La idolatría indígena como manifestación de la búsqueda de estabilidad ante la variabilidad climática en el centro del Perú, siglo XVIII (2/3)
Historia | 14/12/2011

Parte (1/3)


Este proceso terminó en 1725 debido a la  falta de consistencia de las acusaciones pero  también a la indulgente participación de los  jueces eclesiásticos 16. A mi entender esta actitud indulgente, además de su debilidad en lo  procesal, se debía también a que el argumento  central de lo idolátrico de las acciones de los  acusados era algo que también los sacerdotes asumían, tanto como propietarios y habitantes  del área, como por ser ellos quienes acogen y  dirigen los pedidos de rogativas para mejorar  el clima. Es decir, para estos católicos, lo que  los indios hacen es también una búsqueda  de estabilidad.

Durante esos años ante la situación de  constantes denuncias por el crecimiento  de los abusos económicos de los doctrineros, el Virrey Castelfuerte expidió una Real  Cédula el 27 de marzo de 1726 para que  los Arzobispos, Obispos y Prelados de las  órdenes Religiosas:

“corrigiesen los abusos de los curas y doctrineros de su respectiva jurisdicción” 17.

Denuncias que llegaron hasta el mismo  Consejo de Indias, dando lugar a que el Rey  de una Real Cédula el 13 de febrero de 1731  por la que encarga al Virrey a:

“llamar a cada uno de los Prelados regulares  que residen en esa capital y les comuniquéis las noticias con que me hallo de los  escándalos y delitos practicados por sus  súbditos, a fin de que se apliquen con toda  vigilancia y cuidado a su remedio”.

Advirtiéndoles también que en caso de no  cumplir con esta orden se les remitiría a  España 18.

A pesar de la represión iniciada en 1723  nuevamente la situación de necesidad hará  que las prácticas idolátricas se mantengan  y lleguen a transgredir el espacio doméstico  para hacerse colectivas y por tanto peligrosas  para la supremacía católica. Estas prácticas  reaparecen en el ámbito procesal en 1730,  cuando es denunciado el cacique Francisco  Julcarilpo, quien aparece en el proceso de  1723 como uno de los acusadores del chamán  Juan de Rojas.

La oposición de Jucarilpo a los ritos andinos le  pudo generar muchas enemistades, sobre todo una pérdida de legitimidad frente a su pueblo.  Con ello queda claro que se alineó:

“posiblemente a su disgusto, con la oposición.  Su intervención en el juicio de Rojas debe  de haberle dejado en una posición peligrosamente ambigua a la vista de los nativistas.  Su propio patrocinio de las deidades nativas  podía ser usado en contra suya para obtener  su destitución. Así, en 1730, Julcarilpo se  convirtió en la víctima de un nuevo juicio  por idolatría. Como venganza, el cacique  proporcionó un detallado relato de los ritos  colectivos que sabía que practicaban los  indios de su aldea” 19.

El ocultamiento de las prácticas andinas es  justificado por el cacique por el temor de ser  atacado como lo fue su antecesor el cacique  Batista Canchocapcha:

“Y que en diez años que a estado de segunda de cazique y alcalde mayor desta  doctrina aunque a savido a visto y oydo  todo lo que lleva dicho y declarado no a  dado quenta a las justizias del partido por  miedo y rezelo de que no le quitasen la vida  como lo executaron con su antezesor don  Lorenzo Vauptista Cancho Capcha a quien  por remediar dichas ydolatrias lo tubieron  medio muerto y que por fin de eso y de las  pedradas y palos que le dieron en breve se  le ocasionó la muerte” 20.

Además declaró que su principal acusador,  Juan Mango, era su mayor enemigo: “…Di jo que   Juan Mango  yndio de   l a  Ascencion de Guanza por enemiga que  tenía con este declarante mobido del demonio y aber lebantado semejante ardid  y maldad hallandoce conprehendido en  ciertos robos que le tiene probados que a  su tiempo” 21.

El señalar esta circunstancia de enemistad no  invalida la denuncia, más bien demuestra una  estrategia común en este tipo de procesos, tanto  seguida por los extirpadores, de contraponer a los testigos contra los sospechosos, como por  los acusados para desprestigiar y bajar el nivel  de credibilidad de los acusadores. Esta espiral  de denuncias mutuas nos sirve para tener más  y mejor información 22.

El cacique en lugar de ocultar información se  alió a los investigadores eclesiásticos dando  detalles de los ritos, los lugares e incluso de  los nombres de los especialistas que dirigen  las prácticas rituales andinas 23.

“Y que los que son conozidos brujos deste  pueblo de Carampoma son los siguientes  Juan Bauptista que es fiscal un biejo llamado  Livia Condor Juan Vauptista Cargua Yalle y  Pedro Pasqual y una muxer llamada Maria  Madalena viuda que éstos son los que save  deste dicho pueblo. Y que en el pueblo de  Larao el último que es de esta doctrina save  tienen su ydolatria por tienpo de nuestro  padre san Bartolome pero que no save si  ellos sacrifican pacos ni save adónde lo  hazen ni dónde tienen sus ydolos y que  éstos no los a visto sino por oydas. Y que  los que se señalan en dicho pueblo son  los siguientes Alonso Michue que es fiscal  Francisco Michue sacristan Bernardo el  cantor Juan Mendoza Juan Reies el viejo  Juan Vilca Iana Alonso Michue el viejo  con que zerró todo lo que dize save el que  declara de toda la doctrina” 24.

