Sabrás por la presente
Economía | 31/10/2011
“Sabrás por la presente que empeoré de vida”*.
Que albergo un gran temor ante el futuro. Que ya nada es igual ni
volverá a serlo. El zas en toda la boca nos ha dejado con la rodilla
genuflexa. Conceptos como igualdad o la propia libertad están
amenazados.
Pongamos
las cosas en su sitio. Lo que estalló en 2008 no fué una crisis. Fué
una estafa que venía de muy lejos. Un timo planeado y pergeñado para
ejercer la dominación con crueldad y ensañamiento. Eso es. Y están
ganando la partida, sí, existe un jaque mate largamente anunciado del
que posiblemente no podamos recuperarnos como no es posible la
resurrección. No hay vida después de la muerte. Sólo hay una vida y ésta
ya nos la han jodido.
No podré enfermar porque me arrebataron el
derecho a hacerlo. No podré educarme ni formarme porque consideran que
eso despertaría mi conciencia y la de los míos. El día que me
arrebataron el trabajo y me echaron de mi casa, ese día, aplastaron mi
dignidad como nunca hasta ese momento. Alguien
desde un despacho oscuro y lejano decidió que no podía seguir viviendo y
movilizó recursos robados para darme matarile. Así ha sido.
El dinero se ha instalado en nuestras vidas
de tal forma que, aunque no lo tengamos, sigue decidiendo por nosotros.
Todo gira a su alrededor. Es omnipresente y mandón. Excluyente y
exclusivo. Las decisiones sobre mi proyecto de vida no las tomo yo. Ni
siquiera aquellos que voté. Las
decisiones llevan siglas definitivas como dogmas de fé, y manejan a su
antojo a gobiernos y comunidades de vecinos. Esto es lo que hemos
aprendido.
Así que todo está tan mal que he decidido
que no voy a resignarme. Como no se puede morir dos veces mataré para
seguir viviendo. Y mataré como solo yo sé hacerlo. Ocuparé las calles y
las azoteas grafiteando determinación y esperanza. Contraeré el virus
del compromiso y seré promiscuo para contagiarlo. Rediseñaré los sueños
rotos e inundaré tu mail con frases como ésta: no te voté para que lo
hagas sin mí, mi voto fue para hacerlo contigo.
De ti y de mi depende.
*Verso de Mariano Maresca.