Steve Jobs y la educación
Pedagogía | 28/10/2011
"La única forma de hacer un trabajo genial, es amar lo que haces". Steve Jobs
Siempre me ha fascinado la figura de Steve Jobs. Una persona sin titulación universitaria alguna pero dotado de una capacidad emprendedora y visionaria sin comparación. Alguien que de la nada fue capaz de construir una poderosa empresa que ha revolucionado el mundo de las tecnologías y las comunicaciones. Y tú te preguntarás, ¿y qué tiene que ver Steve Jobs con el mundo de la educación? Pues bien, me ha parecido interesante relacionar su figura y mensaje con el mundo educativo. Es necesario aportar ideas frescas y novedosas a la educación actual y no tenemos que perder de vista que podemos y debemos aprender y enriquecernos de las experiencias de otros campos, en este caso del mundo de la empresa. ¿Por qué no? ¿Por qué no aplicar algunas de su ideas a la figura “del nuevo docente”? Me parece interesante hacer uso de sus brillantes ideas para intentar mejorar algunas cosas de la educación actual. Para ello, voy a iniciar una serie de breves artículos dedicados a este tema. Para empezar he escogido el tema de la “pasión por lo que hacemos".
1. Educar con pasión y entusiasmo
Si queremos realizar cualquier
actividad y lograr que esta tenga éxito, tenemos que actuar con entusiasmo y pasión. La pasión
es el motor que nos anima a pasar a la
acción, a “ponernos en marcha”. Pues bien, si la pasión es necesaria para
cualquier actividad que realicemos en nuestra vida necesitamos una dosis
superior de pasión si queremos llevar a cabo nuestra labor docente. Los
profesores somos los primeros que tenemos que actuar con pasión por lo que hacemos y amar nuestro trabajo. Con
esta actitud lograremos sacar lo mejor de nuestros alumnos y, además, les
estaremos dando un gran ejemplo y una verdadera lección para sus vidas: “Amad lo que hacéis”. Esta pasión
encendida nos motivará a hacer mejor nuestro trabajo. Recuerda: la motivación
es la que marca la diferencia.
Tenemos que desterrar de los
centros educativos aquellos docentes que no aman su trabajo y que carecen de
pasión por educar. No hacen ningún bien a la escuela y mucho menos a sus
alumnos. Nadie carente de pasión por educar puede acabar dedicándose a esta
noble tarea.
Pero además de actuar con pasión,
otra cualidad necesaria en “el nuevo docente” es el entusiasmo : necesitamos
claustros de profesores entusiastas y con ganas de aprender, con una gran
curiosidad y abiertos a todo lo que la vida les presenta. Esta actitud nos va a
ayudar a evolucionar y a hacer evolucionar a nuestros alumnos. Nuestra
obligación es ser entusiastas y optimistas, actuando como verdaderos “contrabandistas
de sueños” para convertirnos en auténticos arquitectos de la escuela
que todos queremos. Hazte un regalo: coge una hoja en blanco y un lápiz.
Empieza a escribir sobre la escuela y la educación que deseas crear. Los
resultados te sorprenderán.
Think different.
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