En cada persona existe una modalidad de ademán
que se repite a cada instante, una especie de “tic”, de rasgo o actitud que lo
caracteriza. De la misma manera, en la escritura, hay una modalidad de rasgo o
de letra que imprime al trazado una forma especial que ningún otro podría
producir de la misma manera.
Ese “algo especial”, característico de cada persona
y de cada escritura se llama “Gesto-Tipo”.
El sello de su personalidad.
El Gesto-Tipo señala impulsos, tendencias,
instintos, necesidades, gustos e intereses individuales, complejos, fallos,
insuficiencias, defectos y temores.
Se producen en la zona Final de las palabras o letras, lo que representa a los otros, al
entorno; en la zona Media, lo más
cercano al sentimiento y, en la zona
Inferior, el mundo de los instintos.
El Gancho o Arpón está formado por un
movimiento de “regresión” y se dibuja eso: un gancho o un arpón. Se sitúa en
los finales de la letra o palabra y en las barras de la “t”. Este gesto gráfico
representa a la persona tenaz, resistente, terca, con afán de retener y,
agresiva.
La Maza es un movimiento que se
caracteriza por el aumento progresivo de
la presión al escribir, deteniéndose en seco en el último momento, recargando
el trazo en esa zona final y formando una punta cuadrada. Este gesto manifiesta
brutalidad, violencia, brusquedad y afán dominador.
El Golpe de Sable es un movimiento
producido por un impulso vivo y tajante sobre cualquier dirección de la
interlínea. Afecta, sobre todo, a las partes inferiores de las letras (jambas)
y en las barras de la “t”. Indica dinamismo, carácter activo y audaz,
vehemencia, disciplina, combatividad, irritabilidad, carácter dominante y
agresivo. Se observa repetidamente en la escritura de los militares.
El Golpe de Látigo presenta en su inicio
un lazo y después se proyecta el trazo de manera impulsiva sobre cualquier
dirección de la interlínea; el final de este trazo es puntiagudo.
Este Gesto-Tipo es propio de personas muy
idealistas, de viva imaginación y audaces. El sujeto demuestra su independencia
de carácter, ideas y criterio.
El Bucle es un movimiento que dibuja
círculos, anillas, como si las letras tuvieran “ojos”. Se forma en los óvalos
interiores de las letras “a”, ”o” ,”g”, “d”, así como en las mayúsculas y coligamentos (puntos de unión entre
letras).
La tendencia a escribir con bucles nos habla de
una persona agresiva que se oculta tras una amabilidad calculada.
Un Gesto-Tipo muy observado en personas con una
tendencia desmedida a la imaginación y a la inventiva es la Inflación en
las letras, sobre todo en las mayúsculas. Las letras se “hinchan” de manera
vanidosa y exhibicionista, mostrando falta de sentido de la medida en la
apreciación de la realidad.
Un signo muy propio de personas acostumbradas a
mortificarse (masoquismo) es el óvalo pinchado; el trazo final o inicial
al dibujar la “o”, la “g” o la “d”, gira hacia el interior pinchando el espacio
interno del óvalo.
El óvalo aplastado es un signo tipo que
se atribuye a la persona inhibida; al disimulo y a la mentira.
Al margen de estos ejemplos, hay un sinfín más
de Gestos-Tipo que el Grafoanálista observa cuidadosamente y que cada persona
ejecuta de una manera especial.
No obstante, un buen análisis grafológico,
detectará muchos otros signos y aspectos en la grafía, que, tomado como
conjunto, determinará a un tipo de persona, diferente y específica.
Pero estos “tics” escriturales no pasan
inadvertidos al buen profesional. De hecho el que escribe lo hará de forma
inconsciente y manera reiterativa; siendo muy difícil “enmascarar” un escrito
de forma que no pueda atribuirse a la persona que lo ha escrito o, intentar
“imitar” la letra de otra persona.
No en vano, cada vez son más las empresas que
exigen un manuscrito del candidato a la hora de elegir a la persona que cubrirá
el puesto de trabajo. Pero de la Grafopsicología como herramienta útil en
Selección de Personal de las empresas
hablaremos en otro momento.