La tierra siempre será nuestro hogar
| 08/09/2014

LA TIERRA SIEMPRE SERÁ NUESTRO HOGAR

En el famoso Sermón del Monte, Jesús dijo: “Felices son los de genio apacible, puesto que ellos heredarán la tierra” (Mateo 5:5). En ese mismo sermón, Jesús reveló el medio que se usará para salvar el planeta. Les dijo a sus discípulos que pidieran: “Venga tu reino. Efectúese  tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra”. Sí, el Reino de Dios es el gobierno que hará realidad lo que Dios siempre ha querido para la Tierra (Mateo 6:10).

Dios asegura que su Reino realizará grandes cambios en la Tierra. Él dice: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas” (Revelación 21:5). ¿Quieren decir estas palabras que Dios reemplazará este planeta por otro? No, pues en sí el problema no es el planeta, sino los gobiernos actuales que “están arruinando la tierra” y son responsables de la condición crítica en la que vivimos. La Biblia dice que Dios acabará con ellos, y “un nuevo cielo”, el Reino de Dios, gobernará sobre “una nueva tierra”, la humanidad obediente (Revelación 21:1).

Para eliminar la deuda que el hombre tiene con el planeta, Dios restablecerá el equilibrio de la naturaleza. El salmista lo explicó así: “Has dirigido tu atención a la tierra, para darle abundancia; la enriqueces muchísimo”. Una vez que el clima recupere su equilibrio y, más importante aún, que tengamos la bendición de Dios, la Tierra se convertirá en un paraíso y producirá alimento en abundancia (Salmo 65:9-13).

Pyarelal Nayyar, secretario del fallecido líder espiritual hindú Mohandas Gandhi, recordaba estas palabras de su jefe: “En la tierra hay lo suficiente como para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de todos”. El Reino de Dios atacará la raíz de los problemas que hay en la Tierra. ¿Cómo? Cambiando el corazón de la gente. El profeta Isaías predijo que bajo la gobernación del Reino las personas no harían ningún daño ni al prójimo ni al planeta (Isaías 11:9). Y es que millones de personas de toda clase están aprendiendo cuáles son las normas de Dios. Están aprendiendo a amar a Dios y al prójimo, a ser agradecidas, a cuidar de la naturaleza y sus recursos y a llevar una vida que demuestre que apoyan al Creador. Están siendo preparadas para vivir en un paraíso terrestre (Eclesiastés 12:13; Mateo 22:37-39; Colosenses 3:15).

El planeta Tierra

La Tierra es demasiado hermosa como para terminar en la ruina

El relato de la creación concluye diciendo: “Vio Dios todo lo que había hecho y, ¡mire!, era muy bueno” (Génesis 1:31). Así es, la Tierra es demasiado hermosa como para terminar en la ruina. Por eso nos alegra saber que su futuro está en manos de Jehová, nuestro bondadoso Creador. Además, él nos asegura que “los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella” (Salmo 37:29). Usted puede ser uno de esos justos que harán de la Tierra su hogar eterno.

Notas

^ párr. 3 Frase tomada de la Biblia, de Eclesiastés 1:4.

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