Como dice aquel famoso tango español “Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias…” en pocas palabras uno busca la felicidad. Uff estoy caminando en la calzada Fray Antonio de San Miguel… San Diego pues pa` los cuates; estoy apunto de tomar una de las decisiones más importantes de mi vida.
El miedo a regarla es mucho, digo es que conforme vamos creciendo y vamos madurando las decisiones se vuelven cada vez más complicadas. Lamentablemente estamos educados en una sociedad en la que “Si te equivocas, eres un menso” y de ahí será que todos tenemos miedo a equivocarse y regarla en una que otra ocasión.
Bueno claro está que hay unos que la cajetean más que otros, ¡Malditas decisiones! Tan odiadas como necesarias. Como cuando éramos niños y teníamos que escoger entre “azul o rojo” “Vainilla o chocolate” “Coca o pecsi” vamos creciendo esas se decisiones se van complicando como “¿Qué vas a estudiar?” “¿Qué harás de tu vida?” “¿Con quién te vas a casar?” etc.
El tiempo se hace corto, uff quiero respirar debo de escoger bien la decisión que voy a tomar ya que eso influirá en lo que será mi vida durante cuatro años sinceramente tengo miedo de equivocarme, pero igual si no lo intento me sentiré un cobarde igual si me caigo pues total me vuelvo a levantar.
Debemos arriesgarnos a realizar y hacer lo que ahora sí que me voy a echar una frase de película cursi barata de esas con las que vamos a llorar “Hacer lo que te dicte tu corazón” y pues a respirar profundo que el tiempo se va y jamás volverá.
Eso es lo que pasa en mi vida y en mi mundo al revés y yo sé que muchos en Morelia se sienten igual que yo. Cualquier duda, comentario o mentadita de madre estaré de ermitaño…volveré.