Instantes previos al siempre
histórico clásico entre los dos clubes más poderosos de Inglaterra, Liverpool
FC y Manchester United FC, se preveía un duelo cargado de positivas variantes exaltadas
en la táctica y por supuesto, de aspectos
idóneos, ya que estarían presentes jugadores como Luis Suárez, Steven
Gerrard, Dirk Kuyt, Wayne Rooney, Nani, Chicharito Hernández, entre otros. Pero
al final del encuentro, el balance fue mermado, gracias a la ausencia de
emociones en la mayoría de pasajes del encuentro. Sin embargo e inesperadamente,
el “clásico red” terminó siendo resaltado no por aspectos positivos, y si por
polémicas que no cesan en el Fútbol, el deporte más hermoso del globo
terráqueo.
Una vez más el lema de FIFA
“Say No To Racism” parece haber sido vulnerado. En esta ocasión los
protagonistas del pleito o episodio de segregación, fueron Luis Suárez,
delantero uruguayo del Liverpool FC, y Patrice Evra, lateral izquierdo francés
del Manchester United FC.
Evra, quien había sido capitán
de la Selección Francesa y protagonista de las paupérrimas relaciones con
Raymond Domenech durante el Mundial Sudáfrica 2010, las cuales llevaron a la
disolución de la armonía deportiva en el país galo, denunció al término del
encuentro las supuestas declaraciones discriminadoras de Suárez: "Hay cámaras, todo el mundo puede verlo. Al menos
me dijo una palabra concreta 10 veces. Estoy muy triste porque en estos
tiempos, en 2011, no se pueden decir cosas así. Él sabe lo que dijo y el
árbitro lo sabe. Se sabrá. No voy a repetir lo que él dijo, pero era una
palabra racista y la dijo al menos diez veces. Intentaba enfadarme".
Antes dichas declaraciones
del jugador de nacionalidad francés, oriundo de Dakar en Senegal, el portavoz
del Liverpool FC anunció: "Lo primero que hice, como es lógico, fue consultarle
a Luis sobre la denuncia de Evra, y él negó categóricamente que haya usado un
lenguaje de esa naturaleza".
Luis Suárez, quien se ha
constituido paso a paso como figura destacada en la Barclays Premier League se
pronunció 24 horas después del caso, a través de sus cuentas en Facebook y
Twitter: “Me encuentro enojado por las acusaciones de racismo. Solo
puedo decir que siempre he respetado y respeto a todo el mundo. Todos somos
iguales. Entro al campo con la máxima ilusión de un niño que disfruta con lo
que hace, no para crear conflictos”.
Ante este controvertido
caso, la Federación Inglesa de Fútbol anunció que dará apertura a un proceso de
investigación sobre estos acontecimientos presentados el sábado en el estadio
Anfield Road durante el empate a un tanto entre el Liverpool FC y Manchester United FC.