Es posible que al hablar de
publicidad dejamos de lado los términos económicos para concentrarnos en un
lenguaje más enfocado al marketing o la administración, incluso se puede pensar
que en ninguna forma se relacionan la economía nacional y sus indicadores con
la publicidad, sin embargo las empresas necesitan comunicar las características
de sus productos para poder venderlos, por lo que al generarse una colocación
de productos y efectuarse una transacción todo cobra sentido hablando de la
economía nacional, por lo que no solamente debería tomarse como uno de sus
elementos, sino más bien como uno de los mas importantes.
La economía nacional impacta de
muchas maneras al comportamiento de la colocación de publicidad en los medios,
ambas dependen de la otra para generar una estabilidad, misma que incluso se ve
reflejada a todos niveles, pero entonces ¿Por qué seguimos viendo contenido
publicitario en la televisión, en el radio, en la prensa o en los
espectaculares cuando las condiciones de la economía no son favorables?
La economía no afecta de manera
equivalente a las empresas, en algunas ocasiones hay bienes más asequibles o
necesarios que otros dentro de las necesidades de consumo de la población, así
entonces existen productos como los que conforman la canasta básica o los de
consumo masivo que no se ven tan afectados como los bienes de lujo, pero eso no
es equivalente a decir que no sufren de una o de otra forma dificultades en
periodos de la economía inestables o de incertidumbre.
Lo primero que se debe hacer es
definir crecimiento económico, que en palabras de la Doctora Marcela Astudillo
“…el crecimiento económico se mide por el incremento del PIB real, lo que
significa mayor producción de bienes y servicios, con lo que la sociedad tendrá
la posibilidad de consumir más”, por lo que al tener un crecimiento en estos
bienes y servicios crece la oferta para contrarrestar una necesidad, por lo que
es consecuencia de un crecimiento de la demanda de los mismos, por lo que las
empresas dedicados a generar estos se verán beneficiadas en sus ventas y por
tanto su presupuesto publicitario se vería afectado positivamente, ya que es
necesario ahora llegar a mayor mercado.
El crecimiento económico tiene
una base muy lógica, pues al crecer la población nacional también crece la
demanda, y por tanto tendrá que verse reflejado en una mayor oferta, para
ejemplificarlo pensemos que según el Banco Mundial la población en 2017 fue de
124,777,324 personas habitando México, pero durante el 2018 el número había
incrementado a 126,190,788 personas, es decir había 1,413,464 mexicanos más en
el país, equivalente a un 1%, por lo que la demanda por si misma creció en esa
proporción y por tanto la oferta para satisfacer estas necesidades también
debería crecer.
Aun cuando el crecimiento poblacional
traerá consigo usuarios que no son decisoras de compra, ya traen consigo un
consumo implícito, pero año a año saldrán al mercado laboral y de bienes
usuarios que si se permitan un nuevo lugar en los peldaños del mercado del de
que desde ahora será parte de su vida cotidiana.
Pero el crecimiento económico en
2018 no fue únicamente del 1%, sino de un modesto pero contundente 2.3%, es
decir que este indicador no solamente depende del crecimiento poblacional, sino
además de un crecimiento de la producción que se genera a partir del
crecimiento de la demanda de productos que se consumen, esto puede ser a partir
de un incremento en la posibilidad de compra de un usuario, es decir que ahora
cuenta con más dinero para poder comprar un bien que antes no podría, a esto lo
llamaremos un desplazamiento de la restricción presupuestaria. O en su caso de
la creación de nuevos productos que se introducen en las demandas de aquellos
usuarios que determinan que ese bien es preferible a un ahorro, por lo que
disminuye su ahorro para incluir en su canasta básica ese nuevo producto.
Cuando se presenta una situación
inversa a ello, en donde el crecimiento económico será menor al crecimiento
poblacional o en su caso que exista crecimiento económico, pero este sea
insuficiente para el crecimiento de todas las empresas del mercado, entonces
estas buscan iniciar un plan de respuesta. Es importante que se aclaré que la
situación no dicta un decrecimiento de los presupuestos o la producción
directamente, pero si durante el 2018 destinaron $1,000 a mercadotecnia, la
empresa entonces dará los mismos $1,000 suponiendo que mantengan una postura
optimista en la que mantengan su gasto de años anteriores.
En caso de que dicha empresa
determine como una decisión fundamental iniciar una política de ahorro,
entonces existirá una reducción en los presupuestos que no afecten directamente
a su producción. Es importante para estas mantener una producción que satisfaga
la demanda y les permita mantenerse en el mercado, pero no existirán gastos adicionales
que comprometa la misma, por lo que se reducirán aquellas cuentas que están
relacionadas con la promoción, eventos, marketing y comunicación, pues, aunque
son fundamentales en la operación de una empresa, pueden ser disminuidas en la
búsqueda de mantener rentabilidad.
