Nayeli Alejandra Gaspar
Cortés. Universidad Nacional Autónoma de
México Facultad de Estudios Superiores de Iztacala Sistema de Universidad
Abierta y Educación a Distancia.
Las
estrategias de enseñanza son “procedimientos que el agente de enseñanza utiliza
en forma reflexiva y flexible para promover el logro de aprendizajes
significativos en los alumnos” (Mayer, 1984; Shuell, 1988; West, Farmer y
Wolff, 1991, citados en Díaz-Barriga, 2002). Aspectos esenciales que se deben
tomar en cuenta para decidir qué tipo de estrategia es la indicada aplicar en
ciertos momentos de la enseñanza:
1.
Considerar las características generales de los aprendices
(nivel de desarrollo cognitivo, conocimientos previos, factores motivacionales,
etc.).
2.
Tipo de dominio del conocimiento en general y del contenido
curricular que se va a abordar.
3.
La intencionalidad o meta que se desea lograr y las
actividades cognitivas y pedagógicas que debe realizar el alumno para
conseguirla.
4.
Vigilancia constante del proceso de enseñanza, progreso y
aprendizaje de los alumnos.
5.
Determinación del contexto intersubjetivo creado con los
alumnos hasta ese momento, si es el caso.
A
continuación se presenta una definición y recomendaciones de uso de algunas
estrategias de enseñanza.
Estrategias
para activar (o generar) conocimientos previos
Son
aquellas estrategias dirigidas a activar los conocimientos previos de los
alumnos o incluso a generarlos cuando no existan. Díaz-Barriga (2002) señala
que la activación sirve en un doble sentido: para conocer lo que saben los
alumnos y para utilizar tal conocimiento como base para promover nuevos
aprendizajes. Así mismo, este tipo de estrategias contribuyen a esclarecer las
expectativas apropiadas en los alumnos sobre los aprendizajes próximos de
información nueva.
Generalmente
este tipo de estrategias se deben emplear antes de presentar la información por
aprender, o bien antes de que los alumnos inicien cualquier actividad de discusión,
investigación o integración sobre el nuevo material de aprendizaje.
1. Actividad focal
introductoria. Conjunto de estrategias que buscan atraer la atención de los
alumnos, activar los conocimientos previos o incluso crear una apropiada
situación motivacional de inicio. Las funciones centrales de esta estrategia
son:
a.
Actuar como situaciones que activan los conocimientos previos
de los alumnos.
b.
Servir como foco de atención o como referente para
discusiones posteriores.
c.
Influir de manera poderosa en la atención y motivación de los
alumnos.
2. Discusión guiada. Cooper
(1990, citado en Díaz-Barriga, 2002) define la discusión como “un procedimiento
interactivo a partir del cual profesor y alumnos hablan acerca de un tema
determinado”. Este tipo de estrategia requiere de una cierta planeación. A
continuación se mencionan los puntos centrales que deben considerarse para su
planeación y aplicación:
a.
Tener claros los objetivos de la discusión
b.
Iniciar la discusión introduciendo de manera general la
temática central del nuevo contenido de aprendizaje solicitando la
participación de los alumnos sobre lo que saben de ésta.
c.
En la discusión, se pueden elaborar preguntas abiertas que
requieran más que una respuesta afirmativa o negativa.
d.
Es importante que el profesor se involucre en la discusión,
modele la forma de hacer preguntas y dar respuestas. La discusión debe darse
como un diálogo informal en un clima de respeto y apertura.
e.
La discusión debe ser breve, bien dirigida y participativa.
La información previa pertinente que interesa activarse y compartirse puede
anotarse en el pizarrón a la vista de todos los alumnos.
f.
La discusión debe cerrarse realizando un resumen de lo más
esencial.
3. Objetivos. Son enunciados
que describen con claridad las actividades de aprendizaje y los efectos que se
pretenden conseguir en el aprendizaje de los alumnos al finalizar una
experiencia, sesión, episodio o ciclo escolar. Es así, que los objetivos
establecen condiciones, tipo de actividad y forma de evaluación del aprendizaje
del alumno. Las funciones de los objetivos como estrategias de enseñanza son:
a.
Actuar como elementos orientadores de los procesos de
atención y de aprendizaje.
b.
Servir como criterios para poder discriminar los aspectos
relevantes de los contenidos o de la instrucción (ya sea por vía oral o
escrita) sobre los que hay que realizar un mayor esfuerzo y procesamiento
cognitivo.
c.
Generar expectativas apropiadas en los alumnos acerca de lo
que se va a aprender.
d.
Mejorar el aprendizaje intencional.
e.
Proporcionar al aprendiz los elementos indispensables para
orientar sus actividades de automonitoreo y de autoevaluación.
Así mismo, se mencionan
algunas recomendaciones para el uso de los objetivos:
a.
Cerciorarse de que son formulados con claridad, señalando la
actividad, los contenidos y/o los criterios de evaluación.
b.
Animar a los alumnos a aproximarse a los objetivos antes de
iniciar cualquier actividad de enseñanza o de aprendizaje.
c.
El profesor puede discutir el planteamiento (el porqué y para
qué) o la formulación de los objetivos con sus alumnos, siempre que existan las
condiciones para hacerlos.
d.
Cuando se trate de una clase, el objetivo debe ser enunciado
verbalmente o presentarse de forma escrita.
e.
No se deben enunciar demasiados objetivos, porque los alumnos
pueden extraviarse o querer evitarlos antes de que aproximarse a ellos.
