INTRODUCCION
El presente trabajo tiene la
intención de estudiar bajo una mirada critica los procesos históricos que
experimenta la sociedad, los que generan cambios a veces permanentes en la
organización político social del país, situación en la que el estado como tal,
debe asumir numerosos roles sociales, que corresponden o debieran corresponder
con ofrecer una debida respuesta a las necesidades que generan esos mismos
procesos históricos vividos, y cuya mayor relevancia política, debe ser encauzada
en la busca de un camino a seguir para el futuro del país.
En este sentido es necesario
decir que el centro neurálgico de la discusión sobre el estado, es el rol que
debe cumplir, el que sin duda esta siempre presente en su relación política y
social, con los procesos vividos en el transcurso de la historia del país.
Sucesivos gobiernos no lograron en su momento dar respuestas concretas a las
múltiples necesidades de la población, así el país se ha visto en sus momentos enfrentados,
sin mucha claridad a buscar soluciones a diversos conflictos emanados de
periodos que tienen su base histórica, en primer lugar en una cultura nacida en
la formación colonialista del país como capitanía general[1], hasta por
supuesto en tiempos más cercanos, el establecimiento de la dictadura de
1973, que sin duda tiene su origen con toda seguridad en la acumulación de
anteriores momentos de crisis vividos por el país, los que generaron conflictos
no solucionados y dieron origen como secuela al golpe de estado dirigido por
Augusto Pinochet, por ello y por los conflictos sin solución de la sociedad
chilena, la reconstrucción del tejido social, (a pesar de intentos) no ha
logrado alcanzar niveles significativos de concordia y tampoco se ha logrado
generar una modificación del modelo ciudadano imperante, que incorpore como
forma decisiva de la organización “Los Derechos Humanos”, “El Desarrollo
Humano” y el desarrollo superior de “Políticas Publicas”, y por el contrario
solo reúne un modelo de desarrollo neoliberal, que si bien son parte de las
distintas visiones del actual patrón social, tienen más que ver con una forma
de desarrollo en que el mercado actúa como modelador de un sistema que tiene
las particularidades propias del neoliberalismo imperante.
Desde una perspectiva clásica el
estado es definido como -un proveedor de bienes y servicios-, los que son
utilizados por las personas en tanto la representación de su rol, el que
debiera ser visto más desde lo social que otra cosa, y como tal, así debe ser ejecutado,
para asegurar todas las condiciones básicas de una sociedad, por ello se
obedece y respeta el Estado, el cual debe contar con un gobierno organizado que
puede brindar todo aquello que es necesario para la sana convivencia de una
sociedad.
Los diferentes conflictos
sociales existentes, representan un estado que enfrenta una profunda crisis,
reflejada en la expansión y asentamiento del capitalismo en su raíz más salvaje
e ideológica, al insertar el mercado como perfecto asignador de los recursos y
por lo tanto una forma organizativa, que depende de las características propias
del modelo sobre lo que la discusión del rol público en el contexto actual de
la globalización financiera y del capitalismo transnacional, solo actúa como
ente regulador de la economía, redistribuidor de riquezas y menos como una
unidad de producción de bienestar social.
DESARROLLO
El hombre como tal, se define
claramente como un ser social. Desde allí entonces deben partir todos los
principios que incluyan a la sociedad, comenzando con el compromiso que tiene
como ser humano social, y con el desarrollo del bienestar colectivo, el que a
su vez contribuye con su propio bienestar.
El símbolo superior del progreso
del hombre, es el Estado, el que corresponde a una forma de organización
humana, al interior de un territorio[2], al que se ha dado en llamar
nación/país/estado[3], en el que tiene existencia real un determinado orden
social, político jurídico y económico, el que es establecido a través de
ciertas normativas, que pueden ser definidas de acuerdo a la cultura
organizativa del grupo humano, las que han sido claramente orientadas al logro
del bien común de la sociedad. El estado así definido, es sostenido, por medio
de una autoridad central o gobierno dotado de poderes de coacción suficientes.
