La terapia floral no mejora la memoria
Medicina | 27/05/2012
Una vez se ha vuelto a comprobar el
poder de la mente humana. De no ser verdad que la fe vuelve montañas, no
tendrían futuro tantos curanderos, adivinos, ni seguiríamos creyendo en
aquellos remedios y supersticiones que carecen de rigor científico y
que nos llevan acompañando durante generaciones. Hablamos del “Efecto
placebo”.
La Terapia Floral de Bach es un sistema basado en preparados florales que
fue desarrollado por el médico galés Edward Bach en los años 30 del
pasado siglo, cuya efectividad supuestamente radica en mejorar las
funciones de memoria.
Un
sistema tan natural y barato, sería una gran ventaja que efectivamente
sirviese para mejorar la concentración y las capacidades funcionales de
las personas.
Pero
nada más lejos de la realidad. En la Facultad de Biología de la
Universidad de La Habana se ha llevado a cabo un estudio que demuestra
que el preparado floral carece de efectividad real.
Para
la investigación se incluyeron 39 sujetos estudiantes de primer año de
Bioquímica que fueron distribuidos en tres grupos. El primero de ellos
no recibió tratamiento, el segundo recibió placebo y el tercero una
mezcla de 5 flores de Bach (Chestnut Bud, Red Chestnut, Wild Oat, Honey
Suckle y Clematis). En total, cuatro aplicaciones diarias durante 10
días.
El
dato principal, y la certeza en la que radican los resultados del
estudio, es que ni los participantes de los grupos 2 y 3 ni los
investigadores conocían el tratamiento que estaban recibiendo. Con esto,
en los posibles avances o retrocesos de la memoria, no influiría la
plena consciencia de que se estaba ingiriendo o no el preparado.
Para
evaluar el efecto aludido se aplicó a todos los participantes un test
de memoria (test de Rey) en días sucesivos. En el primer día les fue
presentada una lista de 15 palabras y se recogió por escrito la cantidad
de palabras correctas que fueron capaces de evocar de forma inmediata.
Este procedimiento se repitió 5 veces y se notó un incremento progresivo
en el número de aciertos. Al día siguiente se les entregó una
historieta escrita que contenía, dispersas entre otras, las 15 palabras
de la lista y se le pidió subrayar las que pudieran identificar como
pertenecientes a esa lista.
Finalmente,
el análisis estadístico de los resultados, no permitió identificar
diferencias significativas entre los grupos en ninguna de las pruebas.
La
ausencia de efectos demostrada en el estudio constituye una evidencia
de que los preparados florales ejercen un efecto que no va más allá de
la sugestión. Esto es “el Efecto placebo”
El
modo de preparar las esencias hace aún menos probable cualquier efecto
no placebo. Esta comienza con la colocación de una cantidad de flores en
agua y exponerlas al sol durante unos 20 minutos. Después el agua se
extrae y se mezcla con brandy y se deja reposar. Por tanto, que algún
principio activo pueda haber pasado de las flores al agua y, más aún,
que se haya conservado después de esa dilución es algo muy cuestionable.
Esta
investigación demuestra una muy seria carencia de base científica del
método floral. No obstante, el Sistema de Flores de Bach, se ha
extendido en países como Cuba, al punto de que existe un Diplomado en
Terapia Floral.
Además,
este estudio demuestra una vez más el poder que ejerce la
predisposición de la mente en nosotros. El "efecto placebo" es objeto de
investigación actual que intenta determinar hasta qué punto influye en
la mejoría del cuadro sintomático del paciente. Sus bases biológicas
descansan sobre la interacción de factores nerviosos, endocrinos e
inmunes. Por tanto, es un efecto real y forma parte de la acción
terapéutica de cualquier tratamiento.