El brilla con su propia luz, intenta encender las luces su
alma aunque inservibles están. Mientras que ella se encuentra tan inmersa de su
pasado que difícilmente puede soltarlo. Se enamoro de su dolor. Tanto tiempo sola
que se ha acostumbrado a la soledad, odiando los cambios en su vida. El acepta
cada indiferencia, se arriesga a ser lastimado, considera valer la pena atravesar un alma
vacía y poder cambiar su pequeño mundo. Su resplandeciente luz que intensa con ilusión,
crean en ella una perspectiva diferente de la vida, deseando ser querida y
crear sentimientos hacia él, tan solo arriesgarse a ser feliz. Pero cuando está
a punto de lograrlo, le abruma de demasiado positivismo, y se aleja sin decir
una palabra. Fría, obstinada e incapaz de sostener, lo que él con mucho esfuerzo
intenta ofrecer.