El islam radical y antidemocrático de Qatar, invierte y compra todo lo que esté a la venta en Europa... Ahora es el turno de invertir en las Instituciones deportivas, es el turno del más popular de los deportes el fútbol.
Pero veamos quien está detrás de la Fundación Qatar, que es la que está invirtiendo a grandes proporciones. Se trata de Yosuf al Qaradawi, un intelectual islamita, ubicado entre los 5 millonarios más poderosos que hoy son capaces de influir en la economía mundial... Es el mismo que piensa que los homosexuales, deberían sufrir la pena de muerte... para purificar la sociedad... En Qatar, la mujer está en segundo plano, se la discrimina y maltrata, su opinión no vale y los derechos humanos no existen. La democracia tampoco por supuesto.
En toda Europa, la inmigración musulmana crece sin medida, dentro de muy pocos años como informamos en nota anterior, 200 millones de islamitas poblarán Europa, convirtiéndolo en un continente musulmán. Hoy su gran tarea, es alimentar el odio a occidente, a las actuales y venideras generaciones... captar a jóvenes desconformes con la sociedad y con los actuales parámetros que rigen las normas, para encandilarlos con incendiarios discursos revolucionarios del islam. No dudan en utilizar sus petrodólares y las drogas, para trasformar a los incautos, en máquinas de odio dispuestos a matar.
Basta con recordar los últimos atentados de Noruega y Francia, cometidos por jóvenes racistas, antisemitas llenos de odio, que libremente circulan buscando alimentar el odio que los carcome. Muchos de ellos conviven entre nosotros y clandestinamente los van preparando.
Capitales de Qatar, hoy se están haciendo con las acciones de clubes de fútbol de Inglaterra, Francia, Holanda, Rusia, España, Italia. Peligrosamente se van introduciendo en las grandes masas que arrastra el fútbol, un camino más para dominar el mundo... Dejamos de lado las propagandas de Qatar Fundación que hoy lucen muchas Instituciones en todas las Ligas del mundo, porque eso se trata de un acuerdo circunstancial, de un tiempo estipulado, como siempre ocurrió en el fútbol... Cierto que muchos podemos no estar de acuerdo con ese compromiso comercial, pero son las reglas del juego y hay que aceptarlas.
ENRIQUE ALALUF