Así desde el punto de vista del
funcionamiento y con objeto que la organización tenga sentido, el Estado cuenta
con a lo menos tres elementos centrales; a saber: “La Existencia de un Grupo
Humano Organizado”, “Un Territorio” y “Un Poder Central”. A partir de estas
condiciones el estado ha de cumplir con un rol fundamental en la organización,
y es justamente el mantener y controlar la administración de ese poder central.
De este modo, el poder es ejercido por la autoridad, el que nace de la
representación que las personas le entregan a sus representantes a través del
voto, la autoridad que genera tiene la responsabilidad de mantener los patrones
de legalidad e ilegalidad, para que sean respetados por las mayorías dentro de
los límites del estado.
Esta “Organización Social”
desarrollada en una zona geográfica y al interior de un territorio; exhibe
entre sus principales fundamentos el tema de la “Justicia Social”, fin último
de la política y rol que debe cumplir el estado. Sentido en el cual se establece
con claridad que los hombres que participan de la sociedad, deben aceptar como
principio fundamental la participación de toda tendencia, raza, ideas, credos,
convicciones, situación económica y actividades.
Se puede concebir que la
organización y actividad del estado, se conforman básicamente de dos sectores
“Privado y Público”, los que son vistos por sus propias actividades como los
aliados del Estado, en procurar el bienestar de las personas. Sentido en el
cual las organizaciones sociales, son vistas con capacidad para desplazar la
función del estado, en sus diversos roles orientados a lo social y a través de
ello cobrar la fuerza suficiente para generar el bienestar de las personas.
Luego
como el actuar e influencia de la
Política en el establecimiento de Gobiernos e instituciones de distinto signo,
impone un rol que cumple el estado, en las distintas instancias políticas en el
país.
En otros aspectos del rol del
estado, le permiten asegurar “La Fe Religiosa”, y “La Existencia de Organizaciones
Políticas”. Aceptando además, que los hombres, como seres individuales
participen con sus ideas y particulares tendencias a aportar en la creación de
la República, como en la estructuración de las instituciones, pilares del
estado, constituyendo asi una sociedad civil ordenada jurídica y socialmente.
En relación al Estado y particularmente
del mercado, el economista de la escuela de Chicago Milton Friedman, postula
que: “ambos son principios de organización social antagónicos e irreconciliables:
el mercado no sólo es importante en términos de desempeño económico, sino que
es a su vez es el núcleo fundamental que preserva la libertad económica y
política. El estado por el contrario, es el depositario de la coerción y el
autoritarismo: es la cuna de la opresión, tanto como el mercado lo es de la
libertad. La lucha por esta última, en consecuencia, se entabla entre dos
colosos: el mercado y el Estado. En la medida en que el primero logra triunfar
sobre el Estado asegura a la sociedad civil el pleno disfrute de los bienes
terrenales sin interferencia coercitiva de ninguna especie. Recordemos que
éstas sólo se originan en la esfera política, y el mercado es por definición
anterior a la política. Cuando éste es derrotado a manos del Estado, las libertades
individuales son sofocadas desde su misma cuna”[4].
En consecuencia Friedman antepone
el mercado por sobre el lugar que ha de tener el hombre como ser social, se
soslaya la libertad plena de elegir a pesar de que el extracto corresponde al
Libro de Milton Fridman “La Libertad de Elegir”, pues el hombre es sometido al
mercado y solo puede elegir bajo las condiciones que se imponen por el mercado
y no entre las reales necesidades de las personas.
Desde otra perspectiva el rol del
estado, reconoce en la democracia [5] y en el sistema democrático su mejor
ambiente, y por ello también lo es para los movimientos políticos democráticos.
El rol del Estado entonces, acepta la diversidad en las posiciones filosóficas
y políticas, admitiendo que los partidos políticos son instituciones cuya
fuerza ayuda en la preservación de la democracia constituyéndose en un medio
legitimo, para asegurar la libertad, garantizar la tolerancia, la justicia
social, el reparto equitativo de la riqueza, y la igualdad de oportunidades
para la sociedad civil [6].
