Por fin, por fin Fausto Vallejo dejó después de 18 meses de idas y vueltas la silla gubernamental de un estado ingobernable (ingobernable al menos para el propio gobierno); la figura decorativa y que el Presidente ha decidido hacer un lado más por su debilidad política que de salud; Michoacán, una de las cunas de narcotraficantes y donde solo los cárteles eran los que dominaban a una población ensombrecida, ahora pasa a manos del gobierno federal.
En apenas dos años, el estado pasó a tener un gobernador
electo constitucionalmente, un gobernador interino y un gobernador sustituto,
por lo que queda a “disposición” del Congreso local para decidir quien ocupara
su lugar mientras llegan los tiempos de elección y que por los cambios
electorales iniciaran en octubre del próximo año.
Y es que Alfredo Castillo, como Comisionado de Seguridad por
Peña Nieto es en realidad quien gobierna Michoacán, el Virrey de Michoacán, el
apagafuegos de la incertidumbre en la ciudadanía michoacana porque es él quien
toma todas las decisiones políticas, sociales, económicas y de seguridad
pública en la entidad será una figura esencial en la designación del gobernador
sustituto aunque a él se limite solo a la cuestión, ahora sí, de seguridad
pública.
El tema de la enfermedad de Vallejo es poco creíble así que
lo dejamos en que es solo un pretexto, porque si los altos poderes presionaron
a que dijera “adiós” a la gubernatura, es por el problema de debilidad política,
muy pero muy fuera de sus manos, arrastró el problema que le dejaron sus
antecesores Lázaro Cárdenas (que ni honor le hizo al nombre del ex presidente)
y Leonel Godoy, por lo visto de nada le sirvió a Fausto haber sido jefe de
asesores de la dirección general de Programación, Organización y Sistemas de la
Secretaría de Gobernación Federal en algún momento de su carrera política.
En escalada se le vinieron los tropiezos a Fausto Vallejo,
la inseguridad heredada por la Leonel Godoy que no pudo controlar, su
enfermedad, Jesús Reyna, un interino
encarcelado por sus nexos con el crimen organizado, los normalistas, los
sindicatos, los escándalos de su hijo evidenciado en videos, el propio desconocimiento de la sociedad
michoacana y un mismo sentir de abandono y por ello el crecimiento de las
autodefensas en municipios como Coalcomán, Parácuaro, Tepalcatepec, Aguililla,
Buenavista, Tancítaro, además de Apatzingán y la Huacana.
La pregunta es: ¿Quién será el sustituto? Se barajean ya
tres nombres de los que pudieran aparecer en la lista de nominados y entre los
que destacan yson analizadas en Bucareli
son la de Víctor Silva Tejeda, delegado de la Sedesol en el estado; Ascensión
Orihuela Bárcenas, quien es senador; Rocío Pineda Gochi, también integrante de
la Cámara Alta; y por ahí también suena el nombre de un empresario.
Michoacán es el ejemplo perfecto de lo que podría sucederle
a México ahora que se cocinan las reformas, donde los actores políticos juegan
a la silla y hacer pactos para luego no cumplirlos, y donde por cierto el PRI
al parecer no está dimensionando cuanto está cediendo tan solo para llegar a
una sola reforma, la energética, que en la que están más interesados… ¿Está
perdiendo gobernabilidad e institucionalidad sobre los otros partidos?
A Fausto Vallejo prácticamente le dijeron: Prefieres ir a descansar y tomarte
tu tecito como jubilado (pagando los mexicanos su pensión) o que los videos
donde sale tu hijo sean usados para una investigación y claro, prefirió la
primera opción.
Por cierto, la tarde de este miércoles el periodista José
Cárdenas entrevistó a los dos perdedores de la contienda del 2012 en Michoacán,
Silvano Aureoles del PRD y a Luisa María Calderón del PAN y quienes sin duda volverán
a la carrera por la silla en 2016.