Odio ateo
Política Nacional | 28/03/2012
Objetivo, satisfacer su odio. Método, su intolerancia. Instrumento, el insulto, la vejación, la blasfemia. Intención, provocar. Finalidad, ridiculizar. Recursos, la grosería irreverente. Estos y no otros son los auténticos motivos que mueven a los ateos y a los autodenominados librepensadores a convocar movidas insultantes y paralelas a las procesiones y actos religiosos de Semana Santa. Lo hacen en plan energúmeno, sin respeto, con grosería, con mofa y befa. Con ese tilde esperpéntico lo escenificaron el pasado año en una marcha burlesca, participada por un puñado de incultos provocadores, impulsados por el odio, la tiranía y la desesperanza.
Aunque el siglo XXI comenzó su andadura hace ya algunos años, resulta paradójico y retrógado que a estas alturas del tiempo, de la razón y de las libertades existan grupúsculos que, bajo el pretexto de la libre expresión y manifestación, traten de avasallar las libertades y los derechos de otros, en este caso de una gran mayoría de españoles cristianos, para provocar, vejar, y ridiculizar sus símbolos, manifestaciones y seculares tradiciones. Y lo hacen de forma irreverente y grosera. Tanto con insultos, como con el atrezo y la farfolla que rezuma odio incontrolado.
Parece ser que en esta ocasión, al igual que el pasado año, no van a tener oportunidad de escenificar la parodia ‘ateoinsultante’. La Delegada del Gobierno en Madrid, con argumentos razonables y razonados, ha desautorizado el espectáculo de provocación en la fecha solicitada. Personalmente me la trae al pairo que los ateos, los anarquistas, o los librepensadores se manifiesten para exteriorizar su pensamiento y practicar su ritual si le tienen. A pesar de ser para mi totalmente indiferentes sus actividades y creencias, respeto con el máximo celo sus pensamientos y manifestaciones.
En justa correspondencia, si los ateos, anarquistas, o librepensadores reclaman respeto y tolerancia a su falta de fe o a la no creencia, el mismo tratamiento de respeto y consideración deben ellos de otorgar a los cristianos, a sus celebraciones y rituales. Pero no ocurre así. Como ya han demostrado en anteriores parodias escenificadas, los comportamientos ateos distan mucho del respeto y la normalidad.
Ellos tienen como objetivo la provocación. Exigen escenificar su parodia insultante de forma paralela y próxima al itinerario de las procesiones de Semana Santa. De momento no lo han logrado. Si actúan como el pasado año, lo realizarán en otra fecha, les ampara el derecho, y lo harán con coreografías groseras, con rimas insultantes, con escenas ofensivas y vejatorias, exhibiendo símbolos denigrantes, profiriendo blasfemias, parodiando estampas estrambóticas y tratando en todo momento de demonizar y ridiculizar a la Iglesia católica, a sus símbolos y a los cristianos.
Es el odio. Es la intolerancia.
Desconocen eso de: “Vive y deja vivir”
Comentarios
4 - Miguel María González - 13/04/2012 19:41
no es correcta la generalización, la ética que Dios nos pide es no juzgar. Pido a los ateos no generalizar en cuanto a aquello que los "creyentes hemos matado", esos serían los católicos, y para los creyentes, creo que al ateo poco le importa aquello de "amar al Demonio"
3 - Hugo Roig Montesdeoca - 31/03/2012 14:21
Le recuerdo que las ideas ateas probablemente insultan y faltan al respeto a los creyentes, pero los creyentes radicales queman y matan a los que no creemos, véase los talibanes o la inquisición.
2 - Miguel Trigo Valle - 29/03/2012 23:16
La columna podría haberse llamado: "Odio al Ateo". Un librepensador.
1 - Iván Domínguez Vallette - 29/03/2012 14:34
Estimado Javier, este humilde ateo inculto te recomienda leer un libro de culto. "El Mundo y Sus Demonios" de Carl Sagan.
En el encontrarás muchas respuestas coherentes, racionales y con lógica acerca de tu fé y tus creencias.
Saludos de un escéptico respetuoso con las personas, mas no de las ideas irracionales.
En el encontrarás muchas respuestas coherentes, racionales y con lógica acerca de tu fé y tus creencias.
Saludos de un escéptico respetuoso con las personas, mas no de las ideas irracionales.