Sostenibilidad. Una palabra de
moda, cada vez más usada en discursos políticos, gerenciales, económicos,
ambientales, energéticos, etc. Comúnmente usada de sinónimo para
sustentabilidad; si bien están en línea con un discurso contemporáneo y más consciente, no son lo mismo.
Sustentabilidad es un término
ecológico que refiere a una relación de equilibrio entre el ser humano y su
entorno, en donde se asegura la biodiversidad y productividad a largo plazo. En
otras palabras, denota un vínculo de armonía entre sistemas biológicos que
coexisten.
Ambas palabras son más parecidas
de lo que nos imaginamos, con razón su uso es tan difuso. Sin embargo,
pareciera que entendemos mejor el segundo. Podría decirse que Sostenibilidad es
una sustentabilidad más amplia, aplicada a una diversidad de sistemas, no sólo
biológicos, y usualmente ligada al desarrollo humano. Al igual que el término
ecológico, la Sostenibilidad, como su nombre lo dice, es la capacidad de
mantener algo sostenible en el tiempo, que perdure.
Desde la Revolución Industrial,
con la creación de diferentes tecnologías que permiten la eficiencia de las
relaciones y comunicaciones (producción en masa, automóvil, televisor,
telefonía, internet, etc.), nuestra sociedad contemporánea está acostumbrada,
cada vez más, a la inmediatez, con todo lo bueno y lo malo que esto conlleva. Y
la inmediatez tiene por delante el concepto del corto plazo. Por lo tanto,
¿cómo se logra, en una época marcada por la hiperconectividad y volatilidad,
mantener algo en el largo plazo realmente?
Son muchos los factores que
permiten lograr la sostenibilidad, la clave está en el proceso más que en el
producto. De nada sirve que tengamos una meta definida, si el proceso no
asegura su permanencia en el tiempo, si no reproduce constantemente las
condiciones para lograr esa meta.
La sostenibilidad es un concepto versátil,
que puede aplicarse ya sea desde una familia hasta una nación. Éste asegura la
reproducción de un sistema mediante la participación, a diferentes escalas de
involucramiento y vinculación, de todos sus integrantes o partes interesadas
para lograr una coexistencia a través de la co-construcción. Esto, a la larga,
asegura el bienestar de las unidades que conforman el sistema mayor y las
relaciones entre ellos, permitiendo una cohesión que posibilita mantener los
procesos en el largo tiempo.
Esto no significa que con la
sostenibilidad se creen estructuras y procesos rígidos, sino que permite acoger
los cambios ineludibles y reaccionar frente a ellos para que los sistemas
logren mantenerse actualizados y vigentes. Sin duda, la sostenibilidad debe
incorporar a la sustentabilidad, ya que si no aseguramos las condiciones
ambientales de nuestra existencia, difícilmente podemos asegurar el desarrollo
humano o cualquier cosa en el largo plazo.