Nueva ley de identidad de género y de muerte digna
Un
nuevo debate se abrirá en la Argentina ahora con esta nueva ley que fue
aprobada el 9 de Mayo en el Senado de Nacional aprobó una ley que le permitirá
a toda persona rectificar en los registros públicos el sexo, imagen y nombre de
pila con el que fueron inscritos al nacer cuando no coincidan con la identidad
de género autopercibida.
La iniciativa, aprobada con 55 votos a favor y una abstención, será
especialmente beneficiosa para la comunidad transexual ya que permite la
rectificación registral sin obligación de acreditar intervención quirúrgica ni
terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.
"Que el Senado trate y apruebe el proyecto es un hecho histórico que
engrandece a la democracia, a la Constitución nacional y los derechos humanos.
Es un acto de justicia y reparación, un grito de libertad y dignidad frente a
los años de silencio cómplice, de exclusión y discriminación que sufren las
personas en base a su identidad de género autopercibida", Ha expresado
Pedro Paradiso Sottile, abogado coordinador del área jurídica de la Comunidad
Homosexual Argentina (CHA) en diferentes medios nacionales.
CHA ha sido uno de los impulsores de la ley de identidad de género, que en el
texto se define como "la vivencia interna e individual del género tal como
cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al
momento del nacimiento".
Ante la solicitud de cambio de identidad, el Registro Civil debe proceder a
emitir una nueva partida de nacimiento ajustándola a los cambios.
En
uno de los artículos más controvertidos de la ley refiere a los menores de 18
años, quienes podrán iniciar el trámite de rectificación registral a través de
sus representantes legales. Si no tuvieran su consentimiento, un juez tendrá
que intervenir.
MUERTE DIGNA
Además, el Senado argentino aprobó por mayoría abrumadora una iniciativa de ley
para "morir con dignidad", la cual busca darle a los pacientes
terminales y sus familias más capacidad de decidir cómo pasar sus últimos días.
La ley fue aprobada por una votación de 55 a cero, con 17 senadores ausentes.
Ahora, las familias argentinas no tendrán que luchar por hallar jueces que les
ordenen a los médicos poner fin al apoyo vital a sus familiares moribundos o en
un estado vegetativo permanente.
Obtener dicha aprobación puede ser muy difícil en muchos países,
particularmente en América Latina, donde la oposición de la Iglesia Católica
aún es fuerte.
La ley, aprobada en la Cámara de Diputados el año pasado, se aplica tanto a los
enfermos terminales como a los pacientes que sufren enfermedades o heridas
irreversibles e incurables, y establece que tienen derecho a negarse a
operaciones quirúrgicas, hidratación y nutrición, reanimación y sistemas de
soporte vital.
En vez de buscar una orden judicial, todo lo que necesitan es preparar una
instrucción anticipada sobre el cuidado de su salud y firmarla ante un notario,
con dos testigos presentes.
Los desafíos éticos que implica la situación se agravan cuando el paciente ya
no puede hablar y no ha preparado un documento formal anticipadamente. En estos
casos, la ley argentina faculta a los familiares o representantes legales a
tomar la decisión en nombre del paciente.
Algunos legisladores manifestaron malestar por la posibilidad de desconectar el
soporte vital a alguien que ya no puede comunicarse. El diputado Julián Obligo,
del partido conservador PRO (Propuesta Republicana), rogó a sus colegas
eliminar esa referencia bajo el argumento de que equivalía a eutanasia al
acelerar la muerte.
DILEMAS ÉTICOS
Sonia Escudero, miembro disidente del partido peronista gobernante, sostuvo que
retirar la nutrición y la hidratación podría causar dolor a un moribundo.
Pero expertos en Medicina y Bioética manifestaron lo contrario: que las
evidencias científicas demuestran que los moribundos naturalmente dejan de
comer y beber por un motivo, que sus organismos se están extinguiendo y que
alimentarlos forzosamente les causa dolor. En cambio, sin alimentos ni bebida,
el metabolismo produce sustancias que causan un sentimiento de euforia.
Al retirar las sondas de alimentación, "uno hace que pasen su tiempo más
cómodos, no menos, cuando están cerca de la muerte", Dan Brock, profesor
de ética médica en la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts.
"Toda la evidencia indica que no están sufriendo", agregó en sus
escritos sobre esta cuestión.
Cabe destacar que esto fue altamente controversial hace 20 años cuando comenzó
a debatirse en Estados Unidos y la Iglesia católica aún se opone a ello
oficialmente, pero de todas formas aquí ya es ahora un asunto de práctica
médica aceptada, agregó Brock en sus notas a diferentes Universidades.
También por mi parte considero que una de las cosas más negadas en nuestra
sociedad es la muerte. Hay una negación de nuestra finalidad. Hemos perdido el
conocimiento que la muerte es parte de la naturaleza, y así tratan de mantener
la vida aún en situaciones imposibles. Como así comprendo la responsabilidad y
lo difícil que es en este problema decidir sobre una vida, un familiar puede
estar rogándonos tener una muerte digna. Y ahí quien decide la firma
autorizante? Todo un debate, para nuestra sociedad.
Marcelo Puella
Presidente.
Agrupación Juan Pueblo
FRENTE NACIONAL DE AGRUPACIONES
PERONISTAS