Necesitamos una Europa sensata
Política Internacional | 17/03/2017
Las angustias y la desazón se esparcen por Europa como mancha de aceite descompuesto. Mientras escribo estas líneas se han conocido los resultados del proceso electoral en Holanda, ese país que aquellos que lo visitan por primera vez siempre se sorprenden con simpatía por su liberalidad y su forma tolerante de tratar muchos de los problemas de la condición humana. 

Haciendo gala de grandes episodios del pasado, de hombres ilustres que supieron dejar su huella en la reflexión y el conocimiento humano, lo holandés en Europa ha sido siempre un modelo de sobria comprensión de los pulsos históricos. Sin embargo, es un país que se ha asomado también a la incertidumbre y pese a los agoreros el grueso de su electorado ha dado una señal potente contra la retrogradación y el pasado.

Es tranquilizador el dato holandés de ayer, ya que, por causas que seguirán analizándose, pareciera que Europa está en las puertas de un momento de inflexión que puede ser dramático para todo el mundo. De alguna manera da la sensación de que la sensatez se bate en retirada en el llamado Viejo Continente.

Más allá de los modelos económicos, que han generado consecuencias en parte de la población, que son profundos y que dejan a las democracias en deuda, pero cuyas soluciones no escapan a la posibilidad de la democracia misma, lo que está en juego a partir del Brexit que se impuso en las últimas elecciones de Gran Bretaña y que se promulga hoy, es la capacidad de Europa de mantenerse sensata.

No hay un futuro promisorio de paz y democracia, si Europa pierde la sensatez. Esa es una verdad que impacta al mundo de manera definitiva, y que puede ser el anuncio de graves consecuencias, dado el creciente enervamiento que se observa en la política internacional, fruto del quiebre de las racionalidades que han permitido que ese continente histórico haya mantenido sus territorios en paz, desde la Segunda Guerra Mundial, por lo menos en aquellos países que constituyeron el alma de la viga en que se ha sostenido la Unión Europea. Por cierto, otros se han agregado con el paso del tiempo, luego de superar periodos marcados por la violencia y los traumas.

Aquella idea surgida por los acuerdos del carbón y el acero, no solo construyeron una comunidad económica, que llegará a expresarse como sujeto político y de derecho internacional, con un modelo comunitario complejo y único, sino también, como consecuencia de las experiencias de su historia, ha sido un actor fundamental e insustituible para delinear un concepto de la paz, de la convivencia pacífica y de los derechos humanos.

Muchos de los derechos que hoy garantizan a las personas su libertad y su cualidad humana, han surgido bajo la reflexión y el liderazgo de hombres y mujeres que han dejado su impronta, a partir de su aporte y vivencia europea. Mucho del mundo racional y racionalizado, de las comprensiones democráticas, del objeto político moderno, de las reflexiones sobre las seguridades humanas, del preludio del derecho futuro, han sido cobijados bajo el amparo del proyecto comunitario europeo.

Hace dos meses, y a modo de ejemplificar lo que asevero, los miembros del Comité Parlamento Europeo para Asuntos Legales votaron  a favor de una moción para garantizar estatus legal a los robots, a los que se les otorga la condición de "personas electrónicas".

La propuesta, que fue aprobada por mayoría absoluta, establece que "los robots autónomos más sofisticados podrían recibir el estatus de persona electrónica, con derechos y obligaciones específicos", incluyendo la de subsanar los daños que causen. Los androides serían definidos según distintas categorías, en función de su autonomía y capacidades, presuponiendo una mayor responsabilidad por sus actos a los robots más avanzados. Asimismo, se estipuló que los robots deben contar con mecanismos externos de emergencia, como un botón, para poderlos desactivar en caso de necesidad y emergencia.

Para cualquier observador, colmado por las cuestiones cotidianas, aquello seguramente le pareció extemporáneo, por decir lo menos. Sin embargo, no pasará una década en que ese acuerdo de la Comisión para Asuntos Legales del actual Parlamento Europeo será señero y referente para muchos de los problemas que afectarán a la Humanidad en pocos años más, y donde los problemas de los refugiados y migrantes que hoy dominan la agenda parecerán casi primarios.

¿Qué importancia tiene ese acuerdo legislativo para lo que analizamos? Que Europa tiene esa potencialidad enorme de proyectar el futuro. Que en la esencia del raciocinio comunitario europeo está la posibilidad de encontrar respuestas a los grandes desafíos de la Humanidad, tanto actuales como futuros. Y no hablo de un futuro que escape a nuestra vivencia personal, sino de uno que nos alcanza o que alcanzaremos.

Sin embargo, Europa está en una enorme encrucijada que puede conducir al mundo a una tragedia. Tal vez la peor de todas. El erizamiento, la prepotencia, la arrogancia, el estímulo de los conflictos, la irracionalidad y los ensimismamientos sociales, apuntan inexorablemente a destruir la sensatez del proyecto comunitario y sus efectos sobre los países que han aprendido de sus fundamentos.

La democracia en América Latina y en Chile, le deben mucho al espíritu comunitario europeo. Las categorías del pensamiento político, del humanismo, de la gobernanza, de las seguridades sociales, de la reflexión ética en muchos sentidos. Nuestros dirigentes y las clases políticas de nuestros países han construido muchas de sus afirmaciones a partir de su relación con la sensatez europea. Por cierto, ello no da garantías de la misma sensatez en su interpretación o aplicación, pero es innegable que, en la asertividad de nuestras clases dirigentes, siempre ha estado la reflexión europea sobre los fines y alcances de toda labor política, al margen de la orientación política de quienes los pongan en acción.

