Para la Real Academia de la Lengua, una quimera es un monstruo imaginario
que, según la fábula, vomitaba llamas y tenía cabeza de león, vientre de cabra
y cola de dragón. La Wikipedia, establece el anterior significado y otros doce
más. Pero hay un significado relativamente nuevo, año 1965, que no por nuevo deja
de ser extraordinariamente preocupante.
Todos sabemos que una de las mayores complicaciones en un trasplante es que
el cuerpo que recibe el órgano o tejido injertado, desarrolle un rechazo
inmunológico que si no se prevé con la administración previa de
inmunosupresores (es decir fármacos que pueden frenar, inhibir o suprimir,
el sistema inmunitario), haga que fracase el trasplante y se generen efectos
colaterales muy negativos.
Pero hay un tipo de rechazo que a veces se produce en los trasplantes de
médula ósea que se realizan para combatir determinadas leucemias. Ese rechazo,
se llama Quimera o quimerismo y se produce cuando
la médula ósea trasplantada se apodera del cuerpo hospedador y comienza a
desarrollar una fuerte respuesta inmunológica de rechazo que puede colocar en
situación muy crítica al organismo receptor. Describir la batalla que se
desarrolla dentro del cuerpo receptor, entre este y la médula ósea que "ha
tomado posesión" es algo ezpelunante. De hecho es una de las principales
causas de muerte en los trasplantes de médula ósea.