Manos en la pared
Cultura | 12/04/2012
Sobre una de las paredes de mi oficina perduran las huellas de unas manos desconocidas. Forman un concierto de máculas grisáceas sobre la superficie blanca de
Claro, también pudieran ser el rastro sudoroso de una noche de pasión en la oficina; la caricia nostálgica de un antiguo morador; o el aliento táctil de algún espíritu insatisfecho.
No sé, a veces me gusta inventarle otras historias a esas manos. Me resulta tan vulgar que sean el fruto de un descuido.