Huelgas generales, a destajo, para disimular corrupciones de CCOO y UGT
Política Nacional | 29/03/2012

El sindicalismo es una actividad necesaria y que en muchos países se desarrolla con garantías y cristalinidad en defensa del trabajador. En España hace tiempo que los trabajadores saben que son usados como pretexto para el enriquecimiento de gentes que desmerecen el trabajo sindical, el verdadero.

De UGT ya sabíamos sobre prácticas delictivas-demostradas- con la famosa estafa cooperativista de la PSV que quedó en agua de borrajas, sin apenas responsabilidades penales y marchando de rositas los delincuentes que la provocaron; esos que de parias de la tierra tienen ya poco, no así de miserables expertos en latrocinios solapados como atestigua la cascada de información que circula acerca de los numerosos y oscuros negocios sindicales.

http://www.libertaddigital.com/nacional/aguirre-responde-a-ugt-mejor-haria-en-investigar-su-presunta-estafa-1276360174/

http://www.libertaddigital.com/nacional/2012-01-20/los-sindicatos-ugt-y-ccoo-piezas-claves-del-escandalo-de-los-ere-1276447488/

http://www.larazon.es/noticia/4735-la-trama-millonaria-de-ugt-y-cc-oo

http://empleadospublicosmalaga.wordpress.com/2012/02/22/escandalo-sindical-en-andalucia-la-junta-se-salta-las-normas-para-favorecer-a-ugt-y-ccoo-libremercado-22-de-febrero/

http://defiendomiderecho.blogspot.com.es/2012/03/escandalo-sindical-ante-la-huelga.html

http://www.diarioya.es/content/%C2%BFpara-cu%C3%A1ndo-una-auditoria-a-ugt-y-ccoo

La inmundas actitudes se reciclan y Cándido Méndez e Ignacio Toxo emergen con el oportunismo acostumbrado de la izquierda radical, siempre dispuesta a chupar del bote levantando el puño y alargando las zarpas para sacar rédito parasitario con la retrógrada excusa de la lucha de clases. Caraduras bien avituallados en primera fila para acceder a dinero público y vivir del cuento progre que es permanente y buena argumentación si se acompaña de la cizaña de la amenaza y la coacción impune, como demuestra fehacientemente la violencia piquetera. Titiriteros y sindicalistas han encontrado la panacea disimulando el mangoneo con la resistencia social. Coaccionan con que sólo es el principio para asegurarse patente de corso. ¿Qué encubren tras la amenaza?


Simultáneamente a la huelga general salta la noticia- y las que seguirán del mismo tinte - de que UGT y CCOO se embolsaron 6 millones de euros en subvenciones con empresas tapadera. De indagarse la trama  que se ha montado el oscuro sindicalismo a la sombra del zapaterismo, cortas pueden quedar las corrupciones ya conocidas con malhechores de la baja talla moral que gastan los jerifaltes del sindicalismo vertical.


Son mayoría los trabajadores- las verdaderas víctimas de los sindicatos y del zapaterismo destructivo- los que comprenden las medidas de choque para evitar un colapso económico que podría ser dramáticamente decisivo.


En España hemos tenido siete años para dejar que aflorara la caradura y la bajeza con la excusa del progresismo que ha arruinado el país bajo el yugo de la ineptitud ejercida por Zapatero. Una costumbre basada en el miedo a tenor de los orígenes del 11-M del que provenía el más nefasto gobierno en democracia que los españoles tuvieron que soportar. Vivimos tiempos donde la ley de los miserables imponía sus radicales peroratas, en tanto se saqueaba el bienestar de los ciudadanos que dejaron que se aplicara la inercia de la estupidez gubernamental, hasta entrar en tromba en una crisis de magnitud descomunal que obliga ahora al gobierno del PP a afrontar con ineludible disposición.

Gato encerrado había con la jaula de las fieras abierta; una jaula que el socialismo se encargó de quitar cerrojo, como así lo hizo con los terroristas. Un gato encerrado que no ha tardado en asomar y que será bestia excusada contra el gobierno del PP para intentar confundir de continuo, así simular con método coactivo que de honrados algunos de estos sindicalistas no tienen ni los bigotes.


http://www.libertaddigital.com/nacional/2012-03-30/ugt-y-ccoo-habra-que-negociar-con-contenedores-incendiados-1276454543/


Después del destrozo Psoe, cuando llegó el Partido Popular estábamos al borde del abismo y la capacidad de reacción debía ser inmediata, máxime cuando  los abusadores del progresismo, con la complicidad de un sindicalismo bien arrimado, aprovecharon los años de zapaterismo para atiborrarse de prebendas multimillonarias con el pretexto de la justicia social, laboral y demás zarandajas subvencionadas que deberían haber sido penalizadas ya con el enjuiciamiento de los responsables. En vez de esa decisión de saneamiento, Rajoy condecoró a los artífices de la ruina que hoy nos asola. Si no existe congruencia en las actitudes luego no puede haber queja cuando las serpientes desagradecidas se revuelven con mordedura empozoñada. Veneno es lo que inocula la violencia de algunos con la excusa de la defensa del trabajador, junto a la comparsa titiritera,  dispuestos a todo para seguir viviendo a costa del esfuerzo ajeno.


Lejos de tomar determinaciones de justicia para con los ciudadanos afectados por el vandalismo progresista del reparto sectario, algunos responsables de tantas complicidades  de la sopa boba sindicada se envalentonan llamando a rebato a esas hordas de amamantados que ven peligrar lo chupado de la teta corrupta, ésa que tan bien les ha aprovechado. Buscan un desorden social al estilo griego porque en el orden democrático no son útiles. Algunos son maleantes que la democracia encubre para deleite de las rémoras arrimadas que siempre encuentran motivos para lucrarse. Cuanto más berrean más disonantes son las argumentaciones y parecen lo que no pueden disimular: parásitos de baja estofa reivindicando un latrocinio radicícola del que los ciudadanos están más que hartos.

Las medidas contra esta impunidad deberían ser radicales. Cortar de raíz las prebendas de estos mal llamados sindicalistas que lejos de defender los intereses de los trabajadores, los han usado mezquinamente en tanto Zapatero destrozaba el mercado laboral pagando prebendas a CCOO y UGT para que callaran ante la brutal sangría de parados y destrozando el vital tejido empresarial.


Lejos queda la dignidad de cuando Marcelino Camacho o Nicolás Redondo, o incluso líderes sindicalistas más recientes, miraban por los intereses verdaderos del trabajador.


Al uso violento hay que pararlo en seco y es hora de sacar los trapos más que sucios de estos sindicatos bajo sospecha, vergüenza nacional a la que se ve el plumero hace tiempo. Un desfile judicial del sindicalismo matón es lo que necesita esta España desarraigada de la Justicia; viendo a estos berreadores anacrónicos en este siglo XXI, es perentoria una medida para evitar impunidad en los que abusan de los derechos democráticos aplastando los ajenos. Seguro que con la Ley en la mano se hallan argumentos para descubrir los tejemanejes irregulares de los que hoy ejercen de mamporreros para tal vez encubrir sus asuntos poco limpios.

Defensa policial y perspectivas judiciales contra los piquetes violentos, en este día en que ha de prevalecer el derecho al trabajo... y los que llegan con la amenaza tácita de generar desorden social.

Ley de huelga, ya.


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