El nivel de recaudación fiscal de México ronda el 20% del Producto Interno Bruto (PIB), 10 puntos menos que la cifra de Argentina, Brasil y Uruguay y casi la mitad del promedio de la OCDE. Por ello México requiere un gran pacto fiscal que involucre a todas las fuerzas políticas a fin de dotar al Estado de recursos que le permitan impulsar el desarrollo y la equidad social.
México aún tiene mucho espacio para incrementar su nivel de recaudación por el tamaño y características de su economía.
Es necesario apostar por el fortalecimiento de la recaudación tributaria en México para dotar al Estado de la capacidad suficiente para crear una sociedad más justas e incluyentes.
Las reformas tributarias constituyen un elemento decisivo para reducir la enorme brecha entre las necesidades de la población y los recursos disponibles de los gobiernos tendientes a hacer políticas públicas inclusivas.
Los políticos de América Latina deben tener una visión de largo plazo y pensar en la próxima generación, en vez de la próxima elección. Y es que sin impuestos, en particular los que gravan la renta de las personas y empresas, los Estados latinoamericanos carecen de un instrumento fundamental para ayudar a combatir la desigualdad.
A pesar del crecimiento experimentado en América Latina entre los años 2003 y 2008, que promedió casi 5.0% cada año, uno de cada tres habitantes de la región continúa en la pobreza y persisten grandes brechas sociales por cerrar.
Urge un compromiso con el crecimiento sostenible y para ello son necesarias reformas profundas en educación y en la parte económica para avanzar en temas como infraestructura e innovación, pero sin reforma fiscal los Estados carecen de recursos.