La ONU asegura que nunca ha habido tanta corrupción en la historia de la humanidad", dice Oscar Diego Bautista, doctor en Administración Pública por la Universidad Complutense de Madrid e investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México. Esto me confirma que esa tremenda inquietud y desconfianza se transforma en hechos concretos. No es paranoia ni mucho menos "mitos urbanos".
La corrupción está desmantelando no sólo las riquezas de un país o una institución, esta desmoronando la moral y la confianza de las personas.
Que difícil llegar a la conclusión que ya no se puede confiar en nadie pero, a las personas que amamos lo que es correcto, y deseamos mejores condiciones, debería preocuparnos. Los cambios sociales y comunicacionales están favoreciendo el aumento de la vigilancia hacía la corrupción y podemos ver como, en algunos países, se logra castigar este delito con mayor diligencia. El ex presidente francés Nicolas Sarkozy, Italía Belusconi, España Iñaki Undagarin y la Infanta Cristina, hija del Rey, en Perú Fujimori, Argentina Armando Boudou, Chile Pinochet, y la lista suma y sigue con casos que dejan grandes preguntas. Uno de los más emblemáticos fue el que marcó un antes y un después en los Estados Unidos de América. El famoso caso " Watergate"
Para hacernos uno idea de todo lo que implico, podemos estar seguros que se emplean todos los sinónimos de la palabra corrupción. Watergate es el nombre de un complejo de edificios que incluye un hotel, apartamientos, negocios y oficinas. Ubicado en Washington, D.C., albergó las oficinas centrales del Comité Nacional Democrático durante la campaña de la elección presidencial de 1972.
El 17 de junio de 1972, en las primeras horas de la mañana, cinco hombres fueron sorprendidos entrando ilegalmente a las oficinas centrales de los demócratas en Watergate. Un funcionario gubernamental dio por terminado el caso como un esfuerzo de robo con escalo de “tercera categoría. Pero fue mucho más que eso. Demostró ser solo la punta de un enorme iceberg. Uno de los hombres arrestados y encarcelados decidió decir lo que sabía a un juez federal. Después de eso, se reveló que los “ladrones” habían sido empleados por el Comité Republicano para Reelegir al Presidente. Rápidamente, el asunto se convirtió en el más grande escándalo en la historia del gobierno de los Estados Unidos.”
Pero fue mucho más que eso. Demostró ser solo la punta de un enorme iceberg.
Uno de los hombres arrestados y encarcelados decidió decir lo que sabía a un juez federal. Después de eso, se reveló que los “ladrones” habían sido empleados por el Comité Republicano para Reelegir al Presidente. Rápidamente, el asunto se convirtió en el más grande escándalo en la historia del gobierno de los Estados Unidos.
Los investigadores han descubierto lo que ellos consideran una vasta serie de delitos. Estos supuestos delitos fueron cometidos por muchos funcionarios en encumbrados puestos gubernamentales.
El senador Lowell Weicker, Jr., un miembro republicano del Comité especial del Senado asignado a investigar el asunto, enumeró los supuestos crímenes a través de la televisión nacional. Afirmó que la violación de diecisiete diferentes leyes habían sido “probadas o admitidas.” Además, declaró que los funcionarios habían cometido muchos actos “graves” o inmorales.
Así es que, “Watergate” se ha convertido en una palabra que abarca una amplia gama de supuestos actos graves, ilegales e inconstitucionales, tales como robo con escalo, espiar a ciudadanos, engaño, mentir bajo juramento, y conspiración para cometer y encubrir crímenes. Incluye el esfuerzo de usar mal o subvertir a varias agencias gubernamentales. También estuvo incluido el uso ilegal del dinero destinado a las elecciones para sobornar a los que cometieron el asalto a Watergate, en un esfuerzo por impedir que dijeran la verdad.
Debido a todo lo que se ha descubierto, el Times de Nueva York llamó al escándalo de Watergate “un terremoto político sin precedentes de tal magnitud e intensidad que podría desajustar cualquier arreglo institucional.”
