Lucha o poder de convencimiento
Política Nacional | 29/07/2011

Días atrás escribí, en mi columna, acerca de  la falta de un profesional  como lo es el psicólogo educativo en los colegios de Panamá y quizás a nivel mundial.  Hoy hago una evaluación de la situación actual de la educación, y tendría que decir entonces, que quizás el problema que hay para dar paso al cambio que se necesita en el sistema educativo tanto en Panamá como en el resto del país y del mundo, sería reforzar precisamente la educación a nivel superior.

Actualmente la lucha de opiniones dentro de los organismo que debaten a diario sobre cual es la mejor solución para lograr una educación integra y completa que vaya dirigido al eje principal del proceso de enseñanza aprendizaje (el discente), es un algo que aun no sea podido solucionar. Dar respuesta a la sociedad que exige que la educación sea verdadera y que pase de los contenidos factuales a contenidos aptitudinales, que logren cambien en cierta manera la conducta de nuestros estudiantes.

Las universidades cada día lanzan a la calle – a la sociedad – profesionales que carecen de las habilidades y competencias para afrontar las diferentes pruebas que existen en el campo laboral, pero si bien es cierto, hay profesionales idóneos dentro de las universidades publicas o privadas que son los encargados de impartir clases a los numerosos estudiantes que provienen de colegios, que tras mejorar su nivel economía y profesional apuestan por una carrera  que les permita “ser alguien en la vida”. Pero como preparar a esos estudiantes cuando los mismos facilitadores también fueron estudiantes, y que se educaron en un sistema que hasta la fecha aun no a cambiado su metodología, sus estrategias y sus técnicas, siguiendo en mismo patrón de quienes en algún momento contribuyeron en su proceso de aprendizaje y finalmente sigue siendo más de lo mismo y sin ninguna novedad.

Precisamente ese es el dilema de la educación cuan do vemos que la sociedad en donde nos pretendemos desarrollar vive a diario un conflicto de poderes  en donde en convencer a los actuales docentes es algo que parece ser imposible, ya que solo apuestan a su propia  idea  y piensan que solo ellos tiene la verdad. Una verdad medias que lejos de buscar soluciones, lo que hacen es retrasar el cambio  para mejorar la educación. Lucha de poderes  o simplemente el poder de convencer a una masa que no se deja ni se amedranta, ya sea por los constantes debates y diálogos que se dan referente a este tema o por las incansables huelgas que antes o durante el ciclo escolar se utilizan como poder de convencimiento  y bastión de opresión a los gobernantes.

Y me pregunto yo,  ¿A quien se le hace el daño, al gobierno a la educación?,  y me sigo preguntando yo, ¿Será que no son los mismo que luchan por una “supuesta” transformación en la educación los que se oponen a la misma?..... Será, entonces lucha de poderes o poder de convencimiento.

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