Por Sergio Daniel Picco Ortiz, sergiopicco@gmail.com
Centro de Filosofías Empresariales
Esta investigación es el producto de la curiosidad y del interés sobre un tema que ha surgido en las reuniones continuas entre compañeros sobre “la filosofía y su rentabilidad”. He logrado encontrar pensamientos sobre filosofía empresarial, filosofía del trabajo y filosofía como orientación empresarial, especialidades que buscan satisfacer metas concretas de un empresario, de un trabajador o promocionar el trabajo como forma de vida. ¿Qué tipo de problemas resolverían estos nuevos enfoques de la filosofía?
El 23 de mayo de 2007 el director del departamento de la filosofía de la Universidad Católica de Asunción, Darío Sarah, filósofo argentino, había problematizado la carrera en una reunión con los estudiantes llevada a cabo en la Universidad. Problemas de tipo laboral o de rentabilidad de la carrera y de tipo existencial: ¿Qué quieren ser, filósofos o profesores? Sosteniendo que la universidad no busca formar docentes sino, filósofos. Algunos estudiantes quieren ser docentes de igual modo, y éstos deben estudiar en un instituto de formación docente expresó Sarah.
Fernando Tellechea, filósofo paraguayo, postula que la universidad busca del estudiante de filosofía: “Capacidad de analizar críticamente la realidad, la historia contemporánea y la realidad social que le toca vivir. Capacidad de desarrollar la investigación filosófica desde la lectura de las fuentes primarias, obras de los grandes autores, co ayudando a una visión interdisciplinaria en el marco de las ciencias sociales y humanas.
Obtener un saber que le posibilite desenvolverse idóneamente en el campo educativo y político, en tareas concernientes a la investigación en el ámbito de la diplomacia. La carrera de filosofía actualmente es semejante a las demás y además: creemos en los nombres, pero son vacíos”.
José Brun, filósofo paraguayo, piensa que es de suma importancia el hecho de conjugar la teoría con la práctica en la carrera de filosofía y de pensar un perfil de salida del egresado, ya que no existe un norte claro. “todo es teoría ahora, no existe una conexión con la realidad, pero se verá con el tiempo en nuestras vidas. Lo que la universidad busca del estudiante no es medible, por un lado busca formar filósofos capaces de orientar, coordinar e investigar alguna institución y por otro lado no actualiza su currículo.
Desde la cátedra de metodología de la investigación con el filósofo alemán, Friedhelm Guttandin, he concluido que la filosofía en Paraguay, por lo general, es una profesión como docente; para algunas personas, es una profesión de hambre. Sin embargo, buscando e investigando más a fondo con Guttandin y los compañeros hemos logrado sinónimos que asociándolos en una lógica se puede observar una vista compleja de los que significa ser filósofo.
· Oficio: trabajo. Función, labor, gestión, actividad.
· Filósofo: pensador, intelectual, metafísico, ideólogo, sabio, virtuoso, sofista.
· Profesión: carrera, tarea, función, quehacer, labor afán.
· Trabajo: responsabilidad, compromiso, encargo.
· Obligación: deber, necesidad, juramento, compromiso.
Me Pegunto: ¿no es lo mismo decir filosofía como trabajo que filosofía como carrera? Responsabilidad del pensador y compromiso del intelectual son conceptos más cercanos a la realidad de la filosofía como profesión. Por otra parte, la filosofía es una necesidad, pero no básica para muchos y ello condiciona a muchas personas a optar una profesión técnica.
El problema central consiste en la delimitación. ¿Cómo delimitar filósofo de filosofía, trabajo del filósofo de trabajo de la filosofía? Logro ver un problema ontológico, dos dimensiones del problema. Si la filosofía es considerada como profesión, tal vez, pierda su esencia porque la filosofía no sirve; a la filosofía se le sirve. Es decir, la filosofía no trabaja, no se define por utilidad. Por eso a primera vista se choca con una realidad que solo piensa en lo rentable ya que el oficio del filósofo no es muy valorada por Latinoamérica.
La filosofía no puede ser considerada como profesión. La filosofía es un estilo de vida, una forma de vida y de ser.
Benno Glauser, antropólogo suizo con residencia en Paraguay y catedrático del Instituto Superior de Estudios Humanísticos y Filosóficos en el 2005, ha desarrollado un estudio de tres años donde tomé parte activa. “Hay la posibilidad -en Paraguay- de que haya dos filosofías: una que habla y se expresa de manera sistemática, según un canon o código de expresión y un método determinado y otra, que es la que todos tenemos, vivimos, aún sin saberlo, sin expresarlo, pero la tenemos. La expresamos al vivir, colectivamente e incluso individualmente.”
Así concluimos que la filosofía como profesión toma vuelo en dos modelos o categorías de filósofos en Paraguay y Latinoamérica: una socrática y otra aristotélica.
Fuente
(1) BOTELLA, Jorge. “Papeles para el progreso” 2005. Pág. 3
http://www.filosocial.com/papeles/numero18/1803.html
(2) ARVON, Henri. “La filosofía del trabajo” Taurus. Madrid, 1965
(3) http://ww.scief.unsj.edu.ar 2do. Congreso Internacional
Extraordinario de Filosofía. San Juan, Argentina. 2007
(4) TELLECHEA, Fernando. Entrevista
(5) BRUM, José. Entrevista
(6) FERRATER MORA, José. “Diccionario de filosofía de bolsillo”
Vol. 1-2. Alianza. Madrid, 2002
(7) GLAUSER, Benno. “Filosofía propia” ISEHF. Pp.18. Asunción, 2005