que no tengan miedo, que todos
tenemos futuro pero depende de cada uno que tan cerca o que tan lejos estará de
él, las oportunidades no llegan solas, se tiene que trabajar para que se
presenten.
Es muy fácil decirle a alguien que “luche por sus sueños”, pero lo único
que puedo decirles es que luchar no sirve, debes dar todo lo que eres, todo lo
que tienes porque a veces las luchas se pierden, y con ellas se pueden ir las
energías y las esperanzas, la fe en uno mismo, pero si después de ser derrotado
en una lucha te levantas, darás todo lo que eres, lo que tienes y eso es lo que
te llevará a lograr lo que tanto anhelas, es lo que te hará superior a los que
por miedo no lo intentaron.
Si las personas pierden la fe en ustedes, NUNCA dejen de creer en sí mismos,
demuéstrenle al resto del mundo que se equivocaron, que no podrán derrotarlos
que pueden ser lo que son y mucho más,
pero háganlo con sus acciones, no con disturbios. Piensen en todas las vidas
inocentes que se han perdido no sólo en el 68 o en el 71, sino antes, y después
(y las que faltan), piensen en las personas que murieron defendiendo sus
ideales, piensen en su futuro, sueñen con él, mírense en el espejo y dense
cuenta de lo exitosos que pueden llegar a ser, pero en ustedes está el
convertir ese “pueden” en un “serán”. Luchen
por darle y darse el país que merece, que merecemos, porque en nuestras manos
está el futuro que hoy luce tan incierto, pero que será maravilloso si llegamos
a poner de nuestra parte iniciando hoy.
Sin más que decirles me despido de ustedes agradeciendo que leyeran (si
leyeron) mis disparates.
Comentarios
LA VERDAD OS HARA LIBRES. Y SÍ ... 2 DE OCTUBRE NUNCA MAS!!!