Un puente al infierno de las discordias planeado y construido por el PSOE de Zapatero
Política Nacional | 18/10/2011

    Entre el terrorismo y la democracia  siempre ha existido un río constitucionalista que ha impedido a los asesinos el acceso a las instituciones de un país en libertad antes de la llegada al poder, a sangre y fuego, de Zapatero a la Moncloa.

 

Los socialistas en sus oscuros intereses, a todas luces delictivos, han pergeñado junto a ETA la manera de salvar ese río constitucionalista de treinta años, para conseguir los objetivos que la banda pretendió asesinando a 1.000 personas durante cuatro décadas. 

 

Queda claro que los solapados movimientos de asociación PSOETA son promovidos por causas que comienzan a ser muy reveladoras en lo que se entiende como un pago de favores por los servicios prestados del 11-M; donde los terroristas asumieron un rol de cebo para crear confusiones y facilitar  que otros dieran el cambiazo trilero del último momento a punto de celebrarse las Elecciones Generales del 11-M... y digo bien 11 que no 14 de marzo, porque las Elecciones se celebraron de antemano con una matanza que ya estaban previendo algunos de los futuros beneficiados... las papeletas de la democracia se quemaron junto al fuego de los vagones y los cuerpos de los asesinados.

Casi ocho años más tarde, el paripé de la paz en el conflicto vasco continúa inexorablemente la farsa pactada... ahora con payasos mediadores para que el circo sea más creíble.

 

Con la sevicia de esa conferencia de paz- a la que acuden invitados internacionales,  sinvergüenzas e ignorantes- se pretende refrendar una estafa perpetrada por el PSOE, dando a los asesinos plaza en las instituciones democráticas  para manejar al antojo el cotarro de los engaños de manera autónoma. En todo este teatro de miserables comparsas sólo cabe la escenificación de lo que será la ruptura independentista del País Vasco como pago final para todo lo pactado antes del 11-M. La evidencia es tan rastrera que las caras de estos criminales sonriendo ante la expectativa de que ETA deje las armas se antojan vomitivas y asqueantes.

 

La cuestión es que el PSOE de Zapatero, ha pretendido tender puentes entre el orden democrático y el infierno desde el  que los demonios inician el cruce, salvando el río de lo constitucional una vez el poder ocupado  ha promovido y asegurado el paso de los asesinos a la vida democrática. Todos estos abyectos planes pretenden tener una continuidad que no parece prever una victoria electoral del PP que procedería a desmontar ese puente de insidias, si no a dinamitar la obra de la vergüenza levantada por la criminal obra de un socialismo que sólo podría aspirar a estar en el punto de mira de una Justicia despolitizada y no manipulada… siendo así de previsible la alternancia política estando el PSOE en vísperas de un descalabro electoral histórico, no parecen intranquilos ni unos ni otros por lo que podría suponer de pérdida de lo logrado con un cambio de timón en el gobierno de España.

 

Ases en la manga siempre tienen estos tahúres del infierno, mercachifles de sangre derramada y vendida para intereses ocultos. Siempre.

 

Podrían pensar que lo ganado en el País Vasco de cara a la autodeterminación es irreversible, pero sólo sería posible si algo que desconocemos hasta ahora, pudiera garantizar que lo obtenido mediante la estafa sanguinolenta de siete años no fuera reversible con un nuevo orden que no porfíe por la desintegración del territorio español. Se les ve muy seguros desde las posiciones de la traición y muy seguramente esté calculada otra maniobra en caso de perder las elecciones Rubalcaba.

 

Se sabe que los indignados siguen el propósito de la desestabilización para justificar en el futuro las asonadas, revueltas y rebeliones una vez el PP gobierne para corregir los males impuestos. Pero el tema ETA es mucho más serio por cuanto supone un enemigo armado hasta los dientes que ha recuperado todo lo perdido en el pulso que perdía hasta que Zapatero y los secuaces nacionalistas dieron alas a la bestia para servir a los propósitos de una izquierda ultrarradical inaugurada en el gobierno de España para transformar un país mediante la ruina y el debilitamiento.

 

En poco tiempo vamos a ver más de la evidencia de lo desvergonzado, de la malignidad de los protagonistas de nuestra retracción como país antes próspero y de las argucias repetidas de los estafadores que no dudarán en defender con derramamiento de sangre los resultados de sus repugnantes oscurantismos.

 

Para evitar los males futuribles, tan probables, el PP en el Gobierno debería actuar en todos los aspectos con una contundencia y determinación proporcional a la radicalidad destructiva que ha ejercido la chusma de este socialismo delicuescente de Zapatero durante casi ocho años; así atajar los muchos males que pueden infligir si no quedan al descubierto todas las criminalidades que hoy, por claras evidencias, millones de ciudadanos sospechamos.

Sería deseable una actuación judicial contra los prevaricadores de ahora y acción policial sin ambages ni frenos a la natural labor protectora de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Consta que no son pocos los agentes que pondrían las esposas a Rubalcaba , Zapatero y compañía cómplice, si no hubiese esa coraza protectora de oscurantismo que les protege de la verdad que los mandaría directamente a la cárcel para tirar las llaves de la celda a la corriente del río constitucionalista ; un río al que habría que poner presa para evitar catástrofes desbordadas con la aparición de futuros zapateros.

 

 

 

 

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