ROL DEL ESTADO Y VIGENCIA DE LOS PARTIDOS POLITICOS
En mayor o menor medida, el mundo
de hoy vive el fenómeno de la globalización, sus consecuencias conducen a vivir
un estado de cosas en las que el rol del estado, comienza a desvanecerse, en la
medida que los estados han debido soportar presiones de otros estados, los que
actúan hegemónicamente, lo que muestra la verdadera naturaleza del desafío de
la globalización todavía bien entendida, pues de alguna manera pone al estado
al servicio del predomino ideológico.
Le monde diplomatic en su publicación
“LA CONVIVENCIA FRACTURADA (desafección ciudadana, desigualdad y ethos
republicano) de JAIME LIZAMA, aporta datos sobre un cambio en los paradigma que
mueven a la Modernidad, en ello se establece el alejamiento de todo lo que es
colectivo en beneficio de un proceso de incremento de lo individual, en esta
era del consumo, se ha generado en las personas compulsión por consumir bienes
un porcentaje bienes de relleno, se asume allí que la política es en parte
responsable de esa declinación abusiva por parte del Estado, al dejar hacer. Se
expresa ahí con toda claridad que el país vive un estado de cosas en que l
mercado domina con su ultra mercantilismo, en un modelo económico en que el
Estado por si sólo y la elite político-empresarial ha permitido que se gestione,
y por tanto su rol más que decisivo es el entreguismo al mercado de la política
chilena.
Sobre este particular los
partidos políticos o mejor dicho el sistema de partidos de chile, de alguna
manera no han sido capaz de formular un modelo consecuente con las reales
necesidades del país, que establezca una forma organizativa de la sociedad y
del estado, capaz de integrar las diversas necesidades sociales con el
desarrollo armónico y democrático del país Y en consecuencia la pregunta es ¿A
QUIEN REPRESENTAN LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN EL CHILE DE HOY?
Sobre el particular, al mirar las
ultimas encuestas, aparentemente se puede responder ¡solo a si mismos!, pues
una gran cantidad de personas rechazan la política que se sigue en el país, sin
contar el hecho de que la juventud no participa en ninguna medida de la política.
Y ello pues los partidos políticos de Chile, o mejor dicho el sistema de
partidos, no han dado respuesta a las grandes necesidades de este país para el
establecimiento de una verdadera democracia en el país.
Por ello el resultado de la
ultima elección gubernamental con un voto de castigo, indujo a que la derecha
obtuviera el gobierno, aun cuando los lineamientos de políticas públicas
declaradas en los programas de gobierno de la Concertación y el gobierno de
Piñera, se puede encontrar una tendencia común hacia un “Estado liberal”, en el
cual se privilegia el rol regulador del Estado en el marco de reglas de libre
competencia.
En general frente a la crisis
política que vive el país, se puede señalar taxativamente que los partidos
políticos, corresponden a las instituciones que menor grado de confianza
generan, muy por debajo de la Iglesia, la televisión y las Fuerzas Armadas,
entre otras. Chile, presenta los menores índices de identificación de la
población con colectividades: el 80% de las personas no se siente vinculado a
ninguna corriente política actual, y un gran desencanto con la acción política
que se ejerce.
¿ES NECESARIO CAMBIAR EL MODELO?
En particular se entiende que el
sistema de partidos, si bien se estructura como una corriente muy estable, que
en el pasado diera también estabilidad al país, hoy se encuentran en la
apreciación general, en apariencia absolutamente desconectados de la realidad
social, y tal vez no es lo que ellos quieran, sin embargo, el común de las
personas así lo percibe aun mas sienten que los partidos están cada vez mas
lejanos de las múltiples necesidades de ellos. Los partidos requieren de
trabajar con las personas. No tienen que controlarlos sino que por el contrario
que los grupos de opinión tengan mayor autonomía, pero a la vez necesitan una
presencia activa de los partidos”.
