La moneda cayó de canto
Política Nacional | 23/12/2015
Para tomar una decisión sobre qué camino vas a tomar, lanzas una moneda al aire. La moneda, pocas veces sucede, ha caído de canto.
No se abre el melón de la reforma constitucional. No toca. Pero porque lo dice el PP, a falta de mejores razones...
Pero, ay, el nicho de votos de ese partido, nunca peor dicho lo de nicho, tiene más de nicho, con perdón, que de cantera, así que ese melón se abrirá. A pesar también de la presión monolítica de determinado establishment y de algunos digamos que "voceros" (que haberlos, haylos). Incluso podrá irse a un nuevo proceso constituyente. Y por qué no. En democracia -una mujer, un voto, un hombre-un voto- el pueblo soberano y "paganini" manda, eso sí, de la Ley a la Ley, que es lo que corresponde en un Estado de derecho. Es decir: vía Congreso, pero sin tabúes de ningún tipo ni mitologías. Que nos dejen de tutelas y manipulaciones, porque esa también es una dinámica con los días contados, pero por la vía de la no-subvención, que sería lo contrario a la subvención, de todo tipo.
Inciso, relacionado: se habla de los ejes izquierda-derecha y arriba-abajo. Visto lo visto, debería hablarse también, creo, del susodicho eje mayores de ¿60? años-menores de dicha edad y de otro eje, llamémosle "campo-ciudad" ¡Qué día feliz llegará en el que la implementación de una socialdemocracia real no haga recelar a nadie de que vayan a nacionalizarle el huerto! Ojo: no pretendo insultar a nadie. No soy quién, faltaría más. Ni quería hacer burla de nadie, vaya la aclaración por delante. Ni resultar desagradable. En todos los sitios hay de todo. Solo intentaba afinar un poco el retrato.
Muchas cosas buenas y bien se hicieron en 1978, pero no parece descabellado reformar la casa tras 40 años y ahora se ha empezado, tan solo tímidamente, a orear un poco la habitación. Generacionalmente corresponde estar a la altura, para mejorar lo anterior. Es mejorable y se puede -y debe- mejorar, pero por parecernos a lo mejor de nuestro entorno occidental. Y por nosotros mismos, también.
Bueno. Al "turrón".
Dado que el PP ha manifestado que no está en sus planes el reformar, por ejemplo, la Constitución... ¿merece la pena el esfuerzo de concurrir -desde un prisma de "fuerzas del cambio"- para cambiar lo que desde ese prisma de 'mandato' se considere que deba ser cambiado, vía decreto?
Por otro lado... ¿Se mantendrían condiciones para el cambio (+12-15 millones de votos) tras una segunda vuelta, o mejor dicho, tras unas nuevas elecciones?
Y finalmente: ¿a quién le interesa un "abrazo del oso" que no sea al propio oso?
P.S: Hay quien ha dicho: - Queremos referéndum - Queremos a Cataluña en España. Esto no es precisamente, en mi opinión, hacerle el caldo gordo a los nacionalismos -periféricos y no periféricos- que suelen en cierto modo "retroalimentarse". Como creo en la democracia, en la sensatez y en que la unión hace la fuerza, pues entiendo que no asusta ningún tipo de consulta. Hay que tenerle miedo al miedo y no al cambio -lo más consensuado posible- en mi opinión.
P.S: Más democracia siempre es la solución. Hay que seguir siempre este hilo de Ariadna -Transparencia. Participación y Control ciudadanos- para encontrar las salidas y no adentrarse en los laberintos ni quedar señalado.

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