Aunque en el mejor de los casos
una empresa no reduzca sus presupuestos de marketing si lo hará en términos
reales, pues la inflación, aunque será baja al 2019 se mantiene en 3.16% por lo
que, aunque se mantenga un presupuesto de $1,000 asignados a cierto rubro no
equivaldrán, en cuanto posibilidad de compra, a los mismos $1,000 del año
anterior, esto debido al incremento de precios que sufriría un medio en
cuestión.
Existen dos tipos de ajustes en
las tarifas de los medios, algunas son lógicas y son aquellas que se
incrementan en pequeñas medidas cada año, que rondan el 5% generalmente,
mientras que otras son no tan lógicas, como las que guardan sus incrementos
durante años por suponer que eso les dará una ventaja competitiva, esto es
meramente una ilusión ya que para sostener estos incrementos cero tendrán que
ir disminuyendo sus descuentos otorgados o sacrificar un poco su rentabilidad,
hasta que sus costos operativos se acercan a afectar su rentabilidad, situación
que resolverán haciendo un incremento muy superior a la inflación o al 5%,
sacándolos de golpe del mercado nuevamente y dejando una sensación incomoda en
sus clientes.
Estos ajustes no se ven
reflejados en un aumento sustancial de audiencia, en el caso de los medios
masivos difícilmente, en términos de porcentaje, se puede llegar a una mayor
penetración de los hogares en televisión, más que el incremento propio de la
población que durante algunos años no será impactado ningún medio, pero que
tiene necesidades que se tienen que satisfacer a través del mercado, por lo que
si es parte del consumo, aunque sea indirectamente y por otro lado una parte de
la población se vuelve decisor de compra y ahora necesita ser impactada, pero
como una gran balanza esto se equilibra de tal manera en que algunos usuarios
nacen pero no serán impactados por algunos años, algunos que se vuelven
decisores de compra y algunos otros que simple y llanamente dejan de existir
para nunca más volver a consumir.
Sin embargo, nacen nuevos
mercados potenciales que se abren como una oportunidad para que algunas
empresas logren acceder para mantenerse o llegar a ser los líderes de ese nicho
de mercado, por ejemplo, en una situación complicada en la que no existe
crecimiento económico, pero si existen apoyos sociales, se genera un mercado
naciente a partir de una parte de la población que desplaza su restricción
presupuestaria hacia nuevos productos los cuales no podía acceder, por lo que
la economía se ajusta según las necesidades o condiciones que prevalezcan, es
por ello que las crisis, las depresiones y los auges, aunque forman parte de
los ciclos económicos y son tomados como una época de bonanza o colapso en
realidad son oportunidades de mercado no identificadas o no alineadas a el
target de las empresas.
Al existir una bonanza en un
determinado target, es importante que las empresas entiendan que se abren
ventanas de oportunidad hacia nuevos mercados, por lo que la estrategia para
acceder a estos estratos y comunicar su producto debe cambiar, así como las características
que rodean al producto en cuestión debe de ir enfocado al nuevo nivel
socioeconómico que podrá acceder a estos ahora.
Existen muchos tipos de productos
y muchas formas de comunicar sus características y buscar vender este producto,
algunos son productos de lujo, con una comunicación aspiracional que le permite
ser deseado por estos targets que destinaran una buena parte de su incremento
de poder adquisitorio en buscar llegar a un estilo o calidad de vida que
desean, tal como cremas, productos de belleza, ropa, joyas, etc. Otro tipo de
producto es al que llamaremos sustituibles, estos son aquellos que podrían
considerarse de consumo básico pero que pueden ser remplazables por opciones de
menor costo, pero que son deseados por estos nuevos usuarios ya que representan
la sensación de mayor calidad o satisfacción, tal es el caso de los productos
como cereales, galletas, productos lácteos, embutidos, etc. Finalmente están
aquellos que son de consumo masivo pero que ahora podrán adquirir de forma más
regular o en mayor cantidad, tal es el caso del huevo, el aceite, las
tortillas, etc.
Así como existen muchos tipos de productos,
estos deben de comunicar su mensaje de forma diferente y con ello atraer de
diversas maneras a los nuevos usuarios que entran a sus posibilidades de venta,
por lo que un producto aspiracional deberá mantener este tipo de
características en su comunicación, logrando mostrara un mensaje que le permita
al usuario sentirse atraído por lucir o adquirir ese producto y con ello tener un
mayor estatus, el tipo sustituible deberá mostrar que este aporta mayores
beneficios en calidad o características a los que podrían ser adquiridos,
finalmente los masivos deben de mantener una comunicación constante que permita
mantenerse en el “top of mind” de los usuarios.