Robert Funk, subdirector del
INAP, indica que aunque existe un diagnóstico compartido sobre la crisis que
atraviesan todas las organizaciones de representación política, no hay una
voluntad real de abrir canales de participación.
El sistema de partidos, diseñado
sin duda para supuestamente otorgar estabilidad al país, no está cumpliendo ese
rol positivo, del cual la política se vanagloriaba en otros tiempos. Por eso es
necesario remodelar el sistema algunos deberán desaparecer o reunificarse, para
que den cuenta de un nuevo diseño u otro mecanismo que devuelva la estabilidad
política al sistema”.
“Hoy se cuenta con un sistema político,
congelado, ilegítimo y desarraigado de la población”, señalo el académico Juan
Pablo Luna, del Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica, al
hacer un diagnóstico del escenario. “En realidad, más que un diagnóstico, esto
es una autopsia”, concluyo.
A pesar del rechazo ideológico,
que sienten por el actual modelo, algunos de los partidos de la izquierda
concertacionista, en el hecho han aceptado que el principal rol del estado
impuesto desde el neoliberalismo, es lo económico, cuya misión es procurar
mantener el control macroeconómico, misión que se ve disminuida frente al
proceso de globalización pues el país se hace cada vez dependiente de los
capitales externos y las transacciones internacionales. En esta medida se hace
determinante sobre la economía nacional la ocurrencia de fenómenos como el de
Grecia, en las que las perspectivas de inflación y del tipo de cambio que
decide sobre la tasa de interés a largo plazo y el valor de la moneda nacional.
Por tanto es necesaria una mayor estrictez en la política monetaria e incluso
fiscal más bien restrictiva o hay que sufrir las consecuencias de su
desconfianza.
El desarrollo y fortalecimiento
del estado sin duda debe responder a la instauración de un verdadero proceso
democrático, el que enfrente a la sociedad, ante la decisión de que rumbo debe
tomar el país, a través de la elección de candidatos que generan un plan de
gobierno, el modelo actual basado en el binominalismo, solo pretende el
mantener el status del sistema y los beneficios que este le reporta a los
grupos en el poder, sin distingo de militancia partidista, de forma que
independientemente de la competencia entre partidos para alcanzar el mayor
número posible de cargos de elección popular, de cualquier manera estos se
deciden a través de las candidaturas que se imponen solamente mediante los
partidos políticos.
Bajo este escenario, en la
realidad hablar de que es la sociedad la que elige a su gobierno es un concepto
relativo e impreciso, pues si bien los ciudadanos votan por determinados
candidatos, son los partidos los que deciden sobre la persona a postular y cómo
habrá de gobernar, sin que ello signifique el más mínimo respeto a la voluntad
colectiva, porque quienes resultan triunfadores terminan por hacer lo que mejor
les conviene, incluso en acuerdo con las fuerzas que aparentemente resultaron
derrotadas, porque tampoco se puede considerar que estas lo han perdido todo,
ya que el diseño del sistema les permite conservar posiciones de suma
influencia que representan la posibilidad de una complicidad manifiesta con los
primeros, que se traduce precisamente en negociaciones que fundamentalmente se
orientan al mantenimiento de los beneficios de grupo.
En esta medida se puede afirmar
que la actual democracia, requiere de una verdadera transformación del sistema
para alcanzar un estado optimo, porque hoy se encuentra secuestrada por los
intereses de la partidocracia, que ejerce como apuntábamos una dictadura
disfrazada, que actúa bajo la premisa de fomentar la apertura, cuando realmente
lo que hace es impedirla. Sobretodo cuando existe un sistema binominal que ha
sido muy acomodaticio a las dos alianzas imperantes en el modelo.
Durante 17 años había que
satanizar la democracia y terminar de raíz el cáncer del protagonismo políticos
de los sectores populares.
El sistema de partidos ha
permitido que durante mas de 20 años el congreso siga manteniendo un esquema de
estabilidad grosero en que la derecha en su versión alianza por Chile y la
izquierda (la concertación por la democracia), han hegemonizado la política
chilena sin discusión en la representación ciudadana aceptando el mote de
clientelismo asignado.
