BIEN SER, BIEN ESTAR.
CRISIS Y OPORTUNIDAD.
Cecy Valerio.
“Los tiempos duros crean héroes”.
Proverbio chino.
La palabra crisis , por sí sola, nos
aterra, nos causa angustia y preocupación. Con frecuencia hablamos o escuchamos
acerca de crisis personales, crisis económica, de valores, y hasta de una
crisis nacional. En nuestro diccionario
español, significa carestía, manifestación aguda de un trastorno, momento decisivo en un proceso o asunto. De
estas acepciones deriva nuestra aversión al vocablo y a las situaciones que
implican las crisis.
Etimológicamente crisis viene del
griego krisis que a su vez deriva el vocablo krinein que significa separar,
juzgar o separar. Vamos viendo que no es tan mala. Crisis es algo que se rompe
y que hay que analizarlo, es el punto crucial y decisivo de un momento o
proceso. Es algo a lo que nos encontramos como una constante en nuestras vidas,
personales y como sociedad.
Ahora bien, vamos a la parte hermosa.
En chino crisis se escribe con dos ideogramas (imágenes, pinceladas). Una que
significa peligro y otra que significa
oportunidad. Esto significa que en toda crisis existe una oportunidad. No solo
es brusco su significado como lo encontramos en nuestro diccionario, sino que
hasta puede ser alentador y positivo.
El primer ideograma -wei-, el
peligro, nos resulta familiar y basta leer en los medios la reacción de nerviosismo
en los mercados bursátiles ante la crisis que enfrenta Estados Unidos. La ven
como un gran peligro rodeado de incertidumbre.
El ideograma –ji- que significa oportunidad. No cualquier oportunidad, sino la
oportunidad favorable, buena. En un momento de crisis se tiene también la
oportunidad de hacer contacto con nuestras herramientas internas, como persona,
como empresa, como nación, para sacar lo mejor de sí, descubrir las
potencialidades, ser creativos y emprender acciones que nunca nos imaginaríamos
que seríamos capaces de hacer. En un momento crítico uno aprende, cambia y
crecer como persona.
Recuerdo el anuncio que se dio en una
junta de padres de familia al inicio de año escolar en una primaria. Esto fue
hace dos años cuando todos hablábamos de crisis en nuestro país. Se les anunció
a los papás que ese año se suspendían los trabajos manuales debido a la crisis
económica. No lo podía creer. La crisis
económica había acabado con la imaginación y la creatividad en esa escuela. Me
acordé de mis trabajos manuales de primaria. Cuantas cosas bellas hacíamos con
poquitos recursos.
Una crisis nerviosa es una alerta intermitente
de que algo anda mal en nuestro interior. Esa fractura o rompimiento exige el
análisis y discernimiento de las causas que han propiciado la crisis. Surge una
oportunidad de auto-conocimiento y crecimiento, siempre y cuando superemos el
peligro y el miedo que pueden paralizarnos y estancarnos. A nivel global a
crisis de nuestra civilización debe dar
paso a valores más espirituales.
Ante el desempleo que se ha
registrado en meses recientes, las personas han tenido que explorar las habilidades, aptitudes y talentos que
jamás se imaginaban que tenían. Se dan la oportunidad de aprender algo nuevo o
de actualizarse en algo que ya sabían. En
una empresa, igual, el momento de crisis que al principio causa miedo e implica
un peligro de quiebra, reducción de personal y cierre, puede ser la gran
oportunidad de crear estrategias nuevas de producción y mercado.
Ante una crisis, cualquiera que sea
tenemos dos opciones: Paralizarnos de miedo ante el peligro que implica,
deprimirnos y hasta enfermarnos, o bien, decidirnos con optimismo y coraje a
sacar máximo provecho de las oportunidades que tal circunstancia encierra.
Depende de ti.