¿Podemos Predecir nuestro Futuro?
Empresas | 17/12/2011

 

Días atrás leía que Thomas Alva Edison (1847 - 1931) en determinado momento, como buen inventor, decidió que construiría una bombilla eléctrica.  En su empeño por lograr el objetivo, un colaborador le preguntó porqué insistía e insistía si ya llevaba 168 fracasos. Edison, muy serio, le replicó que estaba muy equivocado, no se trataba de fracasos, sino del descubrimiento de 168 maneras distintas en que la bombilla eléctrica no podría ser realidad. Y continuó en su empeño. El final de la historia es de todos conocido.

 

Si tomamos este ejemplo, la respuesta a la pregunta con que titulo esta columna, necesariamente debe ser afirmativa, pero para ello, como todo lo importante, más que depender de terceros, la clave está en nosotros mismos, en la actitud con que nos hacemos cargo de los desafíos inherentes al hecho de estar vivos desplazándonos por este mundo. Los invito a repasar sus respuestas a las siguientes preguntas:

 

·      ¿Qué he hecho hoy, distinto de lo que hago todos los días en mi trabajo? ¿Y ayer respecto de antes de ayer?

·      ¿Qué proyecto personal, desafío, anhelo, sueño me inspira mientras avanzo en la rutina laboral?

·      ¿Qué estoy haciendo ahora, para cuidar que mis competencias personales no decaigan sino que aumenten?

·      ¿Qué estoy haciendo para que, ante problemas, mi foco no esté en los errores y culpas de otros, sino en mi rol respecto de lo que me tiene complicado?

·      ¿ …. (coloque acá, usted mismo, otras interrogantes que le permitan ver si está o no siendo protagonista de su propia vida) ….?

 

Mientras más respuestas positivas, objetivas, observables y dimensionables registre a las preguntas anteriores, más certeza de que el lector/a es un protagonista de su vida. Esto implica que, tanto en el trabajo, como en la familia, las amistades, los afectos y los proyectos, se está prediciendo el futuro dado que este está muy claro.

 

Lewis Carroll en su obra más conocida, “Alicia en el País de las Maravillas”, coloca a su personaje principal en un diálogo muy clarificador:

 

gatito de Cheshire … ¿Me podrías indicar hacia donde tengo que ir desde aquí?” pregunta Alicia.”Eso depende de a dónde quieras llegar” responde el gato. “No me importa demasiado a dónde”. “En ese caso, da igual hacia donde vayas”. “Siempre que llegue a alguna parte”. “¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante”.

 

El gran problema es que, cuando tomamos cualquier camino, porque no sabemos hacia dónde vamos, se multiplican las posibilidades de que lleguemos a dónde NO queremos llegar. Esto ocurre cuando dejamos de ser protagonistas de nuestra vida.  ¿Me explico? 

 

Y si  no somos protagonistas de nuestra vida, inevitablemente seremos sólo víctimas de ella, repitiendo casi como un péndulo de movimiento perpetuo, una y otra vez, el (o los) mismo error.

 

Frases de esta actitud auto victimizante son, por ejemplo: (1) “No me alcanzó el tiempo” (la culpa es del reloj); (2) “Pésima la información para encontrar el lugar” (la culpa es de la señalética); (3) “Me caí porque alguien dejó el juguete con que tropecé, dónde no debe estar” (la culpa es del niño), (4) “No me enseñaron eso” (la culpa es del profesor); (5) “No me dieron claras las instrucciones” (la culpa es del jefe); en fin, usted me puede ayudar con muchas otras reacciones de este tipo.

 

Como el reloj seguirá marcando horas de 60 minutos, la señalética continuará ausente o difusa, los juguetes seguirán estando en cualquier lugar, el profesor seguirá enseñando lo que enseña y el jefe seguirá actuando como lo hace, usted seguirá en problemas.

 

Mientras no cambiemos la perspectiva hacia nuestras propias acciones y actitudes, continuaremos llegando atrasados, perdidos en el camino, con las rodillas magulladas, cometiendo errores en el proceso formativo o realizando deficientemente el trabajo.

 

Siempre es más cómodo (opino que todos nos movemos en parte importante del día a día en este rol) ser víctima de lo que nos sucede. Con ello, desligamos responsabilidades y andamos más tranquilos por la vida. Pero, como contrapartida, dejamos escapar quizá cuantas oportunidades de crecimiento, de desarrollo, de alegrías y de felicidad, al depender de otros (personas o circunstancias).

