El diagnóstico de una enfermedad crónica como la esclerosis múltiple requiere tiempo para asumirlo y para afrontar los cambios que producirá en el día a día de las personas. La diferencia principal entre el diagnóstico y la depresión es que esta se considera hoy en día un síntoma de la EM que puede ser tratado con medicamentos o asesoramiento.
¿Qué causa la depresión?
Prácticamente la mitad de las personas con EM tendrá
síntomas depresivos en algún momento de su vida. Sin embargo, se sabe muy poco
de las causas de la depresión clínica. Algunas familias parecen ser más
susceptibles a la depresión que otras, pero la genética es solo un aspecto. Los
factores psicológicos (la pérdida de una persona cercana, problemas económicos,
estrés) y ambientales parecen tener un papel en el desarrollo de la depresión.
La depresión clínica es un conjunto de síntomas que pueden
ser únicos para cada persona. Algunas personas pueden estar tristes y cansadas,
otras pueden estar simplemente nerviosas e, incluso, muy eufóricas. El proceso
de reconocimiento de la depresión puede ser doblemente difícil en una persona
con EM, ya que los síntomas de la esclerosis múltiple y los depresivos son muy
similares.
Conoce los síntomas
No siempre es fácil reconocer la depresión. Algunos de los
síntomas físicos y mentales, como la fatiga y los problemas cognitivos, también
son frecuentes en la esclerosis múltiple. Además, es importante diferenciar
entre una situación momentánea de melancolía y la depresión real.
Estos son algunos signos y síntomas frecuentes de depresión:
Sensación de tristeza o irritabilidad la mayor parte del día
Pérdida de interés o placer en las actividades
Adelgazamiento o aumento de peso importantes, o disminución
o aumento del apetito
Dormir demasiado o no poder dormir
Fatiga o pérdida de la energía persistentes
Sensación de desprecio por ti mismo o culpa sin causa
aparente
Imposibilidad de concentrarte o tomar decisiones
Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio
Puedes tener todos estos signos y síntomas o solo algunos.
El sello característico de la depresión es que los síntomas persisten, en
general, durante al menos dos semanas.
Pide ayuda
Si estás deprimido, no esperes para pedir ayuda. Habla
primero con el médico o con el neurólogo para determinar el paso siguiente. El
profesional puede ayudarte con el tratamiento o derivarte a alguien que te
pueda brindar ayuda.
Los tratamientos para la depresión pueden comprender lo
siguiente:
Medicamentos. Hay muchos tipos de antidepresivos disponibles
para tratar la depresión. En general, este tipo de fármacos demora unas semanas
en hacer efecto. El médico te ayudará a hallar la dosis adecuada y el mejor
medicamento para tus síntomas.
Terapia conversacional. Este tipo de tratamiento comprende
desde sesiones individuales con un terapeuta matriculado hasta grupos de apoyo.
Un tipo de tratamiento, la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser muy
eficaz para la depresión en las personas con esclerosis múltiple. Muchos
médicos combinan la administración de fármacos con algún tipo de terapia
psicológica.
Los estudios demuestran que el ejercicio también puede
mejorar de forma significativa el estado de ánimo y la calidad de vida en las
personas con esclerosis múltiple.