Este sistema se ha construido
sobre la base de la exclusión sin consideración alguna por las
minorías o la diferencia social, que expresan la diversidad de la sociedad
chilena y por eso la frustración de las personas es muy grandes y se inicia
desde el momento mismo de la desmovilización que genera la concertación el
mismo día de la elección de Patricio Aywin Azocar como presidente de chile.
Entender entonces que la
concertación haya sido desalojada no es difícil, puesto que mas allá de
elementos de corrupción hubo un cansancio ante tanta soberbia y ofertas no
cumplidas de los partidos que la conforman, es por ello que el triunfo
electorero de la alianza por chile se inscribe principalmente en el agotamiento
de la ciudadanía al mismo tiempo que se puede entender el proceso vivido por la
juventud. La política ha propiciado el modelo que se auto arroga el desarrollo
del estado, sin embargo es un modelo deshumanizado de consumismo exacerbado e
individualista, donde el que más tiene consigue un status.
El presidente francés se ha
preguntado si ante la miseria, el hambre, los trabajos forzosos, el cambio
climático que amenaza la supervivencia de una parte de la humanidad
"¿tenemos derecho a esperar?". Sarkozy ha asegurado que la
globalización no puede gobernarse sólo por la oferta y la demanda, renunciando
a principios morales.
En su intervención, ha propuesto
una "revolución en el gobierno mundial" para que las normas que están
inscritas en los acuerdos internacionales sean aplicadas efectivamente. En esta
nueva forma de Gobierno, según Sarkozy, la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) debe tener derecho a decir la última palabra ante el FMI o el BM
cuando están en juego normas fundamentales que ella se encarga de respetar.
Y subraya:
"Necesitamos reglas que se
conviertan en normas que se impongan a todos. No se trata de armonizar al
detalle todas las legislaciones de trabajo. No se trata de imponer a los países
más pobres las normas sociales de los países más ricos. Se trata de poner en pie
entre las naciones un sistema de reglas que tire de todo el mundo hacia arriba
en vez de tirar de todos hacia abajo".(hasta aquí la declaración).
En otro orden de consideraciones,
y en el contexto de esta procaz globalización, se puede destacar que la función
macroeconómica del estado es la mantención y estabilidad del tipo de cambio,
reducir efectivamente las fluctuaciones de los tipos de cambio se enfrenta a
las expectativas especulativas del capital financiero, lo cual requiere de una
coordinación estrecha no solamente de las políticas monetarias sino también de
las políticas fiscales.
En orden social el problema de
desempleo masivo sin lugar a dudas tiene mucho que ver con rigideces del
mercado laboral ante la desaceleración generalizada del crecimiento económico
en periodos de crisis económica.
HACIA UN NUEVO IMAGINARIO DEL ROL DEL ESTADO
El modelo de sociedad construido
en Chile durante la dictadura, en que imperan las lacras sociales que impone el
capitalismo, con su matriz ideológica neoliberal, entre otros aspectos a
destacar se observa : La Competencia, El Exitismo a Ultranza, y por otro lado
una sociedad excesivamente mercantilista con alto endeudamiento, inseguridad, y
derechamente la exclusión; el pueblo siente que no encuentra respuesta y
reacciona con rabia. Se genera un alto nivel de desconfianza en quienes
debieran velar por el bien común.
Desde el año 2000 en adelante, el
mundo viene generando nuevos enfoques para hacer frente a los problemas de
pobreza y exclusión. Chile en esa medida avanza en la identificación con un
modelo mas amable con las personas lo que se ha dado en llamar una “matriz de
desarrollo mixta” en la cual se combina el proyecto neoliberal orientado cada
vez más hacia los grandes mercados internacionales -en los que Chile se ha
incorporado mediante acuerdos de libre comercio-, con un aumento en el gasto
social que tiene como propósito disminuir las brechas sociales.
