ROMANCE DE ISOLDA PRADEL Madrina tuya, la luna Si el agua con cielo y luna Esta noche nos casamos. A nuestra boda vendrán Pulen su flauta los grillos Ponte tu velo de luna,
|
Comentarios
Tuve el privilegio de conocerla, en su misma tierra, hace unos pocos años atrás. Su ternura y amabilidad quedó como huella indeleble en la memoria de los alumnos que me acompañaron.
Escuchamos de su boca el relato de cómo Oscar le decía, al observar su cabellera: Isolda, yo pintaré de azul los alhelíes y doraré de luna tus cabellos... para que no me olvides.
Mis condolencias a la familia y mi gratitud eterna de este admirador de la poesía de Castro y humilde difusor de su literatura.
Jorge Navea Araya