Este proceso terminó en 1725 debido a la falta de consistencia de las acusaciones pero también a la indulgente participación de los jueces eclesiásticos 16. A mi entender esta actitud indulgente, además de su debilidad en lo procesal, se debía también a que el argumento central de lo idolátrico de las acciones de los acusados era algo que también los sacerdotes asumían, tanto como propietarios y habitantes del área, como por ser ellos quienes acogen y dirigen los pedidos de rogativas para mejorar el clima. Es decir, para estos católicos, lo que los indios hacen es también una búsqueda de estabilidad.
Durante esos años ante la situación de constantes denuncias por el crecimiento de los abusos económicos de los doctrineros, el Virrey Castelfuerte expidió una Real Cédula el 27 de marzo de 1726 para que los Arzobispos, Obispos y Prelados de las órdenes Religiosas:
“corrigiesen los abusos de los curas y doctrineros de su respectiva jurisdicción” 17.
Denuncias que llegaron hasta el mismo Consejo de Indias, dando lugar a que el Rey de una Real Cédula el 13 de febrero de 1731 por la que encarga al Virrey a:
“llamar a cada uno de los Prelados regulares que residen en esa capital y les comuniquéis las noticias con que me hallo de los escándalos y delitos practicados por sus súbditos, a fin de que se apliquen con toda vigilancia y cuidado a su remedio”.
Advirtiéndoles también que en caso de no cumplir con esta orden se les remitiría a España 18.
A pesar de la represión iniciada en 1723 nuevamente la situación de necesidad hará que las prácticas idolátricas se mantengan y lleguen a transgredir el espacio doméstico para hacerse colectivas y por tanto peligrosas para la supremacía católica. Estas prácticas reaparecen en el ámbito procesal en 1730, cuando es denunciado el cacique Francisco Julcarilpo, quien aparece en el proceso de 1723 como uno de los acusadores del chamán Juan de Rojas.
La oposición de Jucarilpo a los ritos andinos le pudo generar muchas enemistades, sobre todo una pérdida de legitimidad frente a su pueblo. Con ello queda claro que se alineó:
“posiblemente a su disgusto, con la oposición. Su intervención en el juicio de Rojas debe de haberle dejado en una posición peligrosamente ambigua a la vista de los nativistas. Su propio patrocinio de las deidades nativas podía ser usado en contra suya para obtener su destitución. Así, en 1730, Julcarilpo se convirtió en la víctima de un nuevo juicio por idolatría. Como venganza, el cacique proporcionó un detallado relato de los ritos colectivos que sabía que practicaban los indios de su aldea” 19.
El ocultamiento de las prácticas andinas es justificado por el cacique por el temor de ser atacado como lo fue su antecesor el cacique Batista Canchocapcha:
“Y que en diez años que a estado de segunda de cazique y alcalde mayor desta doctrina aunque a savido a visto y oydo todo lo que lleva dicho y declarado no a dado quenta a las justizias del partido por miedo y rezelo de que no le quitasen la vida como lo executaron con su antezesor don Lorenzo Vauptista Cancho Capcha a quien por remediar dichas ydolatrias lo tubieron medio muerto y que por fin de eso y de las pedradas y palos que le dieron en breve se le ocasionó la muerte” 20.
Además declaró que su principal acusador, Juan Mango, era su mayor enemigo: “…Di jo que Juan Mango yndio de l a Ascencion de Guanza por enemiga que tenía con este declarante mobido del demonio y aber lebantado semejante ardid y maldad hallandoce conprehendido en ciertos robos que le tiene probados que a su tiempo” 21.
El señalar esta circunstancia de enemistad no invalida la denuncia, más bien demuestra una estrategia común en este tipo de procesos, tanto seguida por los extirpadores, de contraponer a los testigos contra los sospechosos, como por los acusados para desprestigiar y bajar el nivel de credibilidad de los acusadores. Esta espiral de denuncias mutuas nos sirve para tener más y mejor información 22.
El cacique en lugar de ocultar información se alió a los investigadores eclesiásticos dando detalles de los ritos, los lugares e incluso de los nombres de los especialistas que dirigen las prácticas rituales andinas 23.
“Y que los que son conozidos brujos deste pueblo de Carampoma son los siguientes Juan Bauptista que es fiscal un biejo llamado Livia Condor Juan Vauptista Cargua Yalle y Pedro Pasqual y una muxer llamada Maria Madalena viuda que éstos son los que save deste dicho pueblo. Y que en el pueblo de Larao el último que es de esta doctrina save tienen su ydolatria por tienpo de nuestro padre san Bartolome pero que no save si ellos sacrifican pacos ni save adónde lo hazen ni dónde tienen sus ydolos y que éstos no los a visto sino por oydas. Y que los que se señalan en dicho pueblo son los siguientes Alonso Michue que es fiscal Francisco Michue sacristan Bernardo el cantor Juan Mendoza Juan Reies el viejo Juan Vilca Iana Alonso Michue el viejo con que zerró todo lo que dize save el que declara de toda la doctrina” 24.
