Contra
lo que se cree comúnmente, el Estado no es el impulsor de la economía, sino que
por el contrario, gobierno, políticos y funcionarios públicos son parásitos de
la actividad económica.-
La
sociedad progresa, solo si progresan las personas. Y las personas sólo
progresan trabajando y obteniendo ganancias con ese trabajo. Esas ganancias les
permiten pagar sus gastos y ahorrar. El ahorro a medida que se acumula, llega a
formar un capital, que luego posibilitara la inversión para mejorar la empresa
que se posee, o para crear otra, generando así más trabajo y producción; que en
caso de que se hagan bien las cosas, podrá dar otras ganancias, y el círculo
virtuoso sigue progresando.-
El
gobierno se mete en medio de este círculo cobrando impuestos a empresarios y
trabajadores. Por eso es tan importante que los impuestos no se devoren la
capacidad de ahorro, y que los servicios del estado sean eficientes para que no
sea plata tirada.-
Si
no hay ahorro, o los servicios públicos son una cueva de corrupción e ineficiencia,
el proceso de crecimiento se rompe y todos se hacen cada vez más pobres.-
¿Qué
esta pasando en la Argentina de nuestros días?
El
círculo de trabajo, ganancias, ahorro e inversión, está roto desde hace varios
años; por eso la pobreza sólo ha ido creciendo y no dejará de crecer. La
presión tributaria sobre la economía formal es superior al 50%; es decir, la
mitad de lo que se produce se la lleva el gobierno. No quedando nada para
ahorrar. A ello se le suma que el gasto público, pese a ser el más alto de la
historia, es absolutamente improductivo.-
Un
gobierno que asfixia a los contribuyentes y gasta compulsivamente, termina
arruinando a las empresas y causando su propia insolvencia; y eso es lo que
esta ocurriendo en el país.-
En
el año 2011, el déficit público fue de $30.662 millones; y en el primer
trimestre del año 2012, el déficit del sector público nacional subió a $35.426
millones. Este fenomenal agujero fiscal se financia arrebatando todos los
recursos que se avizoran. En 2009 se robaron los fondos de las AFJP. En 2011
fueron por las reservas del BCRA. Y en 2012 confiscaron YPF para quedarse con
su recaudación. Pero eso no alcanza. Por eso se imprimen billetes por
toneladas, lo cual desde hace varios años viene incrementando la inflación, lo
que alienta reclamo de ajustes salariales, que hace crecer nuevamente el
déficit fiscal, que se cubre imprimiendo billetes, que vuelven a generar
inflación, y el circulo se retroalimenta.-
Los
recursos tributarios cada vez crecen menos y el gasto público crece año a año
de manera escalofriante. Entre 2003 y 2011 el gasto público se duplicó, y pese
a que la recaudación tributaria subió a niveles record, no hay plata que les
alcance.-
La
inversión interna y extranjera prácticamente ha desaparecido. El ahorro con una
inflación del 30% es suicida. Los salarios, son cada vez más bajos, pues la
inflación siempre es mayor a los aumentos. Con lo cual la producción cae o se
estanca, el consumo se reduce, y los precios siguen subiendo impulsados por la
emisión gubernamental de billetes.-
La
asfixia financiera les llega primero a los más chicos. A fines del 2011 ya
varios municipios de distintos lugares del país reconocieron que no podían
pagar el aguinaldo. En el primer trimestre del 2012 varias provincias, entre
ellas Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, tuvieron que pedir
prestado dinero para poder pagar los sueldos.
El
gobierno cada vez necesita más dinero, y cada vez tiene menos recursos.-
Esto
fue lo que ocurrió en 1989 y en 2002. En 1989 Alfonsín para poder pagar el
gasto público emitía dinero que provocaba inflación. En 2002 el Estado ya sin
poder seguir pagando sus gastos con endeudamiento se declaró en quiebra.-
El
gobierno de Kirchner no tiene ni la voluntad ni la capacidad para revertir este
proceso. Por lo que el escenario económico que nos espera es de agravamiento de
todos los problemas. Más inflación, menor capacidad de compra, menor
producción, más escasez....
Resta
por ver qué efectos políticos esto puede tener, ya que la oposición no
representa una alternativa al gobierno, pues avalaron todas y cada una de las
medidas que provocaron estas situación.-
El
futuro económico del país es una certeza; el porvenir político de la
Argentina es una incógnita.-