Muero por dentro
Literatura | 11/05/2016
Ahondando en el lado oscuro del ser humano es difícil mantener una relación afectiva con personas llanas, vulgares y mediocres.
Aunque intente dejar de explorar mentes
por el simple hecho que termino en la rotunda soledad, no puedo evitarlo, la
angustia no me deja tranquilo. Terminan dañándome, destruyendo mi pequeña
felicidad que han construido sin capacidad de empalizar.
Asqueado
de la mente humana, me encuentro aislado y marginado, con personalidad
neurótica y desinteresada de cualquier relación social. Devastación interior, condenada
a un ahogante poder que poco a poco se desvanece, pero terminando terriblemente
dominado ante ello. A pesar de que ha destruido mi vida temo perderlo.
"Lo admito: amo y desprecio este don"