Combinando todos los factores
descritos anteriormente podemos resumir que existen diversos productos que se
deben de comunicar de forma diferente, que un nuevo mercado se abre siempre y
que las empresas deben de identificarlos, que en el caso particular de México
en esta época los targets más bajos podrán aumentar su poder adquisitivo a
través de apoyos sociales y programas públicos que les permitan adquirir
determinados productos, pero que por otro lado el consumo de las clases alta y media
ser verá menos acrecentado, en el mejor de los casos, derivado de la
desaceleración económica y el crecimiento del empleo formal, por lo que las
empresas en un inicio tienen una disminución de sus presupuestos que destinarán
principalmente a su producción, pero deberán buscar la manera de comunicar las
características de su producto para poder acceder al nuevo target que les
permitirá regresar a su nivel de ventas anterior y sus presupuestos regulares.
Existirán diversas opiniones con
lo planteado, muchas de ellas fundamentadas a que ciertamente los niveles
socioeconómicos medios y altos no consumen los mismos productos que las clases
bajas de este país, mismas que en la mayoría de los casos son los que reciben
los apoyos sociales, pero existen productos compartidos entre los consumidores,
mismos que se entrelazan en el consumo tradicional o aspiracional de los
usuarios, como mencionamos en párrafos anteriores. El efecto recae en que
algunos usuarios de niveles alto y sobre todo medio, dejan de consumir las
mismas cantidades de antes de productos a los que quizás puedan acceder el
target cuyo poder adquisitivo se extendió o algún producto diferente de la
misma empresa.
En contra parte los niveles
socioeconómicos que reciben apoyos sociales pueden acceder en mucho menor
medida a estos productos, pero ya son asequibles para ellos, por lo que
lógicamente podría pensarse que, aunque la empresa recibió un nuevo target,
esta lo hizo en menor medida, lo que es falso, porque, aunque así fue esta
parte de la población representa a la mayor parte del país, por lo que quizás
fue en menor medida, pero en mayor número de usuarios equilibrando la balanza
de ventas de la empresa entre las clases que dejan de consumir en mayor medida
esos productos y las clases bajas que en la mayoría de los casos reciben los
apoyos sociales.
Podemos decir que en la mayoría
de los casos reciben los apoyos sociales porque en muchos casos este tipo
modelos económicos fundamentados en los incentivos no son funcionales, pues
podrían existir clases medias que se vean favorecidos con estos, incluso clases
altas, esto debido a que al ser corrupto el sistema y la falta de mecanismos
públicos para atender de uno a uno los casos que presenta la población, además
de que se incentiva la improductividad generando con ello una desaceleración
natural de la economía, misma que se vuelve en una espiral descendente, pues al
volverse improductiva la población los recursos obtenidos serán poco
beneficiarios para el mismo, por lo que su consumo se ve afectado, mismo que
repercute en los presupuestos de las empresas y se disminuyen los puestos
laborales, generando un efecto multiplicador que a la larga se vuelve
insostenible para el sistema político, mismo que no es tema de este análisis
por lo que solamente será un paréntesis.
Para clarificar lo anterior pongamos
el ejemplo de galletas:
NSE AB, C+: pensemos que los
integrantes de una familia de clase alta frecuentemente tienen reuniones con
sus amigos, cenas lujosas que terminan con café y galletas, pero debido a que
la situación económica de la empresa “X” del decisor de compra se ha visto
afectada con la situación descrita, ya no son tan cotidianas dichas reuniones, no
dejaron de consumir galletas, aún pueden acceder a este producto, pero lo
hicieron en menor medida.
NSE C, C-: pensemos ahora en los
integrantes de una familia de clase media, una pareja relativamente joven que
había estado pensando en tener un bebé, el cual podría haber aumentado el
consumo de galletas, mismas que hubieran compartido con el infante,, ambos
laboran en la misma empresa “X” pero debido a que la situación laboral que
derivó del malestar económico de la empresa es incierta, por lo que
reconsideran y postergan dicha decisión que afecta el futuro consumo de
galletas, aún pueden acceder a comprar galletas, no ha colapsado su economía,
pero deciden no acceder a ello.