Este
tipo de estrategia tiene como propósito dar a conocer la finalidad y alcance
del material y cómo manejarlo. El alumno sabe qué se espera de él al terminar
de revisar el material. Ayudan a contextualizar sus aprendizajes y a darles
sentido.
4. Estrategias para orientar
y guiar a los aprendices sobre aspectos relevantes de los contenidos de
aprendizaje
5. Señalizaciones.
Díaz-Barriga (2002) menciona que las señalizaciones son toda clase de “claves o
avisos” estratégicos que se emplean a lo largo del discurso, para enfatizar u
organizar ciertos contenidos que se desean compartir con los aprendices. Su función
central consiste en orientar al aprendiz para que éste reconozca qué es lo
importante y qué no, a cuáles aspectos del material de aprendizaje hay que
dedicarle un mayor esfuerzo constructivo y a cuáles no. De acuerdo a las
señalizaciones empleadas en los textos, podemos hacer una distinción entre las
señalizaciones intratextuales y las extratextuales. Las señalizaciones
intratextuales son aquellos recursos lingüísticos que utiliza el autor o
diseñador un texto, para destacar aspectos importantes del contenido temático.
Algunas de este tipo de
estrategias son:
a.
Hacer especificaciones en la estructura del texto. Por
ejemplo, si estamos hablando de un texto que conjunta varias ideas, éstas
podrían acompañarse de expresiones como “primero”, “segundo”, “en primer
término”, etc.
b.
Presentaciones previas de información relevante. Pueden
utilizarse párrafos o frases que aclaren de lo que tratará el texto o el
propósito del autor, que orienten al lector.
c.
Presentaciones finales de información relevante. Pueden utilizarse
párrafos o frases al final del texto, a modo de conclusión.
d.
Expresiones aclaratorias que revelan el punto de vista del
autor. Son las expresiones usadas por el autor para destacar su punto de vista
personal, sobre aspectos de relevancia. Por ejemplo: “Cabe destacar que…”, “Por
desgracia…”, “Pongamos atención…, etc.
Por
otro lado, las señalizaciones extratextuales son los recursos de edición
(tipográficos) que se adjuntan al discurso y que pueden ser empleados por el
autor o el diseñador para destacar ideas o conceptos que se juzgan como
relevantes. Algunas señalizaciones extratextuales son:
a.
Manejo alterno de mayúsculas y minúsculas.
b.
Uso de distintos tipos (negrillas, cursivas, etc.) y tamaños
de letras.
c.
Uso de números y viñetas para formar listas de información.
d.
Empleo de títulos y subtítulos.
e.
Subrayados o sombreados de contenidos principales (palabras
claves, ejemplos, definiciones, etc.)
f.
Inclusión de notas al calce o al margen para enfatizar la
información clave (conceptos, frases o hasta pequeños mapas conceptuales).
Algunas recomendaciones para
el manejo de las señalizaciones son:
a.
No es necesario incluir muchas señalizaciones.
b.
Hacer uso racional de dichas estrategias ya que su principal
función es detectar la información más importante y organizarlas.
c.
En los textos académicos es posible alternar las
señalizaciones intratextuales o extratextuales o incluso pueden utilizarse
conjuntamente. Sin embargo es necesario cuidar que su uso sea estratégico y no
inoportuno. a.
Es
así, que podemos puntualizar que las señalizaciones orientan y guían a los
alumnos en su atención y aprendizaje. Identifican la información principal y
mejoran la codificación selectiva.
Otras estrategias de
discurso Mercer (citado en Diaz-Barriga, 2002)
Destaca
otras estrategias y/o formas de conversación utilizadas para construir una
versión conjunta del conocimiento con los aprendices.
1. Estas estrategias se
clasifican, según su objetivo en tres categorías: Para obtener conocimiento
relevante de los alumnos. Tales estrategias son:
a.
Las preguntas elaboradas por el profesor. Ayudan a que el
alumno ponga atención sobre determinados aspectos de los contenidos, o sobre
las acciones relacionadas con ellos, y a que se esfuerce yendo más allá de su
comprensión inmediata.
b.
La obtención mediante pistas. Consisten en conseguir
participaciones o respuestas de los alumnos por vía indirecta, mediante pistas
visuales o no verbales. Esta estrategia funciona para motivar a que los alumnos
participen activamente y que tomen nota de los aspectos relevantes que se están
tratando.
2. Para responder a lo que
dicen los alumnos. Sirven para retroalimentar o guiar a los aprendices cuando
éstos intervienen por medio de participaciones espontáneas o respuestas dadas a
una pregunta del profesor. Algunas de las estrategias más comunes son: la
confirmación, la reformulación, y rechazar o ignorar, las cuales deben
manejarse con mucho cuidado, acompañas siempre con explicaciones sobre por qué
no se consideran adecuadas las ideas expuestas por los aprendices.
3. Para describir las
experiencias de clase que se comparten con los alumnos. Ayudan a que los
alumnos perciban la continuidad de lo que han venido construyendo desde que
iniciaron las actividades de enseñanza y de aprendizaje, así mismo, sirven para
demostrarles cómo las cosas que se han venido aprendiendo con anterioridad han
mejorado sus niveles de comprensión. Este tipo de estrategias son las
recapitulaciones literales y las recapitulaciones reconstructivas, que son
resúmenes de lo que se dicho o hecho y que se considera valioso aprenderse, son
reconocidas como recursos discursivos que ayudan y orientan a los alumnos
porque ofrecen un contexto.