¿Por qué la Generalitat catalana se ceba con los más débiles?
Política Nacional | 01/08/2012
No se cortan. Se pasan las penas de los débiles por debajo de la entrepierna. Son expertos en el lamento y el victimismo. Les importa menos que nada aprovechar situaciones de penuria en favor de sus incompetencias y fracasos. Llevan las cosas a tales extremos que parecen plañideras víctimas del odio y la indiferencia del resto de españoles. Y es que le manda varias puestas de gallina la decisión adoptada por los caciques de la Generalitat catalana, Consejería de Economía y Conocimiento, de no pagar a las entidades sociales las nóminas de julio por falta de liquidez.

O sea, las arcas de la Generalitat están vacías, atestadas de impagados, y para incensar la situación de precariedad ponen en la diana de afectados por su nefasta gestión a los geriátricos. Consecuencia de tan responsable, certera, y justa decisión, unas 100.000 nóminas dejarán de pagarse y, en su consecuencia, se verán directamente afectadas numerosas entidades sociales con las que la administración catalana tiene plazas concertadas como geriátricos, residencia de discapacitados o entidades de atención a enfermos mentales. Esto va a suponer la desatención de miles de ancianos y discapacitados, la merma de recursos necesarios para el funcionamiento de los centros, y el colapso de cientos de organizaciones relacionadas con las entidades sociales de atención a los mayores.

¿Y por qué los geriátricos?

A la vista de la torpe decisión es lógico que surja la pregunta: ¿Y por qué se ha elegido a los geriátricos como víctimas de los ensayos de impagados? ¿Es que la Consejería de Hacienda no tiene a mano a otras entidades y colectivos más suficientes y menos sensibles que los mayores y los discapacitados? ¿Es que el Estatuto de Cataluña recomienda, en algún punto de su grueso articulado, que en caso de problemas de liquidez de sus arcas los impagos comiencen por los sectores más débiles?

¿No sería más digno, social y justo que la Generalitat catalana, como gesto de eficacia, dignidad y decoro, priorizase los ajustes por dificultades económicas y, en lugar de ensañarse con los geriátricos, se centrase en eliminar gastos extraordinarios, superfluos e innecesarios como, por ejemplo, el cierre de canales de televisión, emisoras de radio y embajadas por el mundo? Además, estas operaciones de cierre-eliminación se pueden completar, sin la menor repercusión social y con el sonoro y unánime aplauso de las personas de bien, con el adelgazamiento del entramado político y resto de parafernalia que tiene la Generalitat de Cataluña, con la supresión de empresas innecesarias, del Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), del Defensor del Pueblo, así como los generosos sueldos, dietas y resto de canonjías de los políticos.
¿No será que la intención final es cargar al Gobierno del señor  Rajoy las culpas del impago de las nóminas....? ¡A que sí!

Comentarios

Esta columna aún no tiene comentarios.
BUSCAR
volver a vista clásica