NSE DE: finalmente pensemos en
una familia de clase baja, una familia grande cuyo líder familiar trabaja dando
mantenimiento a la misma empresa “X”, pero que gracias a los programas sociales
que el gobierno propone, ahora su hijo que no estudia puede acceder a una
prestación social, sus padres pueden tener una ayuda económica y su esposa
puede registrarse como madre soltera y acceder a apoyo social, por lo que
anteriormente difícilmente podían acceder a comprar galletas, preferían
invertir su dinero en comprar otro tipo de alimentos, pero con ello ahora más
comúnmente pueden consumir galletas.
En los tres ejemplos las familias
pueden acceder actualmente al consumo de galletas, pero se ve disminuido el
consumo de los niveles más altos y a su vez se ve aumentado en la clase más
baja, esto no quiere decir que su consumo sea el mismo que los otros niveles,
pero al ser más dominante el nivel socioeconómico bajo en este país, el consumo
se ve equiparado, pero esto no pasa de la noche a la mañana, el consumo de
galletas podría ser de unas más económicas, o de una marca libre, por lo que
para poder acceder a esos usuarios deberá iniciar una comunicación eficiente
que permita impactarlos y que consuman su producto, el problema es encontrar
los lugares en donde puedan ser impactados, esos puntos de contacto en donde
generalmente poco consideran los medios.
Al considerar esto, podemos
decir:
- Los medios escritos son poco
viables, esto debido a que este tipo de medio van dirigidos a un segmento en
particular, por lo que será poco viable que el mensaje sea entregado a un
sector principalmente bajo que no está dispuesto a generar un gasto para acceder
a la información de la presa o las revistas, además de que no es dinámico, es
decir complejamente será identificado por los usuarios para poder aumentar su
consumo, pues sus hábitos están muy arraigados.
- Los medios electrónicos, aunque
son dinámicos y mucho más segmentados, también generarán determinadas
limitantes, pues en México el acceso a internet sigue siendo un lujo para su
población, por lo que no todas las personas pueden acceder a la información de
estos medios, sobre todo en los decisores de compra cuya edad no permite un
lazo entre los recursos tecnológicos que sí podrían acceder generaciones más
jóvenes, incluso independientemente de su condición social.
- El radio, aunque puede ser
dinámico, es segmentado y puede ser escuchado por aquellos decisores de compra
de los niveles bajos, este medio no invita a la compra, pues sus mensajes son
específicos porque no logras generar un lazo visual entre el mensaje y usuario,
además de que los horarios de sintonización de los usuarios son específicos y
podría el mensaje podría ser tan segmentado que perdería fuerza.
- La televisión, es un medio que
puede ser dinámico, que puede ser segmentado y que es sintonizado por los
decisores de compra y adicionalmente su cobertura es prácticamente total, es un
medio que puede llegar a ser más costoso que otros, ciertamente su efecto es
muy positivo y puede llegar a presentar grandes beneficios, pero no puede ser
el único punto en donde impactes a tus usuarios, pues una comunicación debe de
ser constante, para introducir el mensaje y debe después, ser decisoria en el
momento de la compra, por lo que cumple perfectamente con la primer tarea pero
complicadamente será un decisor de compra.
- Los exteriores, no son un medio
dinámico, en su mayoría, pero pueden ser segmentados y el número de impactos
será enorme, por lo que este medio puede generar un beneficio, pero no
necesariamente será un impacto garantizado, ni será un decisor de compra, pues
los exteriores mantienen su función de impactar de tal forma en que la marca se
mantiene en una constante recordación.
Por otro lado, la señalización
digital se ha extendido con gran velocidad a los puntos de venta y de contacto
en donde usuarios de todos los niveles socioeconómicos, edades y género se
conglomeran para realizar diversas actividades, tal es el caso de los bancos,
los centros comerciales, las tiendas de autoservicio, los restaurantes y los
aeropuertos, esto permite hacer una alta segmentación y además una estrategia
geolocalizada que permita llevar el mensaje a los usuarios que deseas impactar
en las poblaciones cuyas necesidades de ventas son más altas en el caso de los
productos de consumo regular o donde las ventas son bajas y cuyas comunidades o
ciudades representan una oportunidad de mercado naciente e importante.
La señalización digital además
permitiría tener una campaña dinámica misma que generaría una comunicación
eficiente que podrían exaltar las características temporales de un determinado
producto, esta característica es sumamente valiosa, pues al momento de la
comercialización se podría ajustar a las promociones y condiciones de venta
característico del producto.
Aunque el medio, cualquiera que
sea con las condiciones y características que presenta, sea eficiente y genere
condiciones favorables para que una empresa genere una comunicación de forma
correcta, esta debe de tener en claro que comunicar no genera inmediatamente
una intensión de compra. Los medios comunican un mensaje, genera que el usuario
focalice una solución propuesta a una necesidad que tienen y que la proyecte
como una intensión de compra enfocada, pero no garantiza 100% que se ejecute
esa compra o que no sea de su competencia directa.
