BUENAS TARDES
Antes que
nada quiero dar las gracias al alcalde, Pablo Fernández y a la
Corporación Municipal de Aldea de San Miguel por darme la oportunidad de
ser el Pregonero de las Fiestas de la Virgen de Los Remedios de 2014.
Hoy siento algo muy especial por estar
aquí, en este pueblo, al que tengo un gran afecto, siendo el pregonero
de las Fiestas Patronales.
Cuando me llamó Pablo para proponerme que estuviera hoy aquí inaugurando estas fiestas, pensé que podría no ser la persona adecuada para dar este Pregón, en un pueblo que, aunque pequeño, para mí, por muchas razones, tiene un gran valor. Ilusionado, se lo comenté a mi mujer, e inmediatamente pensé en mi padre que tuvo grandes vínculos con este pueblo, especialmente por su trabajo en el Servicio Nacional del Trigo, y que me hubiera apoyado sin duda. Seguramente me hubiera contado muchas cosas de las que, en todos los pueblos nos debemos sentir orgullosos. Y desde ese mismo momento, no tuve dudas de la oportunidad que vuestro alcalde me ofrecía para dar este Pregón. Creo que más, y mejor, que si me lo hubieran ofrecido en mi propio pueblo.
A nadie se le puede escapar que nuestros pueblos: Portillo, Arrabal, La Pedraja y Mojados, formamos un entorno de personas, y amigos, que siempre han tenido grandes lazos de unión, muy por encima de lo que las opciones políticas, a veces, parezcan decir. No sólo porque formemos parte de entidades que gestionan un patrimonio común, como es la Comunidad de Villa y Tierra de Portillo, o con un ámbito más amplio, la Mancomunidad Tierra de Pinares, de la que, hay que recordar, Aldea de San Miguel, junto a Camporredondo y Portillo fueron sus fundadores.
Son tan intensos los lazos entre nuestros pueblos, que puedo afirmar, y afirmo, que cuando estoy aquí me siento como en casa. Y no sólo porque me cruzo muchos días con muchos de sus vecinos, sino porque, y de fiestas estamos hablando, las de la Aldea, cuando he tenido la oportunidad, las he vivido con la misma intensidad que las de Portillo, cosa que no debe extrañar a nadie, porque a la gente de la Aldea les he visto vivir las fiestas de Portillo también como si fueran suyas. Y lo que es mejor, los de un pueblo y otro así lo tenían asumido como normal.
Hoy toca pregonar el inicio del fin de semana más importante de las Fiestas de la Virgen de los Remedios, con un programa que, además de disfrutarlo, recuerda a todos los vecinos que estamos ante los días más ilusionantes del año, más tarde este año que otros, dada la relación de esta fiesta con las fechas de Semana Santa.
En estos días hay quien me ha dicho que si hablaría de lo que podría suponer la “Real Aldea” y yo creo que, aunque muchas personas puedan pensar o conocer lo que hoy diría aquí, me centraré, fundamentalmente, en tres cosas: la historia, las personas y las fiestas de Aldea de San Miguel.
HISTORIA Y RECUERDOS:
- De lo que
fue el origen de Aldea de San Miguel ya tenemos noticia en el siglo X.
Todos los pueblos tienen su historia, más o menos antigua, la vinculada
siempre a la tradición, y que se conoce a través de sus monumentos,
archivos, documentación, leyendas y, sobre todo, las personas que lo
transmiten. Por eso no voy a descubrir ahora la joya de este pueblo, de
estilo románico-mudéjar, que es la iglesia de San Miguel Arcángel. Y sí
tengo que decir, que cada vez que he tenido la oportunidad de entrar en
ella, me he emocionado al descubrir lo que allí se ve y se siente.
- Aldea de San Miguel forma parte de la
Comunidad de Villa y Tierra de Portillo, de la que, en la actualidad,
también lo son, el propio Portillo, Aldeamayor de San Martín, La Pedraja
de Portillo, Camporredondo y La Parrilla. Pero no debemos olvidar que,
en su día, también lo fueron Aldea de Martín Fernández, Compasquillo,
Barcelona, Cardiel, Comeso, Juarros Revilla, San Cristóbal, La Torre, El
Campo de la Aldehuela, Esparcidas, Renedo y, desde luego, Reoyo. Todos
estos asentamientos o agrupaciones de personas, con las discrepancias
que haya habido en toda época. han ido conformando, a lo largo del
tiempo, los municipios que ahora conocemos.
- Aldea de San Miguel ha tenido, y tiene,
recursos muy valiosos y que ahora pueden pasar desapercibidos. Yo los
recuerdo con nostalgia y reivindicación si hace falta. Me refiero, entre
otras cosas, a la calidad del agua de este pueblo que no la tenía
ningún otro. Eso, a lo que ahora damos menos importancia y para lo que
no hay memoria, debe servir, aunque sólo sea por recordarlo, lo que se
ha tenido, y es digno de mención. Muy pocos pueblos, como éste, han
tenido ese privilegio y que ojalá se recupere. Yo lo recuerdo en algo
muy concreto: un pozo artesiano.
PERSONAS:
- La
enciclopedia Wikipedia es un chivato que dice cuál es el apellido más
común de cada pueblo. Y nos dice que en la Aldea es Gómez, pero yo creo
que hay otros que se deberían mencionar y, perdónenme, ya sé que me la
juego por los que omita, como no, el apellido Aldea. Arqueros, Del
Barco, Caballero, Cantalapiedra, Catalina, Díez, Fernández, García,
González, Gutiérrez, Muñoz, Noriega, Ruano, Vaca, Velasco, y tantos
otros, algunos de los cuales me los vais a venir a recordar después,
hacen y han hecho construir la parte más importante y definitiva de este
pueblo.
