LA MAGIA DE CREER EN LO QUE NO SE VE CON EVIDENCIA EN UN MUNDO REAL.
Cultura | 11/05/2012

 Buenas tardes:

   Lamentablemente el imaginario en la Revolución fue el primer detonante que surgió ante  la gran masa del poder popular que se incluyó en el Proyecto Bolivariano, Revolucionario; pero un imaginario destructivo, malsano, a mí  en particular, de una sola conspiración me excluyeron de un Consejo Comunal (son las instancias de participación más cercano a nuestros territorios de convivencia), un poder popular que se incluyó en búsqueda de  satisfacer sus necesidades y aspiraciones; pero que no estaban preparados para asumir la rienda de la Gestión Pública, una aparatosa búsqueda  no programada de los recursos (materiales, asesoría humana  y económicos) en entes público (pertenecientes al gobierno) que en la mayoría de los casos no responden a las peticiones, ni menos el ayuntamiento,  de espalda al pueblo Revolucionario los entes municipales y paramunicipales; así sucedió primeramente, porque todo nuevo modelo de gestión trae sus tropiezos, nuevo modelo de economía popular sustentado en producir bienes y servicios con la base de las potencialidades que tienen las propias comunidades, el pueblo sumergido en crear, diseñar y aportar con ideas y presencia en la Construcción de un Nuevo Proyecto país, como decía el Amauta de Perú: José C. Mariátegui (http://es.wikiquote.org/wiki/Jos%C3%A9_Carlos_Mari%C3%A1tegui).   "Ni calco ni copia, sino creación heroica" y nuestro mártir, el gran pedagogo, filósofo de Latinoamérica Simón Rodríguez "o inventamos o erramos, http://www.efemeridesvenezolanas.com/html/rodriguez.htm.

     En este sentido, construimos o destructores, aportamos o echamos todo a la basura,  incluimos o excluimos, hacemos el mal o el bien, somos colectivos o individualistas, motores de cambio o inertes, creadores o  marionetas, en fin una series de sinónimos y antónimos que nos conducen por las sendas correctas.

    Ahora bien, el imaginario muchas veces es maquiavélico, diablejo, porque pareciese que viviéramos en el tiempo de la barbarie, de lo inocente pero con intención de desconocer la civilización, porque sus teatros son para destruir, a veces con un lenguaje injurioso, que sólo tiene como propósito hacerla circular hasta sembrarla en las mentes de las personas y hacerla real cuando en realidad es una mentira, eso sucede cuando no se tienen herramientas o mecanismos de participación que  descubran y estén alertas a estas distorsiones, deben existir consejos de comunicación, algo así como reporteros comunitarios (usuarios y usuarias de la información y comunicación), otro mecanismos que avanza para no desacreditar y que esto corroe en la integridad de un proyecto de gobierno o de una iniciativa popular que va con buena intención y un grupo de maquiavélicos quiere destruir, deben existir los  cronistas parroquiales, sectoriales, ¡que hermoso! aquellos que cuentan, investigan y aportan a la vida local, estadal y nacional sobre la historia matria de sus comunidades (en acervos materiales e inmateriales) para evitar que estas desviaciones penetren y queden.

   Estamos viviendo momentos, etapas, episodios de involución, de lo asombroso, que  se inmiscuyen muchas veces en estar viviendo epopeyas, fantasías, cuentos, novelas, dramatismos, que se encuentran en lo enigmático, místico, exagerado, de espanto y brinco, mitos y leyendas. Será la madurez y la sabia de un pueblo en aprovechar lo bueno y desaprender de lo malo, para ganar terreno en la abundancia literaria, en lo pedagógico, en lo didáctico, en lo reflexivo y crítico, en el análisis y en muchas veces en creer en lo que no se ve (que es ganar en el terreno espiritual) 2da de Corintios 5:7 porque por fe andamos, no por vista", Hebreos 11:1 "la fe certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve"; hay que saber analizar bien estas citas bíblicas, para no caer en lo de un mundo invisible, al revés, en los tiempos de Adán y Eva, Caín y Abel y David y Goliat.

    Ahora: ¿qué será lo que viene? no lo imagino, pero  si imaginamos por la fe y entendemos que hay normas del buen juicio y moral, entonces estaría yo anteponiendo con profecía,  que se acerca una hermosa realidad  sustentada en la verdad, de participar con cimientes de moradas republicanas, con valores en el humanismo, en el amor de Dios y de todas  las creencias que suman evolución. “Toda la patria una Escuela”. ¡Felicidad!.

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