No deja de preocupar la aparición y persistencia, en algunos casos, de políticos xenofóbos, claustropopulistas, rupturistas y basados en el recelo y la exclusión. Tipos que van contra todos los progresos en los derechos y seguridades humanas, generalmente asociados al fanatismo nacional-racial- religioso. Un sector de la población que no lee, que no tiene ilustración, que no analiza las consecuencias, sino que se deja llevar por sentimientos impulsivos, producto de las frustraciones que no ha resuelto oportunamente la democracia, que no es menor, pero que generalmente son minoría, ha crecido merced la indiferencia de los votantes que no ejercen su sufragio.

Frente a los desafíos que surgen en el horizonte, esperamos que en definitiva, la ciudadanía europea se haga cargo de la sensatez y del futuro, que Europa representa en el progreso político y reflexivo por antonomasia. En Holanda se ha dado un buen paso en esa dirección.scribe aquí tu artículo

Comentarios

3 - - 19/03/2017 17:46
Hola Sebastian, me gustó tu reflexión acerca del triunfo de la cordura y racionalidad por sobre el populismo ciego en Holanda...Desgraciadamente el hombre tiene 3 cerebros el reptiliano, el mamífero y el Neocortex...Y los 2 primeros donde rige la impulsividad y la agresividad tienen derecho de antiguedad y a nuestro planeta le falta mucho para desprenderse de esos cerebros primitivos, y es la razón por la que no bajan nuestros Hermanos Mayores...Te sauda con afecto Mario Dussuel
3 - Gabriel Vega - 10/06/2017 21:53
Comparto contigo la mirada que haces, no obstante, eso es una constante en la existencia, todo cambia, no podemos esperar que los así llamados civilizados no lo hagan, el tema es como nos adaptamos a esos cambios, si los algoritmos, presentes en chatbot, robot e IA, así como la ingeniería genética, nos superaran incluso en las emociones, el sentido de la vida y nuestras más peculiares formas de ser, ya están aquí...
2 - Carlos Cárdenas Olivares - 18/03/2017 22:26
Estimado Sebastián: como siempre, un muy buen artículo. Me alegré de que no ganara el populismo en Holanda. Comparto vuestra desazón por el terremotazo que está ocurriendo a nivel de la geopolítica mundial y ningún medio de comunicación de masas reflexiona nada al respecto. Es obvio que no es razonable volver a nacionalismos que tanto dolor han provocado en el mundo. Pero la situación de globalización como venía dándose ha dado un giro, es decir, no sólo se ha detenido, ha girado 180° y eso es ir hacia un abismo absurdo. Ha sido una lástima, deberemos esperar que prenda el entendimiento que logre discernir lo que conviene a los pueblos. Chile está en esa coyuntura, y no veo claro su resolución. Un saludo fraternal!!!
1 - - 17/03/2017 13:02
Estoy de acuerdo con tu articulo .Te felicito ,es un gran aporte
1 - - 17/03/2017 13:12
Muy buen artículo. En esta oportunidad, lo acaecido en Holanda, tal como lo consigna Sebastián Jans, refleja el triunfo de la sensatez por sobre la estupidez Empero, de repente advienen vientos que nacen de aquella parte del pasado que no agregó valor alguno a la humanidad, y que sin embargo pueden irrumpir abruptamente, perdiéndose los logros alcanzados por la inteligencia humana al servicio de la humanidad.
Reitero que estas reflexiones profundas, bien escritas, sin duda alguna contribuyen al despertar definitivo de las consciencias.
Excelente análisis de la realidad política internacional.
1 - Hernán Riadi Abusleme - 18/03/2017 20:38
Estimado Sabastián:
No puedo estar más de acuerdo contigo. Pero echo de menos en tu visión, lo mismo que echo de menos en las visiones de contenido político y moral: carencia de búsqueda de la causa eficiente. Es verdad que en parte lo haces al referirte al hecho de que un sector de la población que no lee, que no tiene ilustración , que no analiza las consecuencia sino que se deja llevar por sentimientos impulsivos, que atribuyes a frustraciones no resueltas.
Pienso que es necesario destacar, que la historia de tolerancia de Holanda se ha debido a su vocación inicial de comerciantes, pues esta actividad es la que desde la antigüedad más alejada, ha unido culturas y civilizaciones, al contrario de la práctica perversa de algunos políticos y clérigos que en esencia de su actividad han dividido a la humanidad con el propósito de abarcar la mayor cantidad de poder posible sobre la voluntad de los hombres, denigrando y renegando de la nobleza de la política de la que siendo políticos profesionales, corrompen sistemáticamente .
El propio nombre de partidos, nos señala su vocación de separación, de división, de sectarismo. No olvidemos que son ellos los que declaran las guerras. No olvidemos tampoco que sus discursos están dirigidos a la muchedumbre compuesta muy mayoritariamente de ignorantes, hedonistas, que no tienen cómo optar por un refugio intelectual como es un buen nivel de instrucción ni de virtud. Me refiero al bajísimo nivel educacional y de civilización que son sustituidos por los más bajos sentimientos animales que en el caso de nuestros compatriotas alcanza al 84% de nuestra población debido a la natural y lógica incapacidad de un estado constituido por chilenos ignorantes en la misma proporción. En el resto del mundo, la situación es algo mejor, pero siempre deja a una parte importantísima de la población en la condición que tú señalas , de ignorancia consuetudinaria y persistente.
Gracias a esa situación, es que tanto el poder de
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