VI. La televisión basura, disfrazada de periodismo de investigación, contra Ruiz-Mateos y Nueva Rumasa.
Política Nacional | 01/05/2012
LA VERDAD OCULTA DE NUEVA RUMASA
Vivimos tiempos en que
la información se ha convertido en un alarde de espectáculo circense, donde
opinadores de baja ralea poseen criterio autorizado para destripar a las
personas que a conveniencia se diseccionan ante la pantalla de la televisión.
El reportaje de Equipo de investigación de Antena 3 sobre la Familia Ruiz-Mateos
hiede a basura.
No hay nada más
efectista que cortos planos creando dinámica de urgencia, envolviendo al
espectador ávido de información con el sello inconfundible del llamado
periodismo de investigación. Mórbido gancho donde el implícito sensacionalismo
da idea de la baja estofa de los periodistas en busca de máximas audiencias.
La persecución de las
cámaras tras personajes desconocidos, conocidos y escurridizos, da esa
sensación espectacular de estar tras las pistas del delito, cuando en realidad
la gente, ante estos sabuesos del morbo y la telebasura, lo que hace es huir
de una injerencia y una vulneración de sus derechos a la intimidad.
Los juicios paralelos
deberían estar prohibidos por soliviantar el derecho a la presunción de
inocencia, con el agravante del daño que se provoca usando medios de
comunicación que, como en su momento sucedió con Rumasa, se demostraron falaces en una operación
orquestada desde las sombras con perpetuo acoso y derribo contra José María
Ruiz-Mateos.
Ninguna alusión a la epopeya
del genial empresario y la exoneración de responsabilidades delictivas que le
adjudicó el nefasto felipismo. Silencio sobre cuestiones absolutorias o menciones a resoluciones favorables a favor de la causa luchada legítimamente por José María Ruiz-Mateos. Nada de imparcialidad y sí mucho de sectarismo y manipulación.
Sorprende que los
investigadores, contagiados del amarillismo propio de la cadena que sufraga las
pesquisas- y a saber si alguien más ajeno a la función comunicativa- no
contemplen la principal causa del desastre de Nueva Rumasa, provocada por una
traición bancaria evidente contra el holding que ha dejado al descubierto los
entresijos financieros propios de cualquier grupo empresarial. Los pretextos
son muchos para atacar a un gigante herido y las traiciones no vienen solas.
Esos reporteros apestan a sectarismo manipulador sin haber hecho una sola mención a la expropiación de la original Rumasa, con numerosas sentencias favorables a José María Ruiz-Mateos en el Tribunal Superior de Justicia. Con razón decía el empresario que le costaba moralmente pagar impuestos-que fuera un pensamiento en voz alta ante los micrófonos y cámara avalan su nobleza e integridad-, cuando a él le robaron mezquinamente y le obligaron a padecer una indefensión propiciada por no pocos elementos de baja calaña que siguen impunes y beneficiados del feroz atropello.
Se esgrime la calumnia
como hábito para torpedear la credibilidad, del mismo modo que ya se hizo para
expropiar de manera delictiva la original Rumasa. Es cobardía de los acechadores
hacer uso de los innumerables vericuetos que se dan en las finanzas, para
denunciar lo que nunca hubiera sido denunciable de no desfondarse el suelo
crediticio donde se soportaban, por lógica empresarial, las empresas de Nueva
Rumasa.
Es fácil la artimaña
del escándalo para ocultar verdades; en tanto se hace ruido pasan inadvertidas
las explicaciones y cobran fuerza las mentiras que, a fuer de tanto repetirse,
pasan a ser vox populi aún basadas en la especulación y la
manipulación.
Los jueces implacables
de los informativos se excusan tras la inexorable búsqueda de la actualidad
ejerciendo de moscas cojoneras, no obstante buscan el beneficio de la mejor
mordida tras la persecución de sus objetivos. Detrás de tanto interés existe la
obtención de opíparos dividendos.
El programa sobre la Familia de Ruiz-Mateos es
una persecución tras la cual se esconden intereses más allá de los fines de la
comunicación. El rastreo de perjudicados con esa porfía en dar por culpables a
los que se muestran en el objetivo de la cámara oculta, es una degeneración de
las vergonzosas cacerías de los paparazzi de prensa rosa en busca de presas con
las que engrosar las propias cuentas bancarias.
Programas de
investigación como éste, con la misma dinámica de la prensa rosa, pretenden
juicios paralelos vulnerando derechos con absoluta impunidad. El plumero se les
ve a estos buscadores del morbo a los que la información les importa poco. De
ser mínimamente serios y veraces, se hubieran preocupado de obtener opinión cualificada
en defensa de los Ruiz-Mateos también- ante todo la del padre que es el menos
responsable de estos momentos de zozobra-, pero se ve que sólo vende la
estulticia del abuso, del acoso y la mentira al precio que dicte el mercado del
amarillismo hoy en día integrado en el mal llamado periodismo de investigación.
http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/
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