Pero, ¿por qué se considera a este escándalo mucho más grave que otros en el pasado? Un editorial en el Express de Easton, Pensilvania, contesta:
“Watergate es profundamente diferente de cualquier otro escándalo de la Casa Blanca en la historia de la nación. . . . Lo que hace singular a Watergate es la naturaleza y el propósito del mal uso del poder. Casi sin excepción, los escándalos pasados han implicado la traición a la confianza pública por causa de dinero o bienes.
“Pero parece que la meta final de Watergate fue socavar el mismo procedimiento político, el ‘fijar’ una elección presidencial. Y con eso vino un gran desprecio a las leyes federales y estatales.”
También, en Vital Speeches of the Day, el comentador de noticias Walter Cronkite dijo lo siguiente:
“Fue un esfuerzo, en escala nacional, por subvertir el sistema de dos partidos, que yace en el mismo fundamento de nuestro sistema. Fue un esfuerzo falto de disimulo para usar el poder para la perpetuación del poder, y por ese camino prospera la dictadura y la democracia no puede sobrevivir.
“Fue un esfuerzo falto de disimulo para engañar al sistema de ley democrático que sus perpetradores habían jurado sostener.”
Muchas personas sacudidas
Las revelaciones de Watergate socavaron aun más la confianza que muchas personas tienen en el gobierno.
Rara vez en la historia de los Estados Unidos tanta gente ha sentido tal sentimiento de traición. Un encumbrado funcionario de la administración se lamentó: “No sé por qué debería cualquier ciudadano volver a creer cualquier cosa que diga un funcionario del gobierno.”
Aunque esa opinión sin duda fue una exageración, reflejó la amargura de muchos, incluso la de los funcionarios. Un artículo en el National Observer informó: “Las conversaciones con burócratas de todos los rangos revela una desmoralización general.” Mucha gente fue sacudida de una u otra manera.
Para los Estados Unidos, el escándalo de Watergate no tiene precedentes en su esfera. Sin embargo la corrupción en el gobierno no es cosa nueva. El Times de Los Ángeles informó que hasta a principios de los años 1950, el 42 por ciento de los entrevistados en una elección presidencial dijeron que la cuestión de la corrupción había tenido un gran influjo en sus votos.
Además, la corrupción está esparcida en casi todo nivel del gobierno. Declaró el U.S. News & World Report:
“No es solo Watergate. Por todo el país se siguen descubriendo tretas oficiales... a nivel nacional, estatal y local. El resultado, según lo muestra una . . . encuesta, es un aumento en la falta de confianza en los políticos en general. . . .
“Muchas personas describen a la política como un ‘negocio sospechoso’ y adoptan una actitud burlona hacia los políticos en general. Tal parece que algunos consideran la mala conducta como la regla, más bien que la excepción. . . .“El efecto acumulativo: una creciente desilusión de los políticos como grupo.”
Pero la creciente falta de confianza en el gobierno no es solo un problema de los Estados Unidos. Está esparcida ampliamente en casi todo país de la Tierra. En Chile estamos siempre hablando de "apitutados" o "sinverguenzas" y se está empezando a mostrar la verdadera cara de negocios que no deben ser negocios de lucro para particulares, como es el caso de la AFP administradora de fondos de pensiones de todos los chilenos, la salud pública, la educación publica, los precios abusivos de los alimentos y los productos de primera necesidad, los casos en que la justicia no se aplica como corresponde. Los olvidos y pérdidas convenientes. La falta de responsabilidad para dejar a millones de personas viviendo con $225.000 al mes, mientras que los parlamentarios gozan de sueldos groseramente millonarios.
La corrupción, el crimen, la inseguridad económica, la contaminación, las ciudades congestionadas, el temor y el odio avanzan como una ola de marea. En un informe de Washington, D.C., el escritor editorial James Reston dijo: “Nadie en esta ciudad en cualquiera de los partidos [políticos] tiene una respuesta clara a todos los complicados y confusos problemas que confrontan a la nación en el interior y en el exterior.”