Un Club Dante rizando el rizo del ingenio; el nuevo estilo literario de la “prosia”.
Sorpresivo en su trascendencia es este experimento de
Literatura mayor, que conlleva mucho de innovación sin perder un ápice de las
virtudes que dimanan de las excelentes y acostumbradas Letras.
Sorpresivo por su estructura y contenido -con una instruida
puesta en escena de la poética que acompaña el carácter de romance y grata
sensibilidad de la obra -, Julián
Miranda imprime convicción en una narración sólida que arraiga de inmediato
durante su lectura, con un carisma literario amenizado por un guión dinámico
que imbrica a personajes reales en la ficción y a protagonistas de ficción con
reales entidades.
Es trascendente porque, en su aspecto formal, el autor
incorpora un equipo integrador de Poetas que suman virtuosismo inspirador y dan
un carácter de excelsitud a una prosa dinámica, enraizada con lo mejor de la
narración romántica y con el añadido de tintes mistéricos absolutamente
atractivos para el lector.
Innovación brillante es mezclar la prosa con la poética en
una trama de ambientación gótica y connotaciones mistéricas… ingenioso es
llamar “prosia” a esta invención cuyos orígenes estriban en la suma virtuosa de
la inspiración coral de numerosos y resueltos Poetas, integrada en una prosa
convincente de un autor experimentado como es Julián Miranda.
La experimentación literaria deviene de la mano del
pionerismo artístico como lo es la técnica Fractal en los escritos de Xavier de
Tusalle y ahora la "prosia" de
Miranda; siempre queda el horizonte
de la vanguardia.
No podía resultar de otra manera que en todo momento el
lector sostenga la sensación de atestiguar un experimento literario a través de
la sorpresa que desgrana cada página, ratificándose las aptitudes prosísticas
de su autor, a su vez acompañadas de la precisa ornamentación poética que
aporta hermosa musicalidad a las vicisitudes de la narración.
El Club Dante y su misión estelar luce pues, como un
ejercicio de estilo literario exclusivo por aglutinar los talentos en un orden
preciso de intelectualidad al donaire de la creación espontánea de sus autores.
Tanto tino reunido, con expeditas intenciones literarias, canaliza una obra
excepcional que se degusta sistemáticamente capítulo tras capítulo… en realidad
se devora plácidamente.
La coordinación de los ingenios poéticos, variados en sus
muchas constantes de la inspiración de los versos, entrelazados de prosa los
unos e imbuidos de versos la otra, dotan de esencia estilista una narración
harto interesante al ritmo musical de las estrofas.
Desde Hollywood la protagonista nos pasea por las calles de
Figueres después de errar por el cementerio de los poetas en Paris, para
adentrarnos en una historia a la que se sumarán personajes emblemáticos de la
creación poética integrados en El Club Dante.
Barbrasas es actriz, una rutilante estrella ya en vías de
consumirse pese al éxito, que busca sus orígenes, acaso de adolescencia,
después de probar la hiel de los triunfos a través de su alma esclavizada y que
vendió mediante contratos de cine a un representante mefistofélico cuyas
ambiciones desposeen de espíritu a cuantos trabajan con él. Huyendo del diablo,
con un aborto en las entrañas de su corazón que le duele como fracaso de su
voluntad esclavizada, la actriz de películas vampíricas encarnando a Carmilla,
inicia un viaje de regreso hacia la sencilla Brenda que fue antes de la
vorágine del éxito que acaba desmenuzándola como si nunca hubiese existido en
la realidad de sus sencillos sueños.
Con ella viajan tres entidades, en una sola, al encuentro de
su reconocimiento personal tan enrevesado por las circunstancias de su vida.
En Figueres, entre remembranzas de las genialidades
dalinianas y el surrealismo de su propia existencia, toma contacto con El Club
Dante que integra a los poetas que son los verdaderos precursores de sus
recuerdos de inocencia que en esencia ella quiere rescatar a través de los
versos que encarga para redescubrirse en sus sentires más aletargados.
Serán los poetas lo que acudan a la llamada de auxilio de la
actriz, cuando Brenda se vea acosada por el diablo Adolph y sus matones
dispuestos a encadenarla a su destino de éxitos pecuniarios en tanto su alma se
empobrece hasta la destrucción personal.
El amor, la amistad en su excelso empuje de inveterada y
arraigada lealtad; la paradoja del éxito de lo mundanal que descubre las
miserias de lo intimista en la incompatibilidad de sus ambiciones… unas tan
estrambóticas y grandilocuentes, las otras tan sencillas y silenciosas… el
peligro de sustraerse a la distracción moral con quienes esperan la entrega
total a cambio, aun a costa de la volatilización del ser, son premisas de esta
obra que siendo un experimento formal es un resultado eficaz de sobresaliente
calado.
Brenda reencontrada- la Barbrasas antes extraviada- hallará
el amor en un personaje luchador que le mostrará la sencillez de la dinámica
natural por la justicia de lo esencial-, en tanto otra historia de amor se
generará desde la dulzura y la comprensión que Evale- secretaria del sátrapa
Adolph y amiga de la actriz- encontrará en un caballeroso poeta llamado Tor.
Las sensibilidades poéticas avalan el contenido incluso
mediante el uso de una prosa elegante que concierta plenamente con los versos
en esta miscelánea de musicalidad argumental realmente seductora.
Los guiños a la literatura fantástica, al mundo del
esoterismo y sus influencias sobre las orientaciones del espíritu por el
conocimiento de sus arbitrios ancestrales, son deslumbrantes, así como la
cadencia de la estructura novelada y las descripciones de Figueres que invitan
a conocer aquellos espacios dotados de un realismo mágico tan creíble como la
obra imposible de Dalí. No obstante hablamos de artes geniales y este libro
abunda en esas disposiciones creativas a través de sus hermosas letras.
De justicia es nombrar a los Poetas corales que han hecho
posible esta maravillosa orquestación junto a su excelente director: Puri Martins, Noemí Trujillo, Luis Luna,
Miguel Bellido Roura, Ana María Rodríguez, Marian Jaén, Dina Luz Pardo Olaya,
Rosa Ramós, Rosa María Prat, Mercedes Gil García, Gema Moraleja Paz, Aldo
Arcerito, Alberto Villén. Un Club Dante que no sería extraño verlo embarcado en otra historia de estas
maravillosas características literarias.
La efectividad de este ensayo de logros literarios, estriba
en la aportación poética de colosales sentidores que conforman un espíritu
integrador de bella imaginación, creando un alarde de Poesía mayúscula donde el ingenio concita éxito en una empresa
magistralmente plena de “prosia”. Siendo la intención ambiciosa… el resultado
ha sido superior.
http://fcandelacriticaliteraria.blogspot.com/2011/07/normal-0-21-microsoftinternetexplorer4_19.html