Y para el caso del pueblo de Asunción de Huanza, Julcarilpo señaló:
“Y es que la dicha su mujer llamada doña Petronila de Apu Libia se exerzitava con ella Martin Chanpe y que save que éste está preso y a Juan Guaranga Francisco Ylario y que éste es el mayor brujo que ay. Y que aora con esta reboluzion abrá quitado del medio los ydolos y brujerias que tenía y que cada año para guardarlos tienen entre todos ellos nonbrados un alferez que en lengua se dize marcaicyoc y que este año lo es Martin Santiago que todos son del pueblo de la Asenzion. Y que tanbien para guardar dichos ydolos y bruxerias está reservada una viuda llamada Maria Agustina y que ésta tiene guardados los ydolos de fundamento. Y que tanbien save que los alcaldes y todos los maestros tienen su ydolatria aparte que la fundan poniendo las varas paradas en una casa donde las tienen sienpre paradas y que estas varas asta cumplir el año no salen y entonzes que quando cumplen entran otros y azen lo mismo y que estas baras tanbien tienen su brujo señalado que las guarda y que este año lo fue Martin Punchao y por otro nonbre Acaraquehe en compañia de Juan Goaranga su compañero y que por eso estan reservados de todo” 25.
Especialistas que son nombrados en cuanto a su función e importancia, lo que resaltamos es el papel del Marcaiyoc, quien es el especialista de invocar a los poderes del medio ambiente en beneficio de la comunidad. Para el caso de Carampoma en el año de 1730 tenemos la presencia de Martín Santiago quien ejerció ese cargo y se dice de él:
“…Y que el marcaiyoc está tan libre que ni tributos paga porque el comun se los paga y que no haze totalmente nada de obligaziones y que éste nunca viene a oyr misa porque dize que si la oye se perderan las zimenteras y que por eso lo reservan de todo porque no s a l e de l pueblo. Y que quando ai falta de aguas se sube a los zerros a llamar los aguazeros. Y que quando llueve mucho se sube a ydolatrar gritando que se suspenda el aguazero. y que minga a los muchachos para que lloren en prozesion con su tinbia [sic: tinya] y en nuestro ydioma significa tambor y que a esto auxilian y apremian los alcaldes y ministros pero con tal secreto de que no se sepa ni los correxidores thenientes y curas y que aun estando el cura durmiendo lo executan poniendoles espias. Y que el dia más zelebre que tienen para hazer bruxerias y ydolatrar que matan más de zinquenta o zien llamas pacos para sacrificar a los difuntos que es como el dia de finados en la christiandad es el dia despues de Santiago o en dia de aquella semana para lo qual dize el que declara que cada yndio que tiene difunto de aquel año mata un paco y en su casa haze convite de chicha y de sus usuales viandas” 26.
Además el testigo presenta a los idólatras como una asociación permanente no dudando en llamarla “un gremio”:
“... Y que Antonio Carlos del dicho pueblo de Asenzion y cantor que es con Francisco Caga [sic] Capcha y Alonso Cargua Capcha, Juan Yaury que es fiscal y un biejo Francisco Paria Guaman, Juan Santiago de la Cruz, l a madre de Li rpo, Magda l ena , Ma r i a Esperanza y que estas dos mujeres son capitanas que todos éstos con éstas son los que hazen las bruxerias y los que continuamente estan ydolatrando que son de un gremio sin otros que el que declara de que no se acuerda y que las piedras que se an allado sangre que son ydolos pero que el que declara no a concurrido a nada que desde luego fue su mujer a quien por malizia que de ella tenía por diferentes vezes le dijo el que declara que mirara lo que hazía que él era cristiano y no permitia esas maldades” 27.
Lo que parece curioso según el celo extirpador y la presión de la Iglesia en las comunidades andinas, en particular en el caso de Carampoma, vemos que la plaza de su doctrina queda vacante y ningún sacerdote se presenta a su concurso 28.
Este fenómeno de reavivamiento y manifestaciones públicas de la religiosidad andina no fue exclusivo de Huarochirí, también se puede apreciar en varias comunidades de Ayacucho, pero sin la intervención de los extirpadores de idolatrías. En 1720 en la zona de Mayunmarca, en los contornos de la ciudad de Huamanga, los indígenas se negaron a asistir a la doctrina y volvían vehementes a sus viejos ritos 29.
[16] Griffiths 1998: 285-86.
[17] Vargas Ugarte 1956: 169-170.
[18] Vargas Ugarte 1956: 170
[19] Griffiths 1998: 289.
[20] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 12, 1730.
[21] ídem., f. 38
[22] Idea trabajada en Spalding 1984 y seguida por Griffths 1998:292.
[23] Spalding 1981: 17.
[24] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 12-12v., 1730.
[25] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 11, 1730.
[26] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 11-11v., 1730.
[27] A.A.L., Idolatrías, Leg. XII, Exp. 4, f. 11v., 1730.
[28] A.A.L., Concursos, Leg. VII, Exp. 1, 1731.
[29] Huertas 2001: 42