Pepe Mapache
Literatura | 22/03/2022

Pepe Mapache


El mas intrépido justiciero se creia.


Pensaba en el pasado sus dias de despojar y destripar a sus víctimas.


Él creía haber cambiado, proclamaba ser un mapache domestico y paseaba entre las gallinas sin atacarlas.


No se le vio nunca más morder, robar o destrozar a ninguno de los animales de la granja. 


Todos confiaban en Pepe mapache y lo creían inofensivo.


Aún Pepe, se consideraba un mapache transformado; pero no se daba cuenta qué transportaba en su piel y en su sangre la enfermedad que acabaría con el gallinero.


Un día comenzaron a morir las gallinas, se enfurecían, enloquecían y destruían todo a su pasó... Luego colapsaban y al poco tiempo morían.


Los granjeros no sabían que sucedía y solo muy tarde se percataron qué el mapache no solo mata con sus arpas y sus dientes; también puede enfermar a las gallinas y destruir la granja.


Un día un veterinario le dijo al granjero qué Pepe Mapache era el culpable de la mortandad, de la destrucción y el sufrimiento en esa granja.


Además, Pepe amaba y sentía nostalgia por el bosque; por esas incursiones que hacía con sus amigos mapaches y con otros depredadores... Él quería ayudarlos y tenerlos más cerca; por eso abría las rejas y las puertas de los gallineros por el que luego entraban los zorros a comerse las gallinas.


Ahora la disyuntiva era, que hacer con Pepe mapache? Con solo caminar, defecar o abrir su boca; esparcía el mal que mataba a muchos y ponía en peligro a todos al quitarle los cerrojos y tumbar las barreras que los protegían.


Habría que guardar a Pepe en una jaula o habría que soltarlo en el bosque para que enfermara otros animales?


Pepe mapache no quería ir al médico, no quería curarse de su enfermedad e ingenuamente pensaba qué no atacando a otros ya no estaba haciendo daño; pero cuando lamía las heridas de sus compañeros y cuándo consolaba a quién sufría; iba esparciendo su mal y destruyendo el gallinero con más efectividad que con sus garras y dientes.


¡Ya conocemos lo que haces! y ya conoces tu enfermedad... No se podrá decir qué no conocemos el mal que puede traer, Pepe Mapache.

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