IRPF a la vivienda o la maldad de los sabios fiscales
Política Nacional | 20/03/2014
De acuerdo con la teoría razonada sin cordura por los sabios, reunidos en comisión para justificar el alumbramiento del nuevo impuesto a la vivienda, estoy en condiciones de ofrecer, de forma desinteresada y altruista, otros novedosos recursos recaudatorios que se pueden aplicar en un pispás y sin despeinarse un pelo. Por ejemplo, propongo que a todos los propietarios de coches, motos, bicicletas, patinetes y derivados mecánicos se les aplique un impuesto de IRPF, proporcional al coste del vehículo. Este impuesto se justifica, así lo razonarían los sabios, por el ahorro que supone a los propietarios la disponibilidad de un vehículo para sus desplazamientos. Pero como en el caso de la vivienda, quien no dispone de este recurso motriz se ve obligado a alquilar taxis o cualquier otro medio de transporte para sus desplazamientos.
Según han explicado los sabios de la comisión para la reforma fiscal del Gobierno, la aplicación propuesta del IRPF a la vivienda viene justificada por el ahorro que le supone al dueño de la misma en comparación con el gasto que deben de afrontar las personas obligadas a vivir en pisos de alquiler. O sea. Si no tienes vivienda, tienes que vivir de alquiler, y si no tienes vehículo motriz tienes que pagar un medio de transporte.
Esta es la sesuda conclusión a la que ha llegado un equipo de expertos en asuntos fiscales y económicos. Se trata de una sensacional iniciativa fiscal que nadie había considerado. Además, tras anunciar la novedosa propuesta impositiva junto a otras subidas y gravámenes, el equipo se ha quedado tan fresco y feliz.
Antes de parir esta balotada, los sabios de la recaudación y del gasto deberían de haberse parado un instante a valorar el extraordinario y especial esfuerzo económico que supone a una familia la compra de su vivienda, en la mayoría de los casos con obligados sacrificios y privaciones durante años y décadas. Al mismo tiempo deberían de haber considerado el agobio fiscal que anualmente afrontan los propietarios de inmuebles por el desbocado IBI y resto de cargas fiscales. Es también motivo de consideración el esfuerzo económico que anualmente han de hacer los propietarios para el mantenimiento y conservación de sus viviendas e inmuebles.