- Y, sinceramente, es ahora cuando más
quiero resaltar lo más importante de las personas de este pueblo, que no
es sólo lo que conocemos ahora. Es, sobre todo, cómo quieren y
defienden a su pueblo.
- He conocido muchas personas que fueron al
Instituto de Portillo en bicicleta (cuando no había autocares). Con
Frío, con calor, viniéndose a comer a la Aldea y volviendo por la tarde.
Y, encima, eran buenos estudiantes. Mejor que muchos que, en mi pueblo,
lo teníamos más fácil.
- Una parte de ellos fueron capaces de
poner a este pueblo en lo más alto de la provincia. Basta recordar que
en una edición de la Muestra Juvenil Rural de los años 80, Aldea de San
Miguel fue uno de los cuatro finalistas. Y si no ganó, lo mereció. Y eso
ocurrió gracias a una excelente generación de jóvenes que demostraron
cómo un pueblo pequeño era capaz de competir, en deporte cultura y
tradición, contra otros mucho mayores y con la única bandera de la
ilusión y el trabajo. En términos relativos, ha sido el mayor logro de
uno de los pueblos de nuestro entorno
- Y algunos de ellos, y lo digo porque lo
viví, fueron los mejores “brasileños” que tuvieron los equipos de fútbol
de Arrabal y Portillo. Y me refiero, sobre todo a Salva, el mejor
jugador que ha dado esta comarca, a Jesús Velasco, a Javier Díez, a
Miguel Ángel del Barco y a Alfonso, en el equipo de Portillo. Si no
menciono a otros, que seguramente los hubo, es porque no los recuerdo.
Así que si Arrabal o Portillo tuvieron equipos de fútbol competitivos
fue gracias a la imprescindible aportación de los jugadores de la Aldea.
- Y como en eso, en todo. Por esa razón, de
lo que sé y de lo que mi padre y mi abuelo me contaron. Y también de lo
que en la actualidad otras personas me cuentan, creo que nuestros
pueblos son más que hermanos.
- Y recuerdo hasta a Clemente el panadero
y, como no, a la señora que nos vendía las pipas, creo que la llamábamos
“La tía Escopeta”.
- En este momento quiero decir que he
manifestado públicamente que no estoy a favor de lo que se dice de
agrupar municipios, pero si fuera con la Aldea, sin quitar a ninguno su
autonomía, lo haría con los ojos cerrados y con independencia de quien
deba gestionar esas administraciones, con el absoluto respeto a nuestra
Constitución.
FIESTAS:
- Y por último, las Fiestas.
- A nadie voy a descubrir cómo me lo he
pasado en las fiestas de este pueblo. Lo único que siento es que con 53
años ya no es lo mismo que cuando tenía 20 ó 30, ni me quedan fuerzas al
100%, aunque en un porcentaje elevado, sí.
- Y es que Aldea de San Miguel tiene el
mérito de haber tenido muchos años vaquillas y un año toros, con plaza
incluida. Y en otras ocasiones los toros “prestados” que desde el
encierro por el campo de La Pedraja se han acercado hasta aquí.
- Recuerdo una anécdota que me ocurrió un
año. Coincidían, también como en éste, las fiestas de Aldea de San
Miguel con La Parrilla, y yo formaba parte de los dulzaineros Suspiros
del Masegar. Teníamos que ir a tocar el sábado, a las 11 de la noche,
antes del encierro a La Parrilla. No sé qué pasó (o sí), pero nos lo
estábamos pasando tan bien en la Aldea, las dos personas que tocábamos
la percusión, que se nos pasó la hora y llegamos allí a las 12,
evidentemente tarde y, por supuesto, ya no tocamos. Se agarraron, con
razón, un monumental cabreo. Menos mal que esa actividad no estaba en el
programa porque se contrató el día antes. Con el tiempo nos perdonaron y
puedo asegurar que les compensamos de sobra. Lo que es cierto es que
ese día nos volvimos nuevamente a la Aldea.
- Y ya no digo de los pasacalles del
domingo por la mañana. Nos hemos sentido tan queridos en este pueblo,
que para dar un pasacalles por todo el pueblo, con dos horas no teníamos
porque nos paraban y agasajaban en todas las casas del pueblo.
Disfruten del Programa de Fiestas y, especialmente de estas fiestas: el concierto de Aldearock, el baile, las verbenas y, especialmente, la Misa Castellana y los actos de la Ermita, que a unos y otros, laicos o no, les lleguen al corazón y sientan que compartir la Fiesta, de una u otra forma, es compartir la AMISTAD y la VECINDAD.
Por todo esto debo concluir y que tengo que deciros …
GRACIAS
- Por haberme permitido disfrutar de vuestro pueblo cada vez que he venido a sus fiestas, especialmente en mi juventud.
- Por ser un pueblo vecino, amigo y querido.
- Por haber podido compartir amistades y
tertulias, unas veces más y otras menos, en vuestros bares. Y cuando
digo bares lo digo por el nombre: Bar Cuco, Bar El Bejarano y otros
nombres que haya podido tener y ahora no me acuerde.
- Por percibir que cuando vais a mi pueblo os sentís como uno más de él.
- Y, sobre todo, por darme esta oportunidad
única de ser el Pregonero de las Fiestas de Aldea de San Miguel, en
honor de la Virgen de los Remedios, en este año 2014. Y que me llevo en
mi corazón para siempre.
- Un recuerdo emocionado también al Alcalde de Villeguillo, que estuvo en este acto el año pasado y nos dejó al día siguiente.
Aldeanos, vecinos y visitantes,
¡VIVA SAN MIGUEL ARCÁNGEL!
¡VIVA LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS!
¡VIVA ALDEA DE SAN MIGUEL