Y para el caso del pueblo de Asunción de  Huanza, Julcarilpo señaló:

“Y es que la dicha su mujer llamada doña  Petronila de Apu Libia se exerzitava con  ella Martin Chanpe y que save que éste  está preso y a Juan Guaranga Francisco  Ylario y que éste es el mayor brujo que  ay. Y que aora con esta reboluzion abrá  quitado del medio los ydolos y brujerias  que tenía y que cada año para guardarlos  tienen entre todos ellos nonbrados un  alferez que en lengua se dize marcaicyoc  y que este año lo es Martin Santiago que  todos son del pueblo de la Asenzion. Y que tanbien para guardar dichos ydolos y  bruxerias está reservada una viuda llamada  Maria Agustina y que ésta tiene guardados  los ydolos de fundamento. Y que tanbien  save que los alcaldes y todos los maestros  tienen su ydolatria aparte que la fundan  poniendo las varas paradas en una casa  donde las tienen sienpre paradas y que  estas varas asta cumplir el año no salen y  entonzes que quando cumplen entran otros  y azen lo mismo y que estas baras tanbien  tienen su brujo señalado que las guarda y  que este año lo fue Martin Punchao y por  otro nonbre Acaraquehe en compañia de  Juan Goaranga su compañero y que por  eso estan reservados de todo” 25.

Especialistas que son nombrados en cuanto a  su función e importancia, lo que resaltamos es  el papel del Marcaiyoc, quien es el especialista  de invocar a los poderes del medio ambiente  en beneficio de la comunidad. Para el caso de  Carampoma en el año de 1730 tenemos la  presencia de Martín Santiago quien ejerció  ese cargo y se dice de él:

“…Y que el marcaiyoc está tan libre que  ni tributos paga porque el comun se los  paga y que no haze totalmente nada de  obligaziones y que éste nunca viene a oyr  misa porque dize que si la oye se perderan  las zimenteras y que por eso lo reservan  de   todo porque  no  s a l e  de l  pueblo. Y  que quando ai falta de aguas se sube a  los zerros a llamar los aguazeros. Y que  quando llueve mucho se sube a ydolatrar  gritando que se suspenda el aguazero. y  que minga a los muchachos para que lloren  en prozesion con su tinbia [sic: tinya] y  en nuestro ydioma significa tambor y que  a esto auxilian y apremian los alcaldes y  ministros pero con tal secreto de que no se  sepa ni los correxidores thenientes y curas  y que aun estando el cura durmiendo lo  executan poniendoles espias. Y que el dia  más zelebre que tienen para hazer bruxerias  y ydolatrar que matan más de zinquenta  o zien llamas pacos para sacrificar a los  difuntos que es como el dia de finados  en la christiandad es el dia despues de  Santiago o en dia de aquella semana para lo qual dize el que declara que cada yndio  que tiene difunto de aquel año mata un  paco y en su casa haze convite de chicha  y de sus usuales viandas” 26.

Además el testigo presenta a los idólatras  como una asociación permanente no dudando  en llamarla  “un gremio”:

“... Y que Antonio Carlos del dicho pueblo  de Asenzion y cantor que es con Francisco  Caga [sic] Capcha y Alonso Cargua Capcha,  Juan Yaury que es fiscal y un biejo Francisco  Paria Guaman, Juan Santiago de la Cruz,  l a  madre  de  Li rpo, Magda l ena , Ma r i a  Esperanza y que estas dos mujeres son  capitanas que todos éstos con éstas son  los que hazen las bruxerias y los que continuamente estan ydolatrando que son de  un gremio sin otros que el que declara de  que no se acuerda y que las piedras que  se an allado sangre que son ydolos pero  que el que declara no a concurrido a nada  que desde luego fue su mujer a quien por  malizia que de ella tenía por diferentes  vezes le dijo el que declara que mirara lo  que hazía que él era cristiano y no permitia  esas maldades” 27.

Lo que parece curioso según el celo extirpador  y la presión de la Iglesia en las comunidades  andinas, en particular en el caso de Carampoma,  vemos que la plaza de su doctrina queda  vacante y ningún sacerdote se presenta a su  concurso 28.

Este fenómeno de reavivamiento y manifestaciones públicas de la religiosidad andina no  fue exclusivo de Huarochirí, también se puede  apreciar en varias comunidades de Ayacucho,  pero sin la intervención de los extirpadores de  idolatrías. En 1720 en la zona de Mayunmarca,  en los contornos de la ciudad de Huamanga,  los indígenas se negaron a asistir a la doctrina  y volvían vehementes a sus viejos ritos 29.


Parte (3/3)


[16] Griffiths 1998: 285-86.

[17] Vargas Ugarte 1956: 169-170.

[18] Vargas Ugarte 1956: 170

[19] Griffiths 1998: 289.

[20] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 12, 1730.

[21]  ídem., f. 38

[22] Idea trabajada en Spalding 1984 y seguida por Griffths  1998:292.

[23] Spalding 1981: 17.

[24] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 12-12v., 1730.

[25] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 11, 1730. 

[26] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 11-11v., 1730.

[27] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 11v., 1730.

[28] A.A.L., Concursos, Leg. VII, Exp. 1, 1731.

[29] Huertas 2001: 42

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