El nuevo escenario social y
económico en el mundo se encuentra inmerso en crisis económicas de la cual
deben surgir nuevas estrategias gubernamentales, que se orienten a generar la
entrega de herramientas para ofrecer a los sectores más pobres que logren
superar su situación de vulnerabilidad -ingresos, vivienda, equipamiento,
educación, acceso a la salud, a la justicia y capacitación laboral- sustentado
esto bajo el supuesto de que la habilitación social facilita tal proceso de
inclusión social.
El Estado no puede continuar como
un agente que incentiva al mercado, para aumentar la productividad frente a la
competencia internacional, no puede ser el principal agente de ventas del país,
debe asumir el desafío de generar las condiciones para que la actividad
productiva de los privados sea competitiva a nivel nacional e internacional, a
que se plasme en propuestas, Por el contrario su misión debe estar a la altura
de las necesidades de la comunidad mas alla del mercado y de la mirada
economicista es necesario un trato humano a la persona que pueda generar como
parte del desarrollo económico ampliar la tesis del desarrollo humano.
Debe ampliar las oportunidades de
acceso a las nuevas tecnologías para una mejor inserción y equidad en la
Sociedad de la Información”. Una plena participación en las decisiones locales
y las políticas publicas ese debe ser el eje principal en la estrategia para
alcanzar el desarrollo. Se plantea que “los países que han alcanzado el
desarrollo son aquellos que han permitido a sus ciudadanos desarrollar su
libertad, capacidad de iniciativa y espíritu emprendedor”. El estado debe
asumir desafíos de largo plazo en concomitancia con las personas.
La juventud de hoy tal vez por
mejor alimentación o por que sus padres tuvieron acceso a mejor educación,
están naciendo con mayor evolución, los hijos de los revolucionarios de antes
están mejor dotados sus rebeldía se nota tal vez mas que antes, y están
dispuestos a cambiarlo todo tal vez es su juventud, sin embargo han sido
capaces los estudiantes de mostrar un camino que durante años los mas viejos no
pudieron construir.
El avance trae consigo progresos,
que no a todos les gustan, muchos no lo aceptan y luchan por seguir en el
sistema antiguo, es mas cómodo, es mucho mas confortable estar en lo conocido
que atreverse a entrar en lo desconocido, pues en este ultimo, perdemos el
control y el manejo de las situaciones.
El hombre del siglo XXI, debe
luchar por alcanzar su libertad y su propia felicidad a través de su propio
desarrollo social, participativo y docente, tal que le permita a este ser
humano adquirir los conocimientos la armonía y la capacidad para entender y
tener conciencia de su lugar en la sociedad. Por lo tanto el ser humano en
sociedad, debe aferrarse a la lucha por una transformación social, cuyo objeto
sea ofrecer de un lado un modelo social solidario que evite las contradicciones
entre caridad y solidaridad que impone el modelo de estado subsidiario, en el
que prima solo la competencia y el mercado.
Se vive entonces en una sociedad
con un escenario de grandes contrastes, con poblaciones rurales que a duras
penas resisten la emigración y declive económico, mientras que en otras se
observa un enorme aumento demográfico y económico sin ninguna proyección que
permita evitar el surgimiento de bolsones de pobreza, en el animo de las
personas por alcanzar mejor bienestar a través de la migración a zonas de mayor
auge. En abundamiento se puede señalar que el crecimiento económico
descontrolado a nivel macroeconómico y empresarial es el mejor ejemplo del
escenario que impera: un capitalismo salvaje que busca impregnar lo que se
interponga y solo desea acumular riqueza.
En esta medida el estado debe
asumir el desafio de dar respuestas claras a quienes hoy luchan por lograr
cambios en la sociedad.
CONCLUSIONES
En primer lugar la dictadura de
Pinochet, lego a la nueva democracia la herencia de unas reformas políticas y económicas,
que han tenido como consecuencia que Chile pasara de tener un Estado fuerte con
unas políticas sociales de carácter universal a uno donde la primacía la tiene
el mercado. Los sucesivos gobiernos de la concertación, con sus reformas
fundaron las bases de una sociedad en cambio pero en su acción en ningún modo
apuntó a cambiar el modelo de desarrollo económico instaurado.
