Estamos naturalmente preparados
para comportarnos según nuestra naturaleza. Pero la sociedad moderna realiza
permanentemente alquimias para manipularnos según sus conveniencias. En función
de lo cual, nos va moldeando para que nuestra naturaleza sea cada vez menos
determinante de nuestro comportamiento dentro de los grupos humanos. Es ese
sentido, al incorporar a la mujer al mundo del trabajo, indefectiblemente la
induce a incorporar características masculinas, las que les permitirán desempeñarse
en un mundo ultracompetitivo, difícil y hostil. En un escenario diferente al
que experimentaba en el anterior estadio, cuando su rol asignado la conservaba
dentro del ambiente protegido del cumplimiento de sus compromisos como ama de
casa. Mientras que al varón, se lo trata de feminizar, con el objetivo de que
comparta el cumplimiento de las funciones maternas de alimentación y cuidado de
la prole, socializando las responsabilidades de la pareja intramuros del hogar.
El resultado de este experimento termina travistiendo a ambos géneros, para lo
cual también fomenta y promueve, como una nueva tendencia, la bisexualidad.
El beneficio que obtiene la
sociedad de consumo es el de multiplicar por dos los ingresos económicos de la pareja
y fundamentalmente aumentar al doble las personas con capacidad de decidir
consumos. Proporcionando a los hijos más posibilidades de hacerse con fondos
para sus necesidades de consumo al aumentar las bocas de aprovisionamiento de
fondos, explotando la culpa que sienten sus progenitores por el tiempo que
destinan a sus actividades laborales, perdiendo el contacto permanente con
ellos, sobre todo del contacto con la madre. También lubrica las posibilidades
de rupturas familiares ya que pueden decidir con mayor libertad, en el momento
de separarse de su conyugue o pareja, por tener los fondos que permiten
autoabastecerse, aunque pierdan poder adquisitivo.
Estos experimentos no son de
ninguna manera inocuos para la sociedad, ya que la misma da muestras de cómo la
afectan los nuevos comportamientos que se derivan del nuevo escenario familiar.
Sin lugar a dudas, la más afectada por su repercusión inmediata, es la
comunidad educativa.
Eugenio García
http://garenioblog.blogspot.com