Cada día infinidad de personas rezan desde el anonimato, sin que sea noticia, mientras que a diario crecen las sectas donde algunas personas eligen tratar de satisfacer sus necesidades vitales, en lugar de tomar la responsabilidad de sus propias vidas.
¿Nos apegamos más “al método” que a lo que enseña?... ¿Fanatismo?... ¿Necesidad de pertenencia?... ¿De aceptación?... ¿ A qué precio?...
No es noticia que un hombre rece, pero sí mola que se apunte al último
“mega-tope-curso del más allá”… ¿Tiene sentido fardar de cursos?...
¡Cuánto más exótico, exclusivo, raro, estrambótico y “prometedor”… más mola a algunos…
¿Búsqueda o huida?... ¿Encuentro o evasión?...
¿Cómo tomar tierra?...
¿Cómo enlazar/ integrar nuestro aprendizaje espiritual con la vida “aquí y ahora”?... Con nuestra realidad a las duras y a las maduras…
Cada uno elige… La libertad es el Camino.