Al respecto es necesario afirmar
taxativamente que el tipo de sociedad fomentado por el Estado chileno, desde la
vuelta a la democracia, es sin lugar a dudas el mantenimiento de un estado
construido por la dictadura, la concertación en alguna manera posiciono la idea
de una democracia a la medida cuyas pequeñas correcciones en lo medular no
constituye un estado de plenas libertades para el ciudadano común, el chile de
hoy es una sociedad construida bajo un modelo arraigado en el “Modelo
Neoliberal”.
El modelo por construir significa
mirar al hombre al centro de las decisiones del estado, y por tanto significa
abrir los cauces necesarios para establecer una sociedad abierta, tolerante,
libre del yugo de la dominación privada y de los grupos de poder, construyendo
una democracia de verdad, se debe contar con un estado fuerte que elimine la
especulación y el aprovechamiento de ;las mayorías mas débiles. Mayor libertad,
es el derecho político que requieren las personas para expresar sus ideas y eliminar
la desigualdad.
Sin duda el modelo imperante
sigue siendo profundamente excluyente para amplios sectores de la población, y
cada vez existe plena claridad de un modelo que mantiene incólume la
continuidad del estilo de desarrollo implementado por Pinochet, sumado a la
globalización económica actual.
El País, Los políticos, las
personas han de pensar en una economía más humana y social con una renovación
de las corrientes económicas en el sentido de su aplicación al contexto humano,
buscando la unión entre la economía, los valores y la política, sensibilizados
por la cuestión social y el enorme costo humano.
BIBLIOGRAFIA
http://www.monografias.com/trabajos17/teoria-del-estado/teoria-del-estado2.shtml
http://www.lemondediplomatique.cl/LA-CONVIVENCIA-FRACTURADA.html
Le Monde diplomatic LA
CONVIVENCIA FRACTURADA (desafección ciudadana, desigualdad y ethos republicano)
por JAIME LIZAMA
Moulian, Tomás, “Páramo del
ciudadano”, en Chile Actual: Anatomía de un mito , LOM-ARCIS,
[1] Aporte de Estudios del Abogado Claudio
Marquez
[2] TERRITORIO: Se define como la porción
del espacio en que el Estado ejercita su poder. Siendo éste de naturaleza
jurídica sólo puede ejercitarse de acuerdo con normas, cerradas o reconocidas
por el propio Estado. El ámbito espacial de validez de tales normas es
precisamente el territorio en sentido político.
[3] PAIS: Se refiere al territorio que forma
unidad geográfica o política, limitada de manera natural o artificial. La
palabra nación, corresponde a la comunidad de personas que forman parte de un
país, dirigida generalmente por el mismo gobierno. Unida por lazos étnicos o de
historia: la nación es comunidad, junto con el territorio y todo lo que
pertenece a él. La Palabra Estado es más formal y tiene sentido político, pues
aplica para describir una nación o territorio con su conjunto de órganos
gubernamentales y legislativos, reconocidos de forma unánime por sus
ciudadanos. ESTADO: (Del lat.status), Situación en que se encuentra alguien o
algo, en especial cada uno de sus sucesivos modos de ser o estar.
[4] La Libertad de Elegir
[5] Democracia define un sistema político,
de organización del Estado, en el cual las decisiones colectivas son adoptadas
por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le
confieren legitimidad al representante. Es una forma de convivencia social en
la que todos sus habitantes son libres e iguales ante la Ley y las relaciones
sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.
[6] Norberto Bobbio señala, que la expresión
“sociedad civil” se entiende como la esfera de las relaciones sociales que no
están reguladas por el Estado. Expresa además que para el estudio del Estado
hay dos fuentes principales: la historia de las instituciones políticas y la
historia de las doctrinas políticas.