 

En esta columna de fin de año, los invito a reflexionar en esta perspectiva del futuro para nosotros mismos, en todas las dimensiones de ella. Si logramos tener claridad acerca de lo que queremos que nos ocurra,  y nos enfocamos entusiastamente en hacer que suceda aquello que queremos que ocurra, y avanzamos sin renuncias pero con mucho aprendizaje, cada uno de nosotros (usted también) podremos hoy predecir lo que nos ocurrirá durante el año 2012. Si no pierde el foco, ni se rinde a medio metro de la meta, le pido que, en diciembre del 2012, me cuente cómo se ha sentido, al ser protagonista de verdad, de la vida propia.

 

Feliz 2012!!

Comentarios

11 - - 12/07/2012 18:42
leída tu columna no puedo más que pensar en tu sabiduría de vida y tengo la sensación que ha sido casi por intuición. Tus palabras no me habrían hecho aentidohace un año atrás, pero un juguete se cruzó en mi camino y tuve una fuerte caída por lo que debí reformulaer mis movimientos, empezar a caminar sabiendo que llegaría a algún lugar.Hoy Héme aquí,intentando predecir mi futuro. Gracias y un abrazo.
10 - víctor Machuca - 05/01/2012 14:26
Muy buena columna, sólo agregaría que no es malo poner el foco en las veces que fracasamos o erramos si queremos encontrar las soluciones que esperamos, lo malo es poner el foco sólo para buscar sentirnos mal o hacer sentir mal a otros. Sin duda yo, también, en la organización trato de resaltar los aspectos positivos, las fortalezas para mantener con ánimo positivo a los profesionales que trabajan conmigo, pero trato de crear un ambiente en ocasiones que permita aprender de los errores, debería ser más frecuente, pero no es parte de nuestra cultura todavía.

Un abrazo mi estimado amigo
9 - Ramón Quinteros - 23/12/2011 03:44
Profesor comparto su columna, que mas que una columna es un forma de entender la vida y bien vale considerarla como un regalo generoso suyo para estas fechas.
Reiterar mis gracias y saludos afectuosos de fin de año
8 - Polilla Cross - 20/12/2011 21:46
tarde llego a leer esta columna, la verdad es que siempre concuerdo con tus escritos y ante la pregunta que hice diferente hoy en mi trabajo para crecer? , aquí estoy creciendo en la lectura de tu columna... somos dueños y responsables de todo lo que nos pasa, el que no lo asume errá y el que lo asume con culpa y miedo errá doble...
7 - Hugo Vergara Reyes - 20/12/2011 17:47
Estimado Alfredo.

Tu reflexión me parece medular. Los seres humanos somos los únicos capaces de construirnos el futuro a nuestra medida, porque nuestra vida no es inercial, como el resto del reino animal. Por lo mismo, la capacidad de fijarnos metas y actuar en su búsqueda es un privilegio que que no debemos soslayar. Y claro, un paso a la vez, disfrutándolo y valorándolo, porque las riendas permiten ir hacia donde se quiere llegar. Gracias por tu tiempo d lectura y por dejar tu opinión, estimado amigo.
6 - Alfredo Martinez Martinez - 20/12/2011 02:30
Nos tienes acostumbrados a tus buenas columnas, amigo mio ( me tomo la libertad de los hombres libres de tratarte asi ). Me queda dando vuelta el dialogo de "Alicia....", y me acuerdo que me han enseñado que una persona puede tener metas e ideales, y que esas metas estan condicionadas a donde queremos llegar. Difiero caballerosamente de quienes piensan que no hay que fijarse grandes metas. Creo que los seres humanos tenemos la capacidad unica de fijarnos grandes metas y grandes ideales ( o un solo gran ideal ), y ahi la pregunta es no tanto adonde queremos llegar, sino cuanto tiempo lucharemos por conseguir lo que queremos. Y en cuanto a los ideales, "summun" de la voluntad humana, podemos "no ser cobardes" es decir, podemos fijarnos grandes ideales. Generalmente le tenemos miedo a la frustracion, y eso nos condiciona los pasos que daremos en pos de nuestros logros.
Un gran ideal, un gran empuje ( casi loco, diria yo), una fuerza de voluntad de hierro para conseguirlo. Eso creo.
5 - Hugo Vergara Reyes - 18/12/2011 15:46
M. Cristina, concuerdo totalmente con tu juicio. De hecho, y tal vez sea una debilidad de la columna, si bien sostengo que es fundamental el tener claro para donde se va, también es casi más fundamental el no perder la perspectiva de disfrutar el proceso. Muchas veces, el resultado final, realmente vale todo lo que puede valer, cuando su proceso de logro se ha disfrutado en cada paso, en cada vuelta de la tuerca. La idea es morirse feliz de lo hecho a irse de este mundo triste por la felicidad soñada y nunca alcanzada. Muy buen punto el tuyo. Te lo agradezco.

