LO QUE NO GUSTA NO DIVIERTE
Ciudadanía | 25/03/2012

Este era un dicho de mi abuela andaluza el que repetía en el momento justo, cuando la situación lo requería. También utilizaba otros que impactaban certeramente en quienes estaban con ella ayudándola o simplemente haciéndole compañía mientras trabajaba. Porque trabajar, realizando el abanico de tareas requeridas en un hogar, eran la principal actividad, desde que se levantaba hasta que se acostaba.  

Jamás la vi quejarse por su tarea, la que emprendía muy temprano, antes de que saliera el sol, hasta el final del día, prácticamente sin parar.

Este era su gran capital acumulado e incorporado: la cultura del trabajo. Cultura exhibida mayoritariamente por quienes llegaron del viejo continente buscando un mejor destino para sus vidas. 

Produciendo todo lo que necesitaban para sobrevivir alimentándose adecuadamente, sin tirar a la basura absolutamente nada. Ya que lo que ya no servía para el consumo humano, complementaba la dieta de los animales domésticos.

Es evidente que ella se divertía cuando ejecutaba las distintas tareas que emprendía cada día. Por supuesto que lo suyo era un desempeño común en la inmensa mayoría de los de su generación. El trabajo, el esfuerzo y cumplir con las responsabilidades era una marca indeleble que tenían casi todos.

Hoy ese conjunto de conductas resultaría chocante e inadecuada para estos tiempos que corren. Es decir que ese tipo de cultura ya no divierte porque además, tampoco gusta.

Eugenio García
http://apuntesenborrador.blogspot.com

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