Esta es la realidad y lo demás
son brindis al sol, que no llevan a ninguna parte. PODEMOS debe ser consciente de
que el 28 de abril perdió casi la mitad de su electorado, y que eso ha
imposibilitado un gobierno con mayoría entre ellos y el PSOE. Por tanto, sería conveniente
que se dejaran ya de estrategias y tonterías, y se pusieran a negociar lo que
se les ha propuesto, que no es poco, para llegar cuanto antes a una investidura
y un gobierno que empiece a solucionar los problemas que tenemos los españoles.
El PSOE, el 28 de abril, obtuvo
un buen resultado, pero insuficiente. Eso no se les debería olvidar cuando
salen en los medios de comunicación enseñando músculo, como si tuvieran mayoría
absoluta. La discreción, parece ser que tampoco es una virtud de ellos. A veces, uno tiene la sensación de que no nos
están hablando a los ciudadanos, sino a otros, no sé… barones, la derecha, la
banca, el IBEX 35, o vaya usted a saber a quién se dirigen. Hay que ser un poco
más humildes, ya que la otra parte negociadora no parece serlo. Pero necesitan
a PODEMOS, si no la ecuación, sea cual sea, no se resuelve, porque no se trata
solo de que salga adelante la investidura con la abstención de la derecha, idea
que me parece una tomadura de pelo a los votantes y una marcianada, sino de
gobernar cuatro años, para solucionar, por lo menos en parte, los graves problemas
que tenemos en España de desigualdad, de género, de medio ambiente, de pobreza,
de vivienda, etc., etc., etc. El que gana y quiere gobernar en unas elecciones
ha de ser generoso, y a lo mejor, digo a lo mejor, no lo están siendo
suficiente con quienes deben ser sus apoyos parlamentarios en estos cuatro años.
No sé si merece la pena el desgaste
que están teniendo por su mala cabeza negociadora, pero sí me preocupa que ese
voto de mal menor para que la derecha/extremaderecha no gobierne, se apague por
aburrimiento y desafección. O lo que es peor, que lleguemos a la conclusión que
la izquierda, la que hay hoy en España, es incapaz de gobernar, porque prevalecen
sus intereses de partido, por encima de los de los españoles.
Una última cosa: Es urgente que
la ley electoral sea modificada, para acabar con estos espectáculos poco
edificantes, que están dando los políticos de uno y otro bando. Quizá sería
bueno un sistema de segunda vuelta, para elegir quién preside el gobierno o la
comunidad autónoma. Es fácil: si en una primera vuelta no sale un partido con mayoría
para formar gobierno, que se haga una segunda vuelta, en donde sólo votemos a
los dos o tres candidatos, que hayan sacado más votos en la primera vuelta. De
esta manera, tan simple y sencilla, seríamos los votantes quiénes elegiríamos al
presidente/a del gobierno. Así evitaríamos pactos ocultos, como esos amantes
que hacen manitas debajo de la mesa. No poca casa, visto lo visto.