Lamentable Fundación Ortega-Marañón
Cultura | 23/09/2016
Contemplamos el panorama socio político y no atisbamos que la
podredumbre engendrada proviene de centros aparentemente inocuos desde
donde germinan los males que la sociedad acusa, aplaudiendo a los
ejecutores de las miserias. Engañan, disimulan, pero son los causantes
de la derrota de los valores en España. Cultura y moral como pretextos
para sacar dinero. Eso es lo que importa.
La Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón es un ejemplo de
esa hipocresía. No solo por guarros podrían pasar algunos de allí,
considerando guarros los que provocan guarradas de juego
sucio-como es aprovecharse del trabajo ajeno y embolsarse los
beneficios-, sino también por malnacidos si nos atenemos al refrán que
alude a lo desagradecido. Yo llamo a los abusadores también mamarrachos
de baja estofa, pues no merecen respeto ninguno quienes son capaces de
actuar así. En cualquier ámbito social son la despreciable carroña que
rompen las reglas de civismo para imponer un juego rastrero de
oportunismo y abuso. En otros tiempos esa especie insana era
guillotinada.
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/las-putridas-raices-de-el-imparciales.html
Además de escribir durante dos años sin cobrar en el periódico que
edita la Fundación, El Imparcial.es, se quedaron con una donación que
les hice al principio con gran cantidad de históricos documentos:
recortes de periódico originales, de los artículos publicados en EL SOL y
otros diarios de época, con autoría de Ortega y Gasset desde el año
1918 hasta los tiempos de la Guerra Civil Española. Una generosa y
bienintencionada donación que permanece en la Biblioteca de la Fundación
que, además de robarme mi trabajo, no pagarlo y lucrarse con él y
someterme a un repugnante mobbing, añade la ingratitud de los más
pérfidos caraduras quedándose mis documentos históricos; los doné para
protegerlos y cumplir la voluntad de un magnífico intelectual después de
regalármelos su insigne viuda, desconociendo que estaba tratando con
malnacidos por desagradecidos, guarros por hacer guarradas; en fin, con
aprovechados sin conciencia.
En esta Fundación de códigos de ética indefinida se representan
muy a propósito las palabras de Jesucristo quien decía: “No deis perlas a
puercos porque pueden revolverse e intentar destrozaros”. Sin duda,
Jesús se refería a esta clase de puercos.
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/el-trabajo-se-respeta-se-paga-y-no-se.html
No es extraño que Anson esté relacionado con los de su misma
condición. Seguro que la raíces pútridas se alimentan de las mismas
carencias de conciencia que está demostrando.
La Fundación apesta con guarradas de este tipo. Lo tienen todo
mal rebozado en ese espacio vergonzoso, heredado de prohombres para
convertirlo en un kiosko de miserias humanas que aparenta dignidad
cultural. En la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón no solo se
actúa guarramente, obviando moral y conciencia en grado elemental, sino
que además son desagradecidos en grado sumo hasta lo mal nacido, si
consideramos la sabiduría popular que define a tanto indeseable cuando
actúa tan inicuamente.
Invitado por Carmen de la Verga, la que resultó ser cínico
instrumento de la vileza de los responsables del periódico, a los pocos
meses de iniciar mi colaboración con El Imparcial.es pisé la Fundación.
Percibí en el ambiente cierta solemnidad en el silencio aunada con una
percepción desagradable que parecía sobrevenirme más allá de los
estrictos sentidos de la vista, el olfato o el oído. Quizá estaba
intuyendo el tufo sobre un desarreglo moral que gravitaba en el
ambiente, convirtiendo mi visita en una confusa mezcla de extrañas
intuiciones que no me procuraron bienestar. No me gustaba la gente que
veía. Me recordaba a esas películas en que el protagonista se acercaba
sin saberlo a las puertas del infierno, donde unos sectarios hijos de
Satanás recorrían las estancias silenciosa y discretamente ocultando el
verdadero ser conjunto de malignidad que guiaba sus ponzoñosas
conciencias.
No solo era el silencio de un trabajo con carácter intelectual,
también advertía una estridente hipocresía más allá de la apariencia,
una oscuridad subyacente entre las paredes de lo que pude comprender
solo era un antro de mojigatería, caradura, insolvencia moral y falsedad
acrisolada por el paso del tiempo y la apariencia de una inexistente
dignidad. La honradez era un vestigio que quedaba como un pegote
estético en las alacenas de la intelectualidad, siendo la deshonestidad
el fin primero y último de una Fundación desprestigiada por las obras de
sus responsables. Lo intuí antes de saber cómo eran de verdad: meros
títeres de la indigencia moral y la avaricia que escenifican sus teatros
de honorabilidad en ese guiñol ubicado en la calle Fortuny. Si Ortega o
Marañón levantaran la cabeza, los herederos parasitarios de sus obras
se las aplastarían silenciando cualquier atisbo de conciencia.
Desagradecidos son los que disponen de un trabajo que no pagan,
les rinde beneficios y procuran el hundimiento personal y profesional de
la víctima. Malnacidos inmundos sin duda.
Para más inri no solo se aprovecharon de esas 90 columnas
punteras en Internet y que siguen rindiendo beneficios publicitarios al
día de hoy, sino que los muy hijos de sus madres se quedaron con gran
cantidad de documentos históricos que doné con buena fe a la Biblioteca
de este espacio prostituido por algunos viles proxenetas de la cultura.
Más bajo no podía caer la intención especulativa de los que pérfidamente
generan injusticia, cagándose en las memorias de los insignes hombres a
los que han montado semejante institución sin honor.
Puercos revueltos que se quedan las perlas. Así es este mundo
falso donde tantos respetados sinvergüenzas viven del cuento de la
integridad personal y profesional. Del puto cuento. Ya habrá quien
defeque en sus tumbas de mierda, como ellos evacúan sus podredumbres
sobre la ética y la moral de la que prescinden para seguir llenando sus
pantagruélicas tripas. Así se las devoren los gusanos después de robar
con tanta indecencia.
Se me sigue debiendo un pago justo por un trabajo realizado excelentemente, posicionado en primeros lugares de Internet, y una disculpa por esta guarrada que define a sus causantes. Alguno habrá decente con voz y dignidad que considere inadmisible lo que han pretendido hacer conmigo y mi labor.
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/respuestaborracho-de-joaquin-vila-y-mi.html
Cultura del demonio: mucha palabrería solemne y éticas nada pulcras.