El increíble caso del equipo que no puede jugar en su estadio
Deportes | 08/09/2011
Hoy, 7 de septiembre de 2011, la Intendenta de la Región Metropolitana, Cecilia Pérez, ha declarado que los dirigentes del club jamás han realizado esfuerzo alguno por revertir la situación.
Las causas del problema siempre han estado en una nebulosa, pero fundamentalmente se remonta hacia fines de la década de 1960 cuando el Club Deportivo Universidad Católica decidió vender el viejo y añoso estadio de la Plaza Chacabuco (el famoso "Estadio Independencia") para ayudar a la casa de estudios (La Pontificia Universidad Católica de Chile) a pagar unos compromisos financieros que la aquejaban.
Desde ese día, tanto el club como los forofos 'cruzados' anhelaban con volver a tener un estadio propio. Tanto es así, que incluso desde el club se vendieron bonos a los hinchas (que daban la posibilidad de ganar premios como televisores, radios, etc) para recolectar dinero con el fin de construir un nuevo recinto.
A mediados de los 80's, y con el club convertido en la Fundación Club Deportivo Universidad Católica, la presidencia de Alfonso Swett concretó el viejo anhelo y se pudo inaugurar en 1988 el estadio San Carlos de Apoquindo. En ese entonces, en un barrio que casi no tenía casas, pues era un enorme terreno que había sido donado por la Iglesia de Santiago para que el club construyera allí el recinto deportivo.
Desde allí, sólo se han jugado dos partidos "clásicos" en San Carlos. Un amistoso con Universidad de Chile en 1991, y el partido oficial por el campeonato de 1998 contra Colo Colo.
¿Por qué los dirigentes no quieren albergar clásicos allí?
La respuesta -hasta hoy- parecía ser netamente técnica. Cruzados SA habia recibido un cuaderno de cargos por parte de la Intendencia para poder arreglar el estadio para albergar duelos de alta convocatoria, ya que el estadio presenta una serie de fallas para recibir estos duelos.
De cinco puntos, supuestamente se había avanzado en tres (aislamiento y protección del estanque de almacenamiento de petróleo, aislamiento del público del grupo electrógeno y establecimiento de normas de mantención de todas las instalaciones y equipos eléctricos), y faltaban dos (mantenimiento de las vías de evacucación, interiores y perimetrales libres de obstáculos, y colocamiento de maicillo para evitar el uso de piedras como proyectiles).
Incluso, el alcalde de Las Condes, Francisco de La Maza, se había manifestado abierto a la posibilidad de que la UC jugara en su cancha todos los partidos si los vecinos no se oponían. Sin embargo, con las palabras de la Intendenta, y el comunicado de la semana pasada donde Cruzados SA echó por tierra las posibilidades, dan cuenta de que efectivamente, los dirigentes de la franja no quieren jugar en San Carlos.
Esta situación, junto con ser indignante -y con justa razón- para los fanáticos 'cruzados' es incomprensible. Claramente el directorio de Cruzados SA (con el predomonio de los antiguos dirigentes de la Fundación) opta por sacrificar la ventaja deportiva en pos de las ganancias económicas por jugar en el Estadio Nacional (alberga 50 mil personas, comparadas con las 20 mil de San Carlos).
Además, y en un hecho inaceptable, claramente se está discriminando entre chilenos de primera y segunda categoría ¿Acaso no tienen los mismos derechos los chilenos que viven al lado del Municipal de La Cisterna, que los de San Carlos? En el papel sí, pero lamentablemente en los hechos, no.
Así, porque un grupo de dirigentes no tiene la capacidad de estar a la altura de las circunstancias, se genera el increíble caso de un equipo que no puede jugar en su estadio...
Comentarios
1 - gonzalo pincheira - 08/09/2011 05:10
Excelente columna, es lamnetable que la UC no pueda usar su estadio, pienso que se debe a lo último que señalaste: en Chile existen ciudadanos de primera y segunda.
Saludos.
Saludos.