Explicando más detalladamente
esta situación, los usuarios al tener un desplazamiento de su curva presupuestaria
buscan satisfacer necesidades que antes las visualizaban como innecesarias,
pero gracias a que sus recursos fueron incrementados entonces las necesidades
cambian para escalar a una mayor satisfacción, dado esto las empresas generan
productos pensando, precisamente, en satisfacer las necesidades de la empresa y
por ende genera una comunicación que resalten las características de su
producto, esto no solamente generará una sensación de que dicho producto puede
satisfacer las necesidades de los usuarios, sino que además este producto es el
mejor que se puede encontrar en el mercado para lograrlo.
Al resaltar las características
de un producto a través de una comunicación, mismo que puede ser tanto
tradicional (funcional para recordarle continuamente al usuario que las
características de tu producto son las que lograrán satisfacer su necesidad)
como en el punto de venta (que invitan a generar una intención de compra justo
en el momento correcto para ejecutarse) la comunicación ha logrado su objetivo.
Esto no necesariamente quiere
decir que se efectuará la compra, por una gran gama de situaciones, un ejemplo
de ello es que el bien sea un duradero, como lo son muebles de la casa, así,
aunque la comunicación haya hecho un buen trabajo estableciendo su mensaje este
no será ejecutado de inmediato.
Tomemos el ejemplo de la familia
X que está pensando en cambiar de sala porque está ya no tiene un diseño
novedoso, ni colores de la temporada, ni está elaborada con los mejores
materiales, ha identificado una necesidad que es cambiar su sala y busca
materializarla, sin embargo, su antigua sala, aunque no es completamente de su
agrado es funcional, por lo que no es imperante renovarla y por tanto es una
decisión de compra no inmediata, la madre de la familia quien funge como
decisora de compra ha sido impactada en reiteradas ocasiones por la mueblería
Y, cuya intención es generar una intención de compra de su producto, pero esta
no logra materializarse ¿Es entonces que el mensaje no fue acertado? ¿Es
culpable el medio por no tener el alcance necesario?
Lo cierto es que ni el medio ni
el mensaje son desatinados al momento de evaluar una intención de compra no
concretada de un bien duradero, esto derivado de que la decisión de compra de
un bien como este es aplazada, quizás por considerar alguna otra necesidad como
imperante, por considerar que aunque no les agrada puede ser funcional aún o
simplemente porque el usuario recuerda de la comunicación la necesidad a
satisfacer y las características del producto pero no tuvo como intención
generar un top of mind de la marca en el usuario y este lo sustituye.
En cualquiera de los casos
anteriores, la comunicación como tal no es la responsable de no ejecutar el
cometido que se tiene, sino son los directivos de las empresas quienes dejan de
lado características importantes a considerar antes de realizar una
comunicación, por lo que las empresas pueden sufrir un rezago o incluso un
periodo de crisis de ventas por no generar, exaltar, resaltar y comunicar las
características de su producto y su marca.
Por tanto, es cierto que los
medios de comunicación generan una ventana de oportunidad en mercados
establecidos o nacientes que deben ser aprovechados, estos mismos pueden
potencializar la venta o generar una recordación de la marca según sea la
estrategia que se busca emplear, e incluso es posible elegir medios dinámicos y
geolocalizados que se establezcan en lugares con audiencias cautivas o puntos
de venta como es el caso de la señalización digital, pero finalmente la decisión
de compra siempre dependerá de las situaciones económicas que rodean al acto de
compra.
Concluyendo es posible definir a
los medios como un transmisor de oportunidades de mercado que generan valor al
materializarse en una transacción. Existen medios que te generan una
transmisión del mensaje con mayor certeza que garantiza impactar ciertos usuarios
de interés con determinado perfil, en determinada región y con determinadas características,
tal es el caso de la señalización digital, pero aún con todo ello el mensaje,
la estrategia y las condiciones económicas marcarán la dirección de la venta,
por lo que las empresas deberán siempre buscar las estrategias correctas y la
comunicación indicada para llevar al consumidor más allá de una transacción
común que lo envuelve en una dinámica de intercambio.
Al generar un valor adicional,
que genere una experiencia, que trascienda en la mente del consumidor que ha identificado
una necesidad que puede solucionarse con el producto que esa empresa ha
generado pensando en ello y no solamente en venderlo, entonces el mensaje, la
acción y la venta como tal serán parte cotidiana y no una labor de búsqueda,
prueba y error.