Aparta ese cáliz ( o la educación)
Cultura | 17/07/2012

El último día de clases el maestro les habló así a sus estudiantes:

        Niños, si el viejo 2 de vuestros cuadernos se vuelve sólo símbolo, si el diptongo se queda en palote, si os asustan los lápices sin punta y los sueños os abandonan  –digo, es un decir– , corred, niños; id a buscarlos.

        Profesor  –dijo uno de sus alumnos–, los niños mueren en Siria y  sin embargo usted nos habla  de sueños.

A lo que el maestro contestó:

        Ya todos tus dientes te han crecido pero me temo que todavía no estás preparado y no podré dejarte ir.

                                                                  


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