Patricio: En este mundo los acumuladores de ideas son tan claves como los que las traducen en realidad. El mismo Edison, cuando murió dejó muchos sueños inconclusos, pero estoy seguro que disfrutó el proceso de invención de todo lo que alcanzó a inventar. Y no hablar de Julio Verne, solo por citar a otro genio. De modo que siga por su camino, disfrutando los procesos y paladeando los resultados finales. jajaja, esta respuesta me salió como de consultor.
4 - Patricio Hernández - 18/12/2011 15:14
Hugo...Es verdad, pero es una característica mía, particular, el buscar algo que hacer. Lo malo es que MUCHAS veces, esos proyectos, por interesantes y ingeniosos que sean, dejan de interesarme... porque encuentro otro que me genera mas expectación, el cual termina muriendo por el siguiente...

Eso, en términos de un ser humano normal, seria como un acumulador de ideas... jejeje... lo malo es que el impulso debería ser mejor y mantenerse en el tiempo. por esto, planificar, o resumir, lo que uno hace es algo que yo al menos, debería considerar mas.

Pero, es cierto, proyectos importantes y cambios laborales, solo giraran en mi sentido, si soy Yo quien doy el golpe de timón. Gracias por tu comentario...

3 - María Cristina Correa Zavala - 18/12/2011 15:14
Patricio:
Una buena reflexión de fin de año. Pensaba en Diciembre de 2012 y en lo casi imposible que esa fecha se veía para mi hace unos meses.Eso me hace reflexionar sobre la importancia de vivir el presente y no proyectarnos demasiado a largo plazo en el tiempo. Muchas veces dejamos de ser felices ahora por qué estamos más pendientes de lo queremos tener y lograr, y en eso se nos va la vida. Apreciar y agradecer cada día es mi consigna. Me encantó tú columna.
2 - Hugo Vergara Reyes - 18/12/2011 14:51
Estimado Patricio (yo uso con frecuencia la expresión cuando aludo a quienes estimo). Me dejó pensando esa distinción que haces respecto de la mayor capacidad femenina para enfocarse y preconstruir su futuro. Tal vez la maternidad sea una de las "escuelas" de ellas, porque saben todo lo que tienen que hacer para traer a quien debe nacer. Y en eso, resultan intransables, adorablemente intransables.

Cuando me dices que tomarás las riendas, también te leo enfocado en algún proyecto de futuro. Uno no se afirma solo para quedarse donde mismo y no caerse, sino para avanzar. Y, ahí, me remito al párrafo del cuento de L. Carroll

Te agradezco tu tiempo.
1 - Patricio Hernández - 18/12/2011 12:05
Que agradable invitación a reflexionar, estimado amigo. (una amiga, me dijo que era sumamente fria la palabra "estimado" o "estimada". "Te estimo mucho", sonaba a palabra con poca profundidad, de ahi que no la uso casi nada). Bueno, me sali del tema, pero en fin, lo que quiero decir, es que me agradó muchisimo, que nos pidas una reflexión de fin de año, para ordenar nuestro camino. Es frecuente que muchas personas lo hagan, yo creo, mas de lo que pensamos. Sobretodo las mujeres, de las cuales, conozco, hermana, esposa, madré, colegas, etc, (me tienen rodeado!)... Ya, de nuevo, sobre el tema, quizas, nosotros varones seamos menos propensos a los resúmenes de fin de año y por lo mismo a las proyecciones de futuro. Creo que un hombre que no viva "como pajarito" bien en el fondo, es dificil de encontrar. no me refiero a todos los ambitos de su vida, sino que en algo, siempre andará "despreocupado".
Bueno, repitiendo, siempre un gusto leerte, y obvio, mi ejercicio de fin de año, no será predecir el futuro, pero si tratar de tomar las riendas de lo que se me aproxima. abrazos!
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