Competitividad: Modelo Vasco IV
*Jorge Navarrete Bustamante
En la
columna pasada, se expresó que en los ´90 el
presidente Ibarretxe -previa evaluación
de lo realizado en la década anterior- re orientó la estrategia de desarrollo
económico del gobierno hacia los clústeres y el desarrollo del entorno
empresarial favorable al crecimiento de la productividad.
Coherente con ello se fomentó
cambios estructurales en las empresas vascas y la atracción de nuevos proyectos
de inversión para la región. El gobierno previó la creación de un Instituto de
Competitividad.
Asimismo, la política tecnológica
mantuvo su fuerte enfoque sobre el fomento de actividades de I+D con programas
financieros dedicados a las empresas, unidades de I+D de empresas y centros
tecnológicos. Y, simultáneamente, el gobierno creó una sola red de centros
tecnológicos que representaba el 13% del número y más del 34% del volumen de
negocios de la red española.
Ello permitió que en 2001 el Presidente Ibarretxe impulsara la llamada “Segunda transformación económica del País Vasco”, con la perspectiva de lanzar una nueva fase de desarrollo económico de la región.
Como se
aprecia no se trabajó en el gobierno vasco en aspectos puntuales desligados
unos de otros. Tampoco se percibe improvisación ni voluntarismos. Hay un
trabajo estratégico, una visión compartida y, por lo mismo integradora. Se
distingue un trabajo disciplinadamente sistémico complementado con planes
estructurante como el de energía, de
desarrollo territorial (las comarcas); o de internacionalización de Euzkadi.
Pero
continuemos.
La
llamada “Segunda transformación económica del País Vasco”, ya en el siglo XXI,
se propuso encauzar a Euskadi hacia una transformación intensa en actividades
del conocimiento para toda la economía. Así, basada en los esfuerzos pasados se
situó a la innovación como el principal conductor.
En
efecto, el gobierno vasco planteó tres nuevos planes: el Plan de Ciencia,
Tecnología e Innovación (2001 – 2005) que reforzaba la base científica; el Plan
de Euskadi que promovía el uso de las TICs y bandas ancha en todas las
actividades y territorios de la región; y la estrategia BioBasque (2002 –
2010), diseñada para el desarrollo de la biotecnología permitiéndole, ya hacia el 2008, contar con más de 70
empresas y dar empleo a más de 3000 personas.
Se
evaluaron además las estrategias que apoyaba a los clusters; se instaló una
Junta directiva para cada uno de estos; se les exigió a cada clusters un plan
estratégico a tres años para obtener financiamiento; se crearon nuevos comité
de inter–clusters sobre tecnología, calidad e internacionalización que
reforzaron la capacidad innovadora y la posición competitiva de sus asociados.
El gobierno
vasco impulso el Plan de Competitividad Empresarial e Innovación Social
(2006-2009), previo Foro de Competitividad Euskadi 2015, en el cual se
establecieron tres objetivos estratégicos y diversos planes operativos. Se
iniciaba así una nueva etapa de desarrollo competitivo.
CONTINUARÁ.